La Berlinale lanza un contundente mensaje político al conceder el Oso de Oro a ‘There Is No Evil’, un alegato contra la pena de muerte en Irán. El director Mohammad Rasoulof no ha podido recoger el premio al estar condenado a no salir del país por el régimen iraní

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29 Feb 2020
Alejandro Ávila

Pocas veces se ha hecho una denuncia tan contundente del régimen iraní. Mohammad Rasoulof, condenado a no abandonar Irán, ha ganado el Oso de Oro con There Is No Evil, por su dura crítica a uno de los pilares fundamentales de todo régimen represivo: la pena de muerte.

Compuesta por cuatro episodios, que podrían funcionar de manera independiente, el jurado presidido por Jerermy Irons ha hecho un evidente gesto político concediendo el premio más prestigioso de la Berlinale a una película que tiene un comienzo extraordinario, pero que se desinfla capítulo a capítulo.

La película de Rasoulof arranca con la mejor historia, el día a día de un funcionario, que culmina con un final terrorífico, estremecedor y magistralmente ejecutado. La segunda historia, sin llegar al nivel de la primera, nos plantea la resistencia de un joven militar que se niega a ejecutar al reo.  Como en El verdugo de Berlanga, el funcionario se mueve por el corredor de la muerte con tanta pesadumbre que parece el condenado a muerte. Las siguientes historias terminan perdiendo fuelle, hasta desmoronarse en el cliché.

Alegato a favor del aborto

El Premio Especial del Jurado también se puede entender como una declaración de intenciones políticas. La semana en la que el exproductor de Hollywood Harvey Weinstein ha sido declarado culpable de violación y delito sexual, la Berlinale ha concedido su Oso de Plata a Never Rarely Sometimes Alwaysel delicado alegato feminista de Eliza Hittman a favor del aborto y con un importante trasfondo de denuncia contra los abusos sexuales.

Un sólido guion, una rítmica realización y la extraordinaria interpretación de Sidney Flanigan (Autumn) son argumentos sobrados para premiar esta obra que ya fue galardonada en Sundance. Su clímax -el cuestionario previo al aborto de la adolescente- es toda una lección de cine: el tono de las actrices, el gesto medido y esas cuatro palabras (Nunca, casi nunca, a veces, siempre) nos revelan, por fin, el profundo conflicto de la protagonista.

El cine coreano sigue triunfando

Especialmente celebrado es el Oso de Plata a Mejor Dirección para Hong Sangsoo. The Woman Who Ran demuestra el excelente estado de salud del cine coreano, que no solo ha triunfado en los Oscar y en Cannes con la magistral Parásitos, sino que ha encontrado en esta 70ª Berlinale una excelente plataforma para mostrar una heterogeneidad, que va desde el cine de acción de Time To Hunt al intimismo de Hong Sangsoo.

The Woman Who Ran hace gala de una extraordinaria delicadeza para contarnos la historia de una mujer, Gamhee (Kim Min-hee), que recupera su relación con amigas, vecinas y conocidas, cuando -supuestamente- su marido se marcha a un largo viaje de trabajo. Sangsoo construye su obra a base de planos secuencias en los que los únicos cortes son para cambiar de escena y se emplea el zoom o los movimientos de cámara laterales, como único recurso cinematográfico durante las secuencias.

Los Osos de Plata para la mejor actriz y el mejor actor han recaído en dos interpretaciones especialmente contundentes. Por un lado, el trabajo de Paula Beer en Undine, en la que el director alemán Christoph Petzold recupera la leyenda de un ser mitológico acuático, Undina. Beer consigue poner piel a este ser que, al igual que la película, se mueve entre dos universo sin encontrar su lugar en el mundo.

Nada se le puede reprochar al premio para Elio Germano, el protagonista de Hidden Awayuna luminosa historia sobre  el artista naif Antonio Ligabue que reposa gran parte de su éxito en el trabajo de Germano. Ligabue, un artista acosado siendo niño por sus problemas mentales se termina convirtiendo en uno de los pintores más importantes de la historia del arte italiana.

Favolacce, DAU. Natasha Delete History se han repartido, respectivamente, los premios de guion, contribución artística y el Premio 70ª Berlinale, en unas categorías que perfectamente podrían haber ganado Never Rarely Sometimes Always en guion o Siberia (Abel Ferrara), en contribución artística. Se termina yendo de vacío Days (Tsai Ming-Liang), una de las películas más extraordinarias de esta 70ª edición, que realiza una sutil denuncia de la represión contra el colectivo LGTBI, sin caer en el panfleto, sino todo lo contrario, construyendo una delicada empatía con sus protagonistas.

PALMARÉS

Oso de Oro (Mejor Película)

There Is No Evil, por Mohammad Rassoulof

Gran Premio del Jurado

Never Rarely Sometimes Always (Eliza Hittman)

Dirección

Hong Sangsoo, por The Woman Who Ran

Actriz

Paula Beer, por Undine (Christoph Petzold)

Actor

Elio Germano, por Hidden Away (Giorgio Diritti)

Guion

Favolacce (Fabio y Damiano D’Innocenzo)

Contribución Artística

DAU. Natasha (Ilya Khrzhanovskiy y Jekaterina Oertel)

70ª Berlinale

Delete History

Mejor Documental

Irradiated. Rithy Panh

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