Marta Jiménez
17 May 2019 - Marta Jiménez

La ribera del río Majaceite, en la sierra gaditana de Grazalema, acoge el fin del rodaje de ‘Mujereando’ (Carmen Tamayo), un documental que retrata cómo el teatro es capaz de curar las heridas de nueve mujeres sin techo

Este documental refleja en realidad la historia de dos viajes. Uno artístico, que ha caminado de la calle a las tablas y del teatro ha volado a la gran pantalla; y otro emocional, el de nueve mujeres que han pasado de vivir en la calle a habitar el cine, a luchar por su sueño de no ser nunca más invisibles y alcanzar una vida digna alejada de la violencia.

El rodaje de Mujereando finaliza este domingo en la ribera del río Majaceite, en la sierra gaditana de Grazalema, muy cerca del pueblo de la directora del documental, Carmen Tamayo, nacida en Prado del Rey. En el camino han pasado por Sierra Nevada y otros puntos de la provincia de Cádiz, como el faro del cabo Trafalgar en los Caños de Meca, así como por Sevilla, que ha acogido el rodaje en espacios como Artillería o en las calles Sagasta y Regina.

Violencia de género contra mujeres sin techo

Estas localizaciones han sido escenario de distintos fragmentos de la obra de teatro que da nombre al documental, en la que nueve mujeres cuentan cómo se enfrentan a una realidad mucho peor que la de los hombres sin techo, como la violencia de género, las violaciones y una vulnerabilidad extrema en las calles. Un medio para escapar a todo el dolor acumulado durante tanto años.

Rodaje de Mujereando. Fotos: Sema Saborido.

Para quien está detrás de este proyecto, la trabajadora social, directora de teatro y ahora de cine Carmen Tamayo, este rodaje ha sido “un proceso superemocionante y muy mágico con mujeres que han pasado de ser invisibles a ser protagonistas en teatro, con un público que escucha lo que tiene que decir. Ahora con el cine van a llegar más lejos”, opina.

Las protagonistas de ‘Mujereando’ narran cómo perdieron su hogar y sufrieron la violencia

La directora compara el teatro con “la sanación”, con la medicina que sana las heridas. El cine es la terapia que las empodera, “que hace que normalicen esas vivencias y que potencia su discurso”. El documental va más allá porque bucea en el proceso creativo, en la manera de sanar esas heridas que traen en su alma. Hay partes poéticas grabadas de la obra de teatro, pero se las escuchará en primera persona, narrando cómo perdieron su hogar y sufrieron la violencia.

Rodaje de Mujereando

Mujereando es la ópera prima de Carmen Tamayo, quien no solo lleva más de cinco años trabajando con estas mujeres, sino que ella misma ha sido intérprete de largometrajes como No te supe perder o los cortos No quiero, Mentira, La Perdida, La Próxima Parada o Espich, por los que ha sido galardonada hasta en cuatro ocasiones.

“Un cambio grande”

“Ha habido un cambio grande en ellas, incluso físicamente, ahora están mejor, más guapas, menos abandonadas, con las enfermedades tratadas, más serenas, ellas dicen que los niveles de ansiedad se les ha han quitado”, explica Tamayo sobre estas mujeres que ya viven en albergues municipales, pero que siguen a la espera de conseguir un techo propio. Cuatro de ellas aún no lo tienen “y buscamos un hogar donde puedan vivir en Sevilla. Hemos hablado con el Ayuntamiento y no puede estar tan lejos. Ahí estamos”.

La directora, a la que le ha costado levantar la financiación de este documental que al final ha sido posible gracias al micromecenazgo y al apoyo in extremis de la Diputación de Cádiz, opina que sería aún más complicado conseguir mecenazgo para un hogar destinado a estas mujeres.“Existe más sensibilidad a un mecenazgo cultural que social. Al final las instituciones culturales nos han apoyado pero cuesta más trabajo para esta problemática, y el proyecto está desde 2013, imagínate”, relata Carmen Tamayo.

Rodaje de Mujereando

Volviendo al celuloide, la directora sueña con estrenar el documental en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF), “por pedir que no quede”, y que el documental se vea “en cuánto más sitios mejor, esa es la intención: que sus voces se escuchen, que se conozca esta realidad”.

La directora Carmen Tamayo sueña con estrenar el documental en el Festival de Sevillla

Su experiencia tras la cámara “ha sido bonita y fácil”, ya que Carmen ha estado “bien rodeada” de jóvenes profesionales andaluces, con mujeres liderando los departamentos. Ha sido “una experiencia emocionante, de la que me he enamorado”, asegura diciendo que volvería a hacer cine de nuevo tras la cámara.

La producción de Mujereando corre a cargo de Cuenta 3, una asociación que cuenta ya en su haber con dos obras audiovisuales: Pura, hasta la sepultura, premiada por Radio Nacional de España (RNE), y Papá, galardonado en la Mestre International de Venecia.

Rodaje de Mujereando

Los productores son la propia Carmen (que también dirige y escribe el documental), Nuria Dorado y Manu León. Jorge P. Gago es el director de fotografía, Pablo Trujillo es el responsable de la banda sonora y el montaje corre a cargo de Gago, León y Tamayo. La foto-fija es de José María Saborido.

Fotografías: Sema Saborido.


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