Entrevistamos a la banda de rock psicodélico progresivo andaluza, responsables de componer la banda sonora de ‘Las leyes de la frontera’ (Daniel Monzón), ya en cines. La película reivindica el cine quinqui, convergiendo música y séptimo arte en la kinkidelia

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8 Oct 2021
Esther Lopera
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¿Qué pasa cuando se junta el hambre con las ganas de comer? Pues que se crea un festín en el que no falta de nada. Eso es justo lo que ha ocurrido cuando el realizador Daniel Monzón tomó la decisión de colaborar con la banda sevillana Derby Motoreta’s Burrito Kachimba para componer la banda sonora de su último film Las leyes de la frontera, que se estrena este viernes en salas de cine.

El resultado es un revival del llamado cine quinqui rociado con hits populares y sonido underground de raíces sureñas. Agarros los machos (y cruzaos el bolso) que vuelven los navajeros de los suburbios más lúgubres de la España de la Transición, con sus pantalones de pata elefante y moviendo el cu-cu a ritmo de rock psicodélico.

El director ganador de un Goya por Celda 211 (2009) y también responsable de films como El Niño (2014) o Yucatán (2018), acaba de estrenar Las leyes de la frontera, una adaptación que Daniel Monzón ha realizado de la novela de Javier Cercas, ambientada en la Girona de finales de los 70.

El film llega ahora a las salas de cine tras su paso por el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y cuenta la historia de Gafitas, Tere y el Zarco, tres delincuentes adolescentes que durante el verano de 1978, cuando el país se entreabría a la democracia, se dedicaron a realizar robos en los barrios más marginales de la ciudad.

Protagonizada por Begoña Vargas, Marcos Ruiz y Chechu Salgado, se trata de un thriller goloso con tintes gamberros que pedía a gritos una banda sonora a la altura. Monzón sabía bien en el percal en que se metía cuando le encargó el tema principal a los seis genios que conforman los Derby Motoreta’s Burrito Kachimba.

Lo que el director mallorquín no sabía es que le fliparía tanto el trabajo del grupo que le acabaría encargando toda la banda sonora original. Además del tema homónimo, incluye clásicos de la talla de Te estoy amando locamente de Las Grecas, Get On Your Knees de Canarios, La Grifa de El Pelos, Let’s All Chant de The Michael Zager Band, y Alameda’s Blues de Smash.

Autor: Maria Ramírez

La kinkidelia

Dandy Piranha (voz), Bacca (guitarra), Gringo (guitarra), Soni (bajo), Papi Pachuli (batería) y Machete Carrasco (sintetizador y teclados) son Derby Motoreta’s Burrito Kachimba (DMBK), la banda de macarras que ha irrumpido con fuerza en el panorama indie español, despuntando con un directo arrollador y un estilo muy personal que recoge el legado del rock progresivo de finales de los 70 y lo agermana con el pop de raíz.

Han acuñado el término que define la naturaleza de su estilo: kinkidelia; dígase la unión de la música quinqui con la psicodelia, o lo que es lo mismo: encerrarte en una habitación con Syd Barrett y el del medio de Los Chichos y tomarte unos psicotrópicos.

Provenientes de otras bandas, los sevillanos unieron sus pelucas en 2019 con un trabajo de presentación que ya los situó en ese podio al que aspira llegar cualquier banda de corte independiente. Y lo hicieron reivindicando ese sonido vintage sagrado y revitalizado que huye de las modas propias del mainstream más ensordecedor.

Una de las bandas nacionales más interesantes

Acaban de estrenar su último trabajo -que han bautizado como Hilo negro- con el que parece que han madurado su sonido y están ya a punto de caramelo para convertirse en una de las bandas nacionales más interesantes de los últimos años.

Junto a los también sevillanos Califato ¾ o las jiennenses Guadalupe Plata, DMBK se suman a una corriente de bandas del sur que dan vida a una nueva contracultura subterránea que aflora con fuerza para frecuentar los castigados escenarios musicales. Los responsables del festival Primavera Sound, que parece de esto saben, han sido ágiles y los ficharon en su sello, donde la banda pulula a su antojo creando escuela y actuando donde la pandemia les deja.

Monzón también vio en ellos un filón para su banda sonora: “Quería contar con un grupo actual cuyo espíritu se ajustase a la época como una funda elástica al asiento de un 1430 pero que hiciera a la vez de puente con nuestros días”.

DMBK Autor: Van Stokkukm

La solución se llama DMBK, una banda que, como el film de Monzón, también bebe del cine que abanderan Eloy de la Iglesia y José Antonio de la Loma. Y es que el cine quinqui es mucho más que cuatro películas sobre navajeros yonquis de finales de los 70 y se ha convertido en todo un género de culto y un documento patrio para esa generación que ha crecido viendo las desventuras de el Jaro y el Pirri, desde un sofá de sky marrón y una Mirinda de naranja en la mano.

Entrevistamos a la banda para que nos cuenten cómo ha sido la experiencia de crear la soundtrack de una peli que reivindica sus propios orígenes.

Habéis compuesto varios temas para Las leyes de la frontera y parte de la banda sonora original. ¿Cómo ha sido el proceso de creación?

