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Amirpour, Scorsese, Malick, Linklater, Jarmusch, Iannucci, Hazanavicius, Andersson, Larraín… Que los paladares más exquisitos se preparen para todas las delicias de autor que nos depara 2019

Victor Esquirol Molinas
17 Ene 2019
Victor Esquirol Molinas

En las antípodas del cine de estudios, siempre angustiado por los ingresos y los beneficios económicos, lejos de tan mundanas (y desde luego vulgares) obsesiones, hallamos las inquietudes supuestamente más elevadas de los auténticos artistas. Aquellos que, a lo mejor llevados por un calentón snob, catalogamos de auténticos autores. Si en la anterior entrega de este reportaje repasábamos los blockbuster que se estrenarán en 2019,  en este segundo tramo repasamos el cine de autor que nos ofrece este año.

El cine de autor aglutina todas aquellas propuestas que deben llevarnos a nosotros, espectadores, a nuevos territorios. Definiendo la vanguardia estética y narrativa del séptimo arte, encontramos esas mentes y sensibilidades privilegiadas cuyas creaciones parecen destinadas a nutrir el cada vez más concurrido panorama festivalero, lejos del escrutinio de un gran público, desgraciadamente, ajeno a los movimientos y descubrimientos que se gestan en olimpos tales como la Croisette de Cannes, el Lido de Venecia o la Piazza Grande Locarno.

El Nic (Cage) más autoral

En fin, que a nosotros, los representantes de la crítica, nos corresponde el papel de transmisores entre un mundo y el otro. Que la pasión que sentimos por esos creadores tan inaccesibles (siempre en apariencia) llegue un espectador medio que, en la mayoría de casos está más que preparado para enfrentarse al cine de autor. Y para muestra, un botón gritón. El de un Nicolas Cage (bien) atado a un cinturón de granadas (¡bien!), y obligado a enfrentarse a fantasmas y criaturas demoníacas (¡¡bien!!) si no quiere explotar (…).

A esta apuesta increíble, definida por el propio actor como la película más loca en la que se ha visto jamás involucrado, se le añade la presencia detrás de las cámaras del japonés Sion Sono, uno de los artistas más extremos de una de las cinematografías más extremas del mundo. Combinación ganadora que hacen de Prisoners of the Ghostland (así se llama la película de marras) uno de los títulos más apetecibles de esta temporada que está ya a punto de empezar.

'Parasite', una película de Bong Joon-ho.

‘Parasite’, una película de Bong Joon-ho.

Para seguir dando rienda suelta al demente que llevamos dentