Paquita Salas
Néstor Cenizo
Néstor Cenizo

No he visto ni un solo capítulo de Paquita Salas. Aclaro que algo sé, aunque poco, de la existencia de la serie y de Los Javis.

Tras el disclaimer, lo siguiente es admitir que no estaba preparado para lo de la semana pasada: una cola de chavales que recorría media calle Alcazabilla (Málaga) para escuchar un rato a Los Javis hablar de su criatura.

Yo no estaba allí por aquel evento, el acontecimiento de la semana (o del mes) en Málaga. Iba a la presentación de la segunda temporada de Mambo, la serie de David Sainz (el creador de Malviviendo, que esa sí la vi).

Paquita Salas, seguro que lo saben, es una serie cómica con dos temporadas de cinco episodios cada una, emitidos en Netflix. Hay acuerdo para emitir una tercera en 2020. La serie está escrita y dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, profesores de interpretación en Operación Triunfo y también conocidos por haber escrito y dirigido un musical de éxito llamado La llamada. A Paquita la interpreta Brays Efe, un actor.

La serie va de que Paquita es una representante de actores y actrices. La mejor en los 90. Cuando pierde a su mejor cliente, Paquita se pone a buscar nuevas estrellas desesperadamente.

Los Javis y Brays Efe vinieron esta semana a hablar de la serie en el Screen TV, organizado por el Festival de Málaga, donde se formaron largas colas de más de dos horas para verlos en directo. Y cuando uno se encuentra ante la infantería de la muchachada y no sabe a qué obedece la movilización, hay que sacar papel y bolígrafo y preguntar:

– Yo es que no he visto nunca un capítulo de Paquita Salas, y estoy tratando de entender por qué…

– ¿Que no la has visto nunca?… ¡Pos míratela, maricón!

Paquita Salas: el fenómeno LGBI

Paquita Salas es un éxito entre el público LGTBI. ¿Por qué? “Los Javis nos representan. Son la voz de nuestra generación, han aprovechado la cultura meme“, explica José Miguel. A su lado, otro José Miguel añade que Los Javis han mostrado la realidad del colectivo LGTBI “con naturalidad”: “Hasta ahora éramos el llavero que se lleva a todos sitios o personajes sin relevancia y accesorios”.

A lo que Álvaro, quien nos recomendó “mirarnos” la serie, apostilla: “Tratan muchos temas que tratamos entre nosotros”. José Miguel (uno de ellos) dice que con La llamada le hicieron creer que podía ser él mismo y que el discurso en Los Feroz fue uno de los momentos televisivos más emocionantes que recuerda.

Los tres coinciden en otro detalle: la habilidad de la serie para recoger trozos de la cultura popular española, darles la vuelta y amasarlos en un pastiche tan kistch como irónico. Me hablan de torreznos y dicen que Los Javis “se han marcado un Rosalía”. Dice uno de los José Migueles: “Te voy a ser sincero: mi abuela es igual que Paquita”. Obviamente, el fenómeno de Paquita Salas trasciende el mundo LGTBI. Si Paquita es las abuelas de España, estamos ante algo muy serio.

Paquita Salas, entre lo alternativo y lo comercial

Los José Migueles y Álvaro dicen que las historias de Paquita Salas están basadas en la cultura basura, autóctona y con un marcado punto generacional. Ana y los Siete. Aladina. A las Once en Casa. Ana Obregón. María Teresa Campos. Belinda Washington. Todo eso desfila por la oficina de la agente Salas. “La serie se ríe de la industria, te muestra la realidad con una antiheroína a la que no le salen las cosas y con un estilo de falso documental”, explica Pablo.

Ana enumera los motivos por los que ha venido: “Me encanta Paquita Salas. Me encantan Los Javis. Me encanta Brays. Es algo diferente”. Que la serie es diferente es lo que más se repite en la cola. ¿Pero diferente en qué? Ah, eso ya es más difícil de explicar. Deduzco que algo tiene que ver su estilo de falso documental, que es corta, que toca con gracia y un punto de amargura alegre un mundo que hasta ahora se trataba superficialmente. Y que Paquita es tan torpe, espontánea, libre y luchadora que no hay más remedio que quererla.

“Paquita Salas es a las series lo que Almodóvar al cine. Está en el limbo entre lo comercial y lo alternativo”, explica Joserra.

En cambio, a Laura no le gusta la serie, pero está aquí a ver qué dicen Los Javis:

–  “Es que no me río… Como me escuchen los de delante me van a matar”.

¿Es Paquita Salas un fenómeno generacional?

Joserra, que está delante y no conoce a Laura, se gira. “No te vamos a matar, pero que no te guste dice mucho de tus gustos”, tercia. Y luego matiza: “Es que tú eres muy joven”, le dice. “Es una serie generacional, hecha para quienes tenemos entre 25 y 35. Si eres más joven no vas a pillar muchas referencias, por ejemplo a Al Salir de Clase. ¿Tú cuántos tienes? ¿Dieciocho? ¿Ves? Tú ya no eres ni millenial”.

Laura lo admite: “Yo sí soy millennial, porque soy del 2000. Pero es verdad: yo hay muchas cosas de la serie que tengo que buscarlas en Internet”.

Ana y los Siete llegó a una media de seis millones de espectadores por episodio. Casi todos los que estaban en la cola para ver a Los Javis vieron la serie de Ana Obregón. Muchos en este país lo hicieron. Por eso, Joserra cree que Los Javis han dado con la tecla de un público muy concreto: el que pasó de dedicar su ocio infantil consumiendo en vena las últimas series “para toda la familia” de la televisión en abierto, a pasar su adolescencia en Facebook. “Mis padres no podrían ver la serie. Es un homenaje a nuestra generación”, dice.

Fenómeno Paquita Salas en Málaga

Fenómeno Paquita Salas en Málaga

Activar el resorte nostálgico no es nuevo, y si se hace bien garantiza el éxito. Apelando a la emoción de las gomas Milan, Yo fui a EGB ha vendido libros, juegos y va a por una gira que incluye, ojo al dato, a Samantha Fox. También a nuestros abuelos les gustaba recordar los guateques de vez en cuando. El problema de esto es cuando la ola revival te pasa por encima y ya no rompe en tu orilla. El problema es que el revival ha llegado a los 90, y no te has enterado. Y sin embargo, aquí está Loli, que rondará la treintena, con su padre Rafael. El hombre explica su presencia: “Yo soy fan de todo lo moderno. ¿Por qué no me va a gustar Internet?”.

Joserra aportó un último intento por definir el fenómeno. “Paquita es… ¿Cómo te lo explicaría? ¿Recuerdas esos grupos de Facebook de Señoras que? Pues Paquita es eso. Paquita salió con una bolsa en la cabeza, pero es que Paquita… Paquita es todas las señoras”.

Habrá que mirársela.


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