Recordamos veinte de los héroes caninos que han dejado huella en la historia del cine: de Rover, extraordinario collie que salva a un bebé de un secuestro en un corto de 1905, a Chief el can callejero de ‘Isla de perros’.

juan antonio bermudez
21 Jul 2019
Juan Antonio Bermúdez

Desde aquel perro anónimo que se mezclaba con los obreros en la salida de la fábrica Lumiére, han sido innumerables los canes que han aparecido en la pantalla. Muchos han llegado incluso a compartir algunos privilegios del Star System, pero otros ni siquiera han quedado recogidos en los títulos de crédito. Con la excusa del Día Mundial del Perro (que se celebra cada 21 de julio) y de la cercanía del Día Internacional del Perro Callejero (27 de julio), recordamos a veinte protagonistas caninos que han dejado huella en la historia del cine.

Rover
Comenzamos por el protagonista de Salvado por su perro / Rescued by Rover (Lewin Fitzhamon, Cecil M. Hepworth, 1905), cortometraje británico que está considerado como un filme pionero en el desarrollo de acciones paralelas, pero también a la hora de poner en juego un filón de las comedias familiares: la complicidad entre un bebé y el perro de la familia, que en esta ocasión llegará a salvar al niño de un secuestro.

Scraps 
Todos los grandes genios de la comedia muda incluyeron tarde o temprano a algún perro en sus películas, pero entre estas la que más ha trascendido ha sido Vida de perros / LIfe’s Dog (Charles Chaplin, 1918), mediometraje en el que Charlot salva a la perrita Scraps del ataque de otros perros callejeros y a partir de ese momento se convierten en inseparables compañeros de vagabundeo y supervivencia.

 

Rin Tin Tin

En plena Primera Guerra Mundial, el soldado californiano Lee Duncan recogió en Francia dos cachorros de pastor alemán. Se dedicó a adiestrarlos y, de vuelta a Estados Unidos, participó con uno de los cachorros en el filme Man from Hell’s River (Irving Cummings, 1922). En poco tiempo, el perro, que originalmente era conocido como Rinty, adquirió una gran popularidad y a partir de Where the North Begins (Chester M. Franklin, EE.UU., 1923) se convirtió en una estrella más de la Warner Bros, llegando a rodar una veintena de películas en los años 20.

La fama del personaje Rin Tin Tin trascendió después al perro que lo había encarnado y su fama se expandió aun más gracias a una exitosa serie de televisión emitida por la cadena ABS en los años 50, además de otras obras posteriores para cine protagonizadas por diferentes perros que siempre han tenido en común su raza, siempre han sido pastores alemanes.

 

Asta

W.S. van Dyke, que había sido ayudante de Griffith en Intolerancia (1916), triunfó en el Hollywood de los años 30 con una serie de comedias románticas cruzadas con una trama detectivesca que estaban protagonizadas por William Powell y Mirna Loy, pero que tenían en su reparto un tercer miembro fundamental: la perrita Asta, una encantadora fox terrier que en realidad se llamaba Skippy y que era la estrella de La cena de los acusados / The Thin Man (W.S. van Dyke, 1934) y sus sucesivas secuelas, en las que fue ganando protagonismo.

 

Leo
La novela Un perro de Flandes, de la autora británica Marie Louise de la Rameé, conocida como Ouida, ha conocido numerosas adaptaciones audiovisuales, incluidas varias versiones en anime, ya que en diversos países asiáticos se ha considerado desde hace mucho un clásico de la literatura infantil. En Hollywood, Edward Sloman la adaptó en 1935 en un filme que se tituló en España Un niño y su perro, sabiendo sacarle un gran partido melodramático a la historia de amistad entre el joven huérfano Nello, aspirante a pintor, y el perro Leo (que en la obra literaria se llamaba Patrasche).