Daniel Monzón y su equipo se pusieron en contacto con nosotros a mediados de verano de 2020 para que compusiéramos un tema para la película y a la semana nos volvieron a contactar para ofrecernos componer toda la banda sonora original. A partir de ahí, nos pasaron el guion, nos dijeron qué escenas necesitaban música y nos pusimos manos a la obra. Durante varios meses semanalmente teníamos reuniones online donde les mostrábamos cómo íbamos trabajando la música y ellos nos contaban sus impresiones, hasta llegar poco a poco las composiciones finales que aparecen en la película.

¿Cuáles han sido vuestras fuentes de inspiración?

Al estar la película ambientada a finales de los setenta pusimos especial hincapié en orientar tanto las composiciones como el sonido a esa época, para que la música empastara mejor con la imagen, así que abrimos el baúl de Los Chorbos, Los Chichos, Las Grecas, El Pelos… y nos dejamos llevar sin miramientos.

Parece de recibo que el grupo que inventa el concepto kinkidelia sea la responsable de crear la banda sonora de esta película. ¿Qué es la kinkidelia y cuándo surge en vuestro diccionario?

La kinkidelia surge al inicio de la banda, cuando escuchábamos las primeras grabaciones de local siempre decíamos “esto es muy cafre, muy salvaje, muy quinqui”. Así que cambiamos la “q” por la “k”, lo fusionamos con psicodelia y nos salió kinkidelia, que es una excusa para tener libertad creativa y no encorsetarnos en estilos ya existentes. Nos pareció que lo mejor sería inventar un estilo nuevo y tirar p’alante.

Kinkidelia es una excusa para tener libertad creativa y no encorsetarnos en estilos ya existentes

Sois una banda joven, si bien habéis estado en otras bandas previamente, ¿es esta la primera vez que componéis una banda sonora para una película?

Sí, es la primera vez que componemos una banda sonora y la experiencia ha sido increíble. Hemos disfrutado mucho de todo el proceso, desde las primeras reuniones, cuando vimos un primer montaje con nuestras maquetas insertadas, hasta el prestreno el pasado lunes en Madrid con todo el equipo. Estamos deseando meternos en otro lío como este.

Hemos bebido bastante del cine quinqui, con Eloy De la Iglesia y José Antonio de la Loma a la cabeza. Le tenemos especial cariño a Navajeros, la cual utilizamos para nuestro primer single

Monzón es un gran fan vuestro. ¿Cuál ha sido el papel del director en vuestro proceso? ¿Os ha dado total libertad?

Nosotros somos grandes fans de Daniel ¡y quién no! Es un ser humano de una calidad excepcional y un absoluto maestro en lo que hace. Como semanalmente teníamos reuniones online verdaderamente ha sido como tenerlo en el local, muy parecido a cuando dos músicos colaboran en una canción con la diferencia de que en este caso eran disciplinas distintas. Nos dio total libertad creativa y quería que la banda dejara su sello y personalidad en la cinta. Pero sobre todo había que trabajar para que todo eso funcionará dentro de la película.

Navajeros

 ¿Os gusta el denominado cine quinqui? ¿Qué directores o films destacaríais de esa época?

Claro, hemos bebido bastante de ahí, con Eloy De la Iglesia y José Antonio de la Loma a la cabeza. Le tenemos especial cariño a Navajeros, la cual utilizamos para nuestro primer single El Salto del Gitano. En el videoclip tomamos el film como base para reemplazar las cabezas de los actores principales por las nuestras. Así que ese primer single ya era una declaración de intenciones con respecto a lo quinqui. Como solemos decir, le sacamos la navajilla a la vida antes de que la vida nos la saque a nosotros.

Tras esta experiencia ¿repetiríais? ¿Con qué director de cine os encantaría trabajar?

Repetiríamos de cabeza siempre que el proyecto nos motive. Hace poco Laura Barrachina, del programa El Ojo Crítico de RNE le puso un tema nuestro a Tarantino. ¡A ver si cae la breva, heheheh!

En el underground siempre vas a encontrar propuestas más arriesgadas, con un nivel artístico más alto

Con vuestra música estáis redescubriendo a las nuevas generaciones el rock psicodélico progresivo de raíces que marcaban los 70. Smash lo hacía en Sevilla y Pau Riba o Jaume Sisa en Cataluña. ¿Es la contracultura o el sonido underground tan necesario ahora como lo era en esa España de la Transición?

Siempre es necesaria. El sonido mainstream por definición abarca un gran número de público y eso hace que muchas veces sea menos rico, ya que tiene que contentar a más gente. En el underground siempre vas a encontrar propuestas más arriesgadas, con un nivel artístico más alto, cuya intención no es llegar a un gran público sino a través de la expresión y experimentación artística dinamitar los muros que nos separan de lo eterno.

Nosotros somos de aquí, nos hemos criado aquí, somos en esencia cultura andaluza que se mueve
Sevilla se está convirtiendo en un reducto cultural y un lugar de escape para aquellos que buscan sonidos que se alejan de los más populares. ¿Qué papel juega la cultura andaluza en vuestras composiciones?

Eso es como preguntarle a un pez qué papel juega el agua en su vida. Nosotros somos de aquí, nos hemos criado aquí, somos en esencia cultura andaluza que se mueve. Todo lo que hagamos, en mayor o menor nivel, estará influenciado por ella.


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