juan antonio bermudez
1 Feb 2019 - Juan Antonio Bermúdez

Hacemos un repaso por todas las obras y los cineastas andaluces que han conseguido el Goya al menos una vez a lo largo de las 32 ediciones que ya han celebrado estos premios.

La amplia presencia andaluza en los Goya se ha convertido ya en una constante, reafirmada este año en más de una veintena de nominaciones en las distintas categorías. También son muy conocidos algunos hitos andaluces en los premios de la Academia, como los cinco Goya logrados por un debutante Benito Zambrano gracias a la sorprendente Solas o sobre todo los diez “cabezones” que consiguió en la edición de 2015 La isla mínima.

Pero hay otros premios andaluces o muy vinculados con Andalucía quizá menos recordados. Y creemos que la celebración en Sevilla de la edición de 2019 es una muy buena ocasión para hacer un repaso por ellos.

 

Teo Escamilla, el primero de una larguísima lista

Los Goya se entregaron por primera vez en 1985 y ya en aquella primera edición, en la que destacó especialmente El viaje a ninguna parte, de Fernando Fernán Gómez, con tres de los galardones principales, hubo un representante andaluz. El director de fotografía sevillano Teo Escamilla fue el primer andaluz en ganar un Goya y lo hizo gracias a su fascinante trabajo en El amor brujo, obra que cerraría una trilogía de dramas flamencos de Carlos Saura (tras sus versiones de Bodas de Sangre y Carmen).

Escamilla, que había empezado su carrera trabajando como reportero gráfico para El caso y otras publicaciones impresas, volvería a estar nominado a los Goya otras cuatro veces: dos en 1989 (por Berlín Blues y El Dorado) y otras dos en 1990 (por La noche oscura y Montoyas y Tarantos), sin repetir suerte. Su prematuro fallecimiento, en 1997, cuando contaba con 57 años y aún estaba en activo, truncó una carrera que seguro que hubiese tenido nuevos reconocimientos.

En el año siguiente, 1988, el único acento andaluz que podría escucharse en los agradecimientos llegaría con motivo de un muy merecido Goya de Honor a la entrañable, octogenaria y malagueña Rafaela Aparicio.

La década más discreta 

La buena costumbre de ver a varios cineastas andaluces todos los años en el escenario de los Goya nos puede llevar a pensar que siempre ha sido algo accesible, pero nada más lejos de la realidad. El segundo Goya andaluz llegó en 1989 y fue para una divertidísima María Barranco como actriz de reparto de esa referencia almodovariana que es Mujeres al borde de un ataque de nervios. Y en esa misma edición también el Goya de Honor reconocería a una intérprete andaluza (aunque nacida en Buenos Aires): Imperio Argentina.

Sin embargo, la década de los 90 los académicos se acordaron poco del talento andaluz. Solo ocho premios en nueve ediciones. En 1990, Paco de Lucía por la Música original de Montoyas y Tarantos, y Rafaela Aparicio por  El mar y el tiempo, en una paradoja que pocas veces ha vuelto a repetirse, logrando el de Actriz protagonista tras conseguir el año antes el de Honor.

En 1992, las categorías de reparto tuvieron nombre andaluz: Juan Diego por El rey pasmado y Kiti Mánver por Todo por la pasta. Un año más tarde, la maquilladora Paca Almenara por Acción mutante, y ya en 1995 la gaditana Ruth Gabriel por Días contados, como Actriz revelación.

El director y guionista jiennense Miguel Picazo sería el Goya de Honor en 1996 y tres años más tardes el peluquero granadino Antonio Panizza sería galardonado junto a Gregorio Ros por La niña de tus ojos.

 

Solas como punto de inflexión

Parece ya indiscutible la trascendencia de Solas, la ópera prima de Benito Zambrano, en el despegue del cine andaluz. Y aunque la película en sí justifica esa trascendencia, es indudable que los cinco Goya que consiguió en la 14ª edición supusieron un golpe de estima sin precedentes en la filmografía andaluza.

El director lebrijano fue reconocido en las categorías Dirección novel y Guion original, mientras que la valía de los tres intérpretes principales del filme también quedó refrendada: María Galiana como Actriz de reparto, Ana Fernández como Actriz revelación y Carlos Álvarez-Novoa también como Actor revelación, curiosamente a sus casi 60 años.

En el palmarés de ese año 2000, también quedaría reflejado el segundo Goya de la carrera de Juan Diego, como Actor de reparto en la crepuscular París-Tombuc con la que se despidió Luis García Berlanga. Y dos jóvenes hermanos onubenses, José y Manuel Lagares, sorprenderían con Los girasoles, un corto de animación que abría nuevos caminos y generaba muchas esperanzas en la industria audiovisual andaluza.

Y además, Manuel Horrillo, técnico de efectos especiales nacido en Marruecos pero muy vinculado siempre a la producción andaluza conseguía el “cabezón” por Nadie conoce a nadie, rodada en Sevilla y producida por Maestranza Films.

De izquierda a derecha: Ana Fernández, Benito Zambrano y María Galiana en la gala de los Goya del año 2000

De izquierda a derecha: Ana Fernández, Benito Zambrano y María Galiana en la gala de los Goya del año 2000

 

El cine andaluz va cogiendo ritmo

En la primera década del milenio, el cine andaluz va cogiendo ritmo, gracias a circunstancias como la incorporación al sector de los primeros licenciados salidos de las facultades de Comunicación de Sevilla y Málaga, así como del añorado Centro Andaluz del Teatro. Y los premios de la Academia reflejan este auge. Se mantiene una media algo escasa de un premiado andaluz por año, pero sube bastante el número de nominaciones en cada edición.

El puertorrealeño Juan Luis Galiardo gana el premio al Mejor Actor protagonista por Adiós con el corazón en 2001. Y en los años siguientes cinco actores andaluces lograrán el Goya al Mejor Actor Revelación: Paz Vega (en 2002, por Lucía y el sexo), Fernando Tejero (en 2004, por Días de fútbol), Jesús Carroza (en 2006, por 7 vírgenes), Antonio de la Torre (en 2007, por Azuloscurocasinegro) y Nerea Camacho (en 2009, por Camino).

Junto a ellos, el veterano Juan Diego logra su tercera estatuílla, esta vez como Actor protagonista por Vete de mí, de Víctor García León. En 2008, El hombre feliz, también es laureado el corto documental dirigido por la sevillana Lucina Gil. Y un año después otros dos sevillanos, los sonidistas Jorge Marín y Daniel de Zayas, logran la hazaña de conseguir el Goya a Mejor Sonido con Tres días, del cordobés Francisco Javier Gutiérrez, abriendo otra vía de reconocimiento a los técnicos andaluces.

 

Cortos de Goya (y de Oscar) y más premios andaluces

En 2010, dos de las categorías de cortometraje, Corto Documental y Corto de Animación, tuvieron también vínculo andaluz: Flores de Ruanda, del malagueño David Muñoz, y La dama y la muerte, coproducido por el estudio granadino Kandor Graphics y el malagueño Green Moon, confirmaron el buen momento que atravesaba ese género. Y el éxito de esta pequeña obra de arte animada, pionera en el 3D estereoscópico en el contexto español, escaló además desde los Goya hasta la nominación al Oscar.

La cordobesa Josefina Molina recibía el Premio de Honor en 2011 y en esa misma edición María León conseguía el Goya como Actriz revelación por La voz dormida, de Benito Zambrano, junto a otra de sus protagonistas, Ana Wagener, que aunque canaria de nacimiento también se formó y desarrolló gran parte de su carrera en Andalucía.

En 2012, otros dos intérpretes andaluces serían reconocidos: el trebujenero Julián Villagrán, como Actor de Raparto, y el malagueño Joaquín Núñez, como Actor revelación, ambos como integrantes del reparto de Grupo 7. Y también se daría una curiosa circunstancia ese año: la cinta Juan de los muertos, rodada en Cuba y coproducida por la empresa sevillana LZ, obtuvo el Goya a Mejor Película iberoamericana.

María León con el Goya que consiguió por su interpretación en 'La voz dormida'

María León con el Goya que consiguió por su interpretación en ‘La voz dormida’

 

Los mejores años (por ahora)

Tras una edición en blanco (algo a lo que no estamos ya acostumbrados), 2014 tuvo una numerosa presencia andaluza en la alfombra roja de los Goya. Antonio Banderas fue distinguido con el de Honor. Fernando Franco logró el de Dirección novel por conmovedora La herida. Natalia de Molina se llevó el de Actriz revelación por su deslumbrante aparición en Vivir es fácil con los ojos cerrados.

El catalán afincado en Málaga Pau Esteve Birba, logró el de Dirección de Fotografía por Caníbal, dirigida por el almeriense Manuel Martín Cuenca. Y los cordobeses Lola Gómez Castro y Paco Rodríguez Frías compartirían el de Maquillaje y Peluquería por Las brujas de Zugarramurdi.

Y si Solas había sido una primera inyección de autoestima, los diez Goya de La isla mínima en 2015 pueden considerarse un auténtico espaldarazo (esperemos que definitivo) al cine andaluz. Entre esos diez Goya, además del de Mejor Película, había reconocimientos creativos, interpretativos y técnicos, algo que reflejaba ya de forma clara la pluralidad del talento y la aptitud de los cineastas de la comunidad.

Alberto Rodríguez, que había estado nominado antes en cinco ocasiones, logró el Premio a la Mejor Dirección y al Mejor Guion original (en compañía de Rafael Cobos) y se convertía así en el referente de una nueva generación de directores.

Gran parte del equipo de 'La isla mínima' posa en el photocall de los Goya con sus 10 galardones

Gran parte del equipo de ‘La isla mínima’ posa en el photocall de los Goya con sus 10 galardones

Y aunque pasó bastante inadvertido, ese mismo año hubo otro Goya andaluz que no fue para La isla mínima: la cantante cordobesa India Martínez ganó el de Mejor Canción Original por ‘Niño sin miedo’, de la cinta El niño (que por cierto también contaba con coproducción andaluza).

Y la mejor muestra de que el éxito del cine andaluz no era flor de un día, fue la siguiente edición de los Goya, la de 2016, en la que otras siete candidaturas andaluzas resultaron premiadas: Natalia de Molina defendió su segundo Goya con una interpretación sobresaliente en Techo y comida, ópera prima del jerezano Juan Miguel del Castillo. El joven malagueño Miguel Herrán consiguió el de Actor revelación por A cambio de nada.

El director de fotografía sevillano Migue Amoedo logró el de esta siempre disputada categoría por La novia, mientras el que fue su compañero de estudios Nacho Arenas obtuvo el de Sonido por El desconocido. El cordobés Paco Rodríguez, otro de los habituales, se hizo con el de Maquillaje y Peluquería por Nadie quiere la noche. El músico Pablo Alborán era el intérprete de la laureada canción ‘Palmeras en la nieve’, de la película homónima. Y el corto Alike, codirigido por el sevillano Rafael Cano Méndez, ganó el Goya al Mejor Cortometraje de Animación.

Natalia de Molina en el momento de recibir el segundo Goya de su carrera, como protagonista 'Techo y comida'

Natalia de Molina en el momento de recibir el segundo Goya de su carrera, como protagonista ‘Techo y comida’

Presente y futuro

En 2017, el tándem Alberto Rodríguez y Rafael Cobos repitió éxito, esta vez en la categoría de Mejor Guion adaptado, gracias a la película El espía de las mil caras. Y Manolo Solo, actor muy querido y con una gran experiencia, pero que aún no había obtenido los reconocimientos que consideramos que merecía, ganó su primer Goya como Actor de reparto en la triunfadora de ese año, Tarde para la ira.