 

Toto 
Entre sus innumerables valores, la mítica versión de El mago de Oz dirigida por Victor Fleming en 1939 cuenta con un abanico de personajes fascinantes. Y entre ellos, sin duda, ocupa un lugar principal Toto, cairn terrier que acompañaba siempre a Dorothy como pequeño escudero. En un ejercicio de travestismo canino, habitual en el cine, Toto era en realidad una perrita, Terry, que tuvo tratamiento de estrella. Sus cuidadores llegaron a cobrar 125 dólares a la semana, más que muchos de los actores humanos que también participaban en el filme. Aunque no todo fue bueno para ella en ese rodaje, ya que un involuntario pisotón de uno de los extras le fracturó una patita y tuvo que ser sustituida en algunos planos. Afortunadamente, el accidente no terminó con su carrera y llegó a rodar otra docena de títulos.

 

Lassie
Si hay una estrella canina por excelencia en la historia cinematográfica del siglo XX, esa es Lassie, perrita collie ideada como heroína en una novela del británico Eric Night y llevada al cine con un enorme éxito en La cadena invisible / Lassie come Home (Fred M. Wicox, Estados Unidos, 1943), donde le dio vida un talentoso perro llamado Pal. Y como guinda de este clásico canino, una de las principales acompañantes en la pantalla de esta primera Lassie sería una por entonces niña prodigio que disfrutaría aquí de su primer papel importante: nada más y nada menos que Elizabeth Taylor.

 

Flike
El Neorrealismo italiano también tuvo sus protagonistas caninos y entre ellos sobresale Flike, el pequeño chucho callejero de Umberto D (Vittorio de Sica, Italia, 1952). Fundamental en el impresionante retrato de la vejez en la miseria que consigue la película, el vínculo entre Umberto y Flike es prácticamente el único hilo de esperanza que permanece tenso a lo largo de sus 84 minutos de metraje, aportándonos además la precaria felicidad de su final abierto.

 

Lady
Es muy difícil escapar de ciertas tentaciones sensibleras al contar el vínculo entre un niño y un perro, pero William Wellman lo consigue plenamente en una de sus películas más desconocidas, Goodbye, My Lady (1956), que en español se ha traducido como Adiós, Lady (y en ocasiones también como El niño y el perro). Cuenta una historia tan básica como emocionante: el encuentro, la convivencia y la despedida entre un niño y un perro que pronto mostrará curiosas habilidades: sabe reírse como una hiena, ser limpio como un gato y correr como un leopardo.

Cognac
En ocasiones, los perros también se han utilizado en el cine para poner de manifiesto de forma paródica defectos humanos. Y algo así es lo que ocurre en Salvaje y encantador / Wild and Wonderful (Michael Anderson, 1964), donde Cognac es un caniche que trabaja en la televisión y tiene aires de divo, cierta tendencia al alcoholismo y una relación muy particular con su cuidadora, Giselle. Cuando ésta (interpretada por Christine Kaufmann) se case con Terry (Tony Curtis), los celos de Cognac se interpondrán en la pareja.

 

Hachi-ko

La historia de Hachikō (1923-1935), perro japonés de raza akita, es conocida mundialmente y se ha convertido en un símbolo de la fidelidad canina: estuvo esperando a su dueño, el profesor Hidesaburō Ueno en la estación de Shibuya durante nueve años, tras la muerte inesperada de este, que no volvió del trabajo, como solía hacer. Ha dado origen a muchos relatos culturales y al menos a dos películas muy populares: Hachikō  Monogatari (Seijiro Koyama, Japón, 1987) y la versión estadounidense Siempre a tu lado / Hachi: A Dog’s Tale (Lasse Hallström, 2009), con Richard Gere en el papel del profesor.

 

Verdel

Cascarrabias por antonomasia del cine contemporáneo, Melvin Udall, el escritor al que Jack Nicholson da vida en Mejor… imposible / As Good As It Gets (James L. Brooks, 1997) encuentra en el cuidado del perrito Verdel (el nombre real de su intérprete canino era Jill) su mejor tratamiento, equilibrando con una anécdota que tiene un gran fondo de verdad, una de las comedias más celebradas de las últimas décadas.

 

Skip
Otra agradable película sobre la amistad entre humanos y caninos es Mi perro Skip / My Dog Skip (Jay Russell, EE.UU., 1999). En ella, un cachorro de terrier cambia la vida de un chico muy tímido y le hace ampliar su círculo de relaciones.

 

Bombón
Un dogo argentino, raza que no ha sido demasiado dada a los roles positivos en el cine, es el protagonista de Bombón el perro (Carlos Sorín, Argentina, 2004), película que consiguió el Premio Especial de la Crítica en San Sebastián. Aunque Bombón es muy diferente al Flike de Umberto D, para su dueño, Coco, un viejo trabajador de una gasolinera que se queda desocupado cuando ésta cierra, también terminará convirtiéndose en su única conexión afectiva.

 

Zochor

Coproducida entre Alemania y Mongolia, El perro mongolDie Hoehle des gelben Hundes cuenta la historia de Nansal, hija mayor de una familia de nómadas mongoles, que encuentra un perrito cuando está recogiendo leña y decide quedarse con él, pese a la oposición de su padre, temeroso de que los lobos puedan atacarles. La directora Byambasuren Davaa emplea muchos recursos del documental para construir una ficción que deja respirar los paisajes, el tiempo de las acciones y, de forma especial, la complicidad que establecen Nansal y el pequeño perro Zochor.

 

Lucy
En el filme independiente Wendy y Lucy / Wendy and Lucy (Kelly Reichardt, EE.UU., 2008), la relación entre una humana y su perra nos invita a dar un conmovedor paseo por el reverso del sueño americano. Wendy es una chica que se traslada a Alaska junto a su perra Lucy para incorporarse a un nuevo trabajo en una conservera, pero en el transcurso del viaje se le estropea el coche y una serie de avatares la llevan a separarse de Lucy.

 

Uggie
Creo que no es exagerado afirmar que el talento de Uggie, un Parsons Russell terrier que tenía ocho años cuando se rodó la película, estuvo en The Artist (Michel Hazanavicius, Francia, 2011) a la altura del de los protagonistas humanos de la misma, Jean Dujardin y Bérénice Bejo. Los responsables del filme pasearon al perrito por todas las alfombras rojas y Uggie se convirtió así en la mayor gran estrella animal del Star System reciente.

 

Hagen
Aunque también está teniendo buena acogida en los festivales, el cine del húngaro Kornél Mundruczó resulta menos propenso al lucimiento de las alfombras rojas. En White God (Dios blanco) / Fehér Isten (2014) pone a los perros en el centro de una parábola aterradora en la que una ley da preferencia a los perros de raza e impone un tributo por las razas cruzadas. En ese contexto, la protagonista Lili deberá luchar por recuperar a su perro Hagen en el caos de una ciudad llena de perros abandonados.

 

Truman
Desde su título, dedicado al nombre del perro protagonista, Truman (Cesc Gay, España-Argentina, 2015) pone en el centro el reconocimiento al vínculo de los humanos con los animales pero también a la amistad entre humanos, donde hacerse cargo del animal de un amigo puede ser el gesto mayor y más generoso. Troilo, que así se llamaba el perro que interpretó a Truman, estaba acostumbrado a trabajar con niños autistas y se dio la circunstancia de que durante el rodaje fue el propio Ricardo Darín (protagonista de la película junto a Javier Cámara) el que lo dirigió, ya que el actor argentino al parecer tiene muy buena mano con los animales.

 

Chief
Hemos dejado como última referencia de esta lista al desconfiado perro callejero que lleva el peso de la extraordinaria aventura de Isla de perros / Isle of Dogs (Wes Anderson, EE.UU., 2018), Con él queremos rendir homenaje a todos los perros del cine que no han sido interpretados por un can de carne y hueso sino recreados mediante los diferentes procesos de animación.

Han sido innumerables, desde los clásicos de Disney (Goofy, Pluto, Golfo y Reina, Pongo y Perdita…) hasta otros muchos más recientes como el super-perro de Bolt (Chris Williams y Byron Howard, 2008) el Sparky de Frankenweenie (Tim Burton, 2012) o Croc-Blanc, la revisión más reciente de Colmillo blanco (Alexandre Espigares, 2018). Dan sin duda para otro artículo.


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