Sergio Ceballos y Mikel Gil, organizadores del Shortñy Week.
Ignacio Gutiérrez

Cádiz será la ciudad del cortometraje del 5 al 8 de abril gracias a la quinta edición del festival Shorty Week. La cita es algo más que un festival, se trata de un encuentro que se introduce en la vida cultural de la ciudad en el que además de charlas, talleres y concursos, se proyectan casi 300 cortos. No obstante, también se trata de un festival gestionado desde la iniciativa privada por amor al audiovisual, lo que supone grandes dificultades para organizarlo. Mikel Gil Camacho y Sergio Ceballos, creadores del proyecto junto con Mar Rascón, nos cuentan en esta entrevista qué es el Shorty Week y qué se va a encontrar el público asistente.

 

Ignacio Gutiérrez (IG): ¿Qué es el Shorty Week y cómo surgió el proyecto?

Sergio Ceballos (SC): Shorty Week es una asociación cultural cuyo proyecto estrella es un festival internacional de cortos. La idea surgió del Monkey Week, donde trabajaba Mikel, un festival de música que nació en El Puerto de Santa María. Nos planteamos la idea de crear algo similar con actividades en diferentes puntos de la ciudad, pero dedicado al cortometraje. Mikel, Mar Rascón y yo somos los tres padres de “la criatura”.

Mikel Gil Camacho (MGK): Yo defino el Shorty Week como buen rollo entre amigos viendo cortos. El Shorty es un lugar de encuentro para gente a la que le gusta el audiovisual para motivar la creación de nuevos proyectos. Sergio y yo hicimos una serie de cortos con relativo éxito en internet, pero al mandarlo a festivales vimos que todo era muy rígido. El Shorty Week nació en el 2014 en el Puerto de Santa María y desde el inicio apostamos por las charlas y la red de Baraderos (bares asociados que proyectan cortos fuera de concurso) que es lo que más nos gusta. Necesitábamos más apoyo y queríamos crecer, así que al cuarto año nos fuimos a Cádiz, una ciudad perfecta por su universidad, por sus instituciones y por tener un centro histórico con locales y lugares geniales (además, está a un catamarán de distancia). Era cambiar o morir.

 

IG: ¿Cómo es el público que disfruta el Shorty Week?

SC: El público, aunque heterogéneo, tiene algunas características comunes. Suele ser gente cinéfila, interesada por la cultura. La mayoría está entre los 25 y los 45 años. Gran parte del público ha tenido alguna experiencia en el mundo del audiovisual y quieren ampliar sus referencias; pero no todos, hay un abanico de personas que asisten simplemente para disfrutar como espectadores.

MGC: Por lo general asisten personas con mucho entusiasmo por el audiovisual. Queremos que vaya gente con iniciativa a las charlas del Baluarte de la Candelaria para conocerse, para crear sinergias… También nos hemos encontrado un gran porcentaje de gente mayor que nos da la enhorabuena porque hacemos algo que necesita la ciudad: oferta cultural.

Gala de la IV edición del Shorty Week

Gala de la IV edición del Shorty Week

IG: Las nuevas tecnologías facilitan la creación audiovisual y esto genera una gran diversidad de estilos y, en ocasiones, de retóricas más alejadas de lo común… ¿Este tipo de creación reclama un nuevo público?

MGC: La tecnología es un arma de doble filo, te da más posibilidades para crear, pero también se masifica. El Shorty Week se nutre mucho de internet. Plataformas como Vimeo y YouTuve hacen que las obras lleguen a más público, pero un público que no se ve, que quizás se queda en casa.

SC: Creo que este tipo de formato se dirige al mismo público, pero en un momento diferente. Hay tantos tipos de cortometrajes que cada uno encuentra su público. El cortometraje puede ser muy innovador en su narrativa o completamente conservador, no siempre se trata de un material para eruditos, como muchas veces se piensa.

 

IG: Proyectáis una gran cantidad de cortos, ¿cómo es el proceso de selección?

MGC: Es un proceso muy tedioso porque vemos más de setecientos cortos. Algún año hemos llegado a exponer más de cuatrocientos.  Lo  importante es hacer una buena tabla para definirlos y colocarlos en la sección en la que deban estar. Queremos avanzar en calidad, no tanto en cantidad. Vamos a seguir ofreciendo en torno a las 250 o 300 proyecciones, pero no diluidas en diferentes espacios de la ciudad como hasta ahora, la próxima edición se concentrará en el Baluarte o alrededores.

SC: El proceso es trabajoso, pero compensa. Yo he realizado la criba de las cinco ediciones y las he disfrutado muchísimo. Este año hemos recibido 651 cortometrajes. Dos personas visionamos de forma independiente el material y analizamos si son aptos para las distintas secciones… Las listas definitivas son consensuadas y pasan al jurado que los evalúa con una ficha y unas puntuaciones de 0 a 10 con dos decimales. Los premiados salen de la suma de estas puntuaciones y la división entre el número de componentes del jurado.

Público asistente a la proyección en el bar Casapuerta en Cádiz.

Público asistente a la proyección en el bar Casapuerta en Cádiz.

IG: ¿Qué papel juega en la programación la producción andaluza?

MGC: Un año hubo un premio al mejor corto andaluz patrocinado por Canal Sur, pero no han querido seguir. Intentamos potenciar la creación andaluza. Los domingos los utilizamos para proyectar cortos de la provincia de Cádiz o alrededores. Es un día muy especial en el que se junta mucha gente cercana para presentar sus trabajos y la verdad es que mola.

SC: Queremos que todos los cortometrajes tengan las mismas oportunidades, sean de donde sean, porque también nos gustaría que nos traten igual cuando vamos fuera. De todas formas, sin ser especialmente chovinistas, desde nuestro festival vemos cómo cada vez más los cortometrajes andaluces tienen un nivel equiparable al de cualquier otra parte del mundo. En las primeras ediciones eran pocos los cortos andaluces que “se colaban” en la sección oficial, y, sin ser algo planeado ni previsto, ahora terminan entrando.

 

IG: ¿Qué tienen en común todas las propuestas que se proyectan en el Shorty Week?

MGC: Estamos abiertos a todos tipo de ideas, aunque este año hemos quitado el documental porque ya tenemos un magnífico festival en Cádiz que es Alcances. Intentamos que sean cortos diferentes. La comedia es muy importante para nosotros, pero también nos gustan los cortos con un puntito social, por eso por tenemos el premio Compromiso en Corto, una sección que siempre hemos proyectado en sitios muy particulares y bonitos, como en la Torre Tavira (de hecho, uno de los cortos se proyecta en la cámara oscura).

SC: Todas las propuestas aportan “algo” especial: una buena idea, un punto de vista poco común, una interpretación espectacular, una puesta en escena cuidada… Si nos fijamos en esos cortos es porque ofrecen algo diferente.

Conferencia de John Baker en el Shorty Week.

Conferencia de John Baker en el Shorty Week.

IG: Parece que la historia del Shorty Week ha sido la de consolidarse poco a poco, ¿en qué direcciones puede crecer el festival?

MGC: Nació con el corazón más que con la cabeza, pero tiene que prevalecer la cabeza o por lo menos al cincuenta por ciento. La mayoría de festivales de cine en España son municipales. Nosotros queremos llegar a más, pero es muy difícil y necesitamos apoyo de la administración. Estamos dejándonos la piel y el alma para hacer un festival que ahora mismo es insostenible. A corto plazo queremos seguir con el Shorty Week, a medio plazo, si no cambia mucho la situación será insostenible. Queremos mandar un SOS cultural a la administración y todos los que puedan aportar como empresas o particulares. No vendemos ninguna entrada, todo es gratuito para el público y como no sea de patrocinadores y administración es insostenible.

 

IG: ¿Qué función pensáis que tienen los festivales y qué función tiene el Shorty Week?

MGC: Me gustaría que todos los festivales fueran un punto de encuentro y un puñetazo en la mesa para reivindicar que los cortos no son el hijo pobre del largometraje. Creo que no saben el potencial  que tiene el cortometraje. Aquí en España no se potencia, como por ejemplo en Francia. El Shorty lo ha ganado en dos ocasiones cortos franceses y se nota la calidad. Por cierto, el que ganó el año pasado, Garden Party (Florian Babikian, 2016), ha estado nominado este año al Oscar al mejor corto de animación y es una pasada.

SC: Los festivales tienen la función de difundir la cultura. Permiten acceder a muchas expresiones artísticas en muy poco tiempo. El Shorty Week sirve para poner en valor el corto y darlo a conocer a personas que desconocen este mundo y para que quienes ya lo conocen, disfruten. También es un lugar de encuentro entre cortometrajistas. No hace mucho uno de los ponentes de la pasada edición colaboró en una serie con otro de los ponentes. Luego, nos reconocieron que los unió el Shorty Week.

Concierto de Los Jaguares de la Bahía en la pasada edición del Shorty Week.

Concierto de Los Jaguares de la Bahía de Paco Loco en la pasada edición del Shorty Week.

IG: ¿Qué otras actividades complementan el festival?

MGC: Queríamos que no fueran solo proyecciones. Desde el principio teníamos claros nuestros tres pilares: Sección Oficial, Red de Baraderos y Punto Shortly, el lugar de encuentro donde se ofrecen charlas, talleres… un centro sobre cortometraje y cine. El año pasado empezamos también el Shorty Conciertos como fin de fiesta de cada jornada. Queremos que alrededor de la fiesta del corto haya una fiesta con música para que la gente pueda hablar de cine, de cortos y proyectos con una cerveza o un refresquito.

SC: Este año tenemos una retrospectiva sobre Fernando Franco, el encuentro de Miguel Rellán con el público, una exposición, conciertos, un taller de interpretación frente a cámara con El Jinete Verde, también la actividad ‘La magia del cine’ dedicada al público infantil de la Asociación con Aire de Ilusión, una charla-taller sobre el equipo cinematográfico, dos galas (la del festival y la del concurso exprés Rueda Cádiz) y otras que aún tenemos por confirmar.

Proyección de un corto en la cámara oscura de la Torre Tavira.

Proyección de un corto en la cámara oscura de la Torre Tavira.

IG: ¿Cuáles son vuestras expectativas?

MGC: Tengo las expectativas altas después de cambiar el concepto de festival repartido por Cádiz y centrarlo en el Baluarte de la Candelaria. Creemos que para la organización y para el público va a ser mucho más cómodo. El tiempo es fundamental, en Cádiz llueve un poco y la gente se mete para dentro. Lo importante es tener un plan B, intentar sitios resguardados, sobre todo para los conciertos.

SC: Este año nos gustaría que todas las actividades se llenaran de público y que las disfruten el máximo número de personas. El Shorty Week lo preparamos con mucho cariño y nos encantaría que Cádiz apreciara el valor de lo que ponemos a su disposición a cambio de tan poco.

 

IG: ¿Cómo se inserta el festival en la vida de la ciudad?

SC: Creo que es uno de los valores del Shorty Week. Nuestra idea es que la ciudad se involucre: negocios, personas y otros agentes. Todos participamos con el festival de alguna manera y a todos nos repercute. Nos gustaría ir a más y tener mayor visibilidad. Eso es algo que se consigue con tiempo, constancia y, por qué no decirlo, con algún patrocinador que quiera invertir y apostar por nuestro festival. Somos pequeños pero tenemos grandes planes, tanto para el festival como para la ciudad.


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