Otra actriz veterana, la malagueña Adelfa Calvo, fue reconocida en 2018 por El autor, filme producido y rodado en Andalucía, y dirigido por el almeriense Manuel Martín Cuenca, que alcanzó las nueve nominaciones, aunque finalmente solo se llevó dos premios.

Adelfa Calvo con el Goya a Mejor Actriz de Reparto por 'El autor'

Adelfa Calvo con el Goya a Mejor Actriz de Reparto por ‘El autor’

Y en esta edición de 2019 que está a las puertas, las opciones para los andaluces superan la veintena, como os contamos en este otro reportaje. No sabemos cuántas de estas nominaciones llegarán a convertirse en premio, pero lo que sí tenemos claro es que los Goya siguen devolviéndonos una muy buena imagen del cine andaluz.

 

TODOS LOS GOYA ANDALUCES

1987 Teo Escamilla, Goya a la Mejor Dirección de Fotografía por El amor brujo (Carlos Saura)

1988 Rafaela Aparicio, Goya de Honor

1989 María Barranco, Goya a la Mejor Actriz de reparto por Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almodóvar)

1990 Paco de Lucía, Goya a la Mejor Música original por Montoyas y Tarantos (Vicente Escrivá)

1990 Rafaela Aparicio, Goya a la Mejor Actriz protagonista por El mar y el tiempo (Fernando Fernán Gómez)

1992 Juan Diego, Goya al Mejor Actor de reparto por El rey pasmado (Imanol Uribe)

1992 Kiti Mánver, Goya a la Mejor Actriz de reparto, por Todo por la pasta (Enrique Urbizu)

1993 Paca Almenara, Goya al Mejor Maquillaje y peluquería por Acción mutante (Álex de la Iglesia)

1995 Ruth Gabriel, Goya a la Mejor Actriz revelación por Días contados (Imanol Uribe)

1997 Miguel Picazo, Goya de Honor

1999 Antonio Panizza (junto a Gregorio Ros) por La niña de tus ojos (Fernando Trueba)

2000 Benito Zambrano, Goya a la Mejor Dirección novel por Solas

2000 Benito Zambrano, Goya al Mejor Guion original por Solas (Benito Zambrano)

2000 María Galiana Goya a la Mejor Actriz de reparto por Solas (Benito Zambrano)

2000 Carlos Álvarez-Novoa, Goya al Mejor Actor Revelación por Solas (Benito Zambrano)

2000 Ana Fernández, Goya a la Mejor Actriz revelación por Solas (Benito Zambrano)

2000 Juan Diego, Goya al Mejor Actor de reparto por París-Tombuctú (Luis García Berlanga)

2000 Los girasoles, Goya al Mejor Cortometraje de animación (José y Manuel Lagares)

2001 Juan Luis Galiardo, Goya al Mejor Actor protagonista por Adiós con el corazón (José Luis García Sánchez)

2002 Paz Vega, Goya a la Mejor Actriz revelación por Lucía y el sexo (Julio Médem)

2004 Fernando Tejero, Goya al Mejor Actor revelación por Días de fútbol (David Serrano)

2006 Jesús Carroza, Goya al Mejor Actor revelación por 7 vírgenes (Alberto Rodríguez)

2007 Juan Diego, Goya al Mejor Actor protagonista por Vete de mí (Víctor García León)

2007 Antonio de la Torre, Goya al Mejor Actor de reparto por Azuloscurocasinegro (Daniel Sánchez Arévalo)

2008 El hombre feliz, Goya al Mejor Cortometraje documental (Lucina Gil)

2009 Nerea Camacho, Goya a la Mejor Actriz Revelación por Camino (Javier Fesser)

2009 Jorge Marín y Daniel de Zayas (junto a Maite Rivera), Goya al Mejor Sonido por Tres días (Francisco Javier Gutiérrez)

2010 Flores de Ruanda, Goya al Mejor Cortometraje documental (David Muñoz)

2010 La dama y la muerte, Goya al Mejor Cortometraje de animación (Javier Recio)

2011 Josefina Molina Premio de Honor

2011 María León, Goya a la Mejor Actriz revelación, por La voz dormida (Benito Zambrano)

2011 Ana Wagener, Goya a la Mejor Actriz de reparto, por La voz dormida (Benito Zambrano)

2012 Julián Villagrán, Goya al Mejor Actor de Reparto por Grupo 7 (Alberto Rodríguez)

2012 Joaquín Núñez, Goya al Mejor Actor revelación por Grupo 7 (Alberto Rodríguez)

2012 Juan de los muertos, Goya a la Mejor película iberoamericana (Alberto Brugués, coproducción andaluza)

2014 Antonio Banderas Goya de Honor

2014 Fernando Franco, Goya a la Mejor Dirección novel por La herida

2014 Natalia de Molina, Goya a la Mejor Actriz revelación por Vivir es fácil con los ojos cerrados (David Trueba)

2014 Pau Esteve Birba, Goya a la Mejor Dirección de fotografía por Caníbal (Manuel Martín Cuenca)

2014 Lola Gómez Castro y Paco Rodríguez Frías, Goya al Mejor Maquillaje y peluquería (compartido con Javier Hernández Valentín y Pedro Rodríguez ‘Pedrati’) por Las brujas de Zugarramurdi (Álex de la Iglesia)

2015 La isla mínima, Goya a la Mejor Película

2015 Alberto Rodríguez, Goya a la Mejor Dirección por La isla mínima

2015 Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, Goya al Mejor Guion original por La isla mínima (Alberto Rodríguez)

2015 Julio de la Rosa, Goya a la Mejor Música original por La isla mínima (Alberto Rodríguez)

2015 Álex Catalán, Goya a la Mejor Dirección de Fotografia por La isla mínima (Alberto Rodríguez)

2015 José Manuel García Moyano, Goya al Mejor Montaje por La isla mínima (Alberto Rodríguez)

2015 Pepe Domínguez del Olmo, Goya a la Mejor Dirección artística por La isla mínima (Alberto Rodríguez)

2015 Fernando García, Goya al Mejor Vestuario por La isla mínima (Alberto Rodríguez)

2015 India Martínez, Goya a la Mejor Canción original, como intérprete de ‘Niño sin miedo’, de El niño

2016 Pablo Alborán, Goya a la Mejor Canción original ‘Palmeras en la nieve’, de Palmeras en la nieve

2016 Natalia de Molina, Goya a la Mejor Actriz protagonista por Techo y comida (Juan Miguel del Castillo)

2016 Miguel Herrán, Goya al Mejor Actor revelación por A cambio de nada (Daniel Guzmán)

2016 Migue Amoedo, Goya a la Mejor Dirección de Fotografía por La novia (Paula Ortiz)

2016 Paco Rodríguez, Goya al Mejor Maquillaje y Peluquería por Nadie quiere la noche (compartido con Sylvie Imbert y Pablo Perona)

2016 Nacho Arenas, Goya al Mejor Sonido por El desconocido (compartido con David Machado y Jaime Fernández)

2016 Alike, cortometraje de animación, codirigido por el sevillano Rafael Cano Méndez junto a Daniel Martínez Lara

2017 Alberto Rodriguez y Rafael Cobos, Goya al Mejor Guion adaptado por El espía de las mil caras (Alberto Rodríguez)

2017 Manolo Solo, Goya al Mejor Actor de reparto de Tarde para la ira (Raúl Arévalo)

2018 Adelfa Calvo, Goya a la Mejor Actriz de reparto, por El autor (Manuel Martín Cuenca)


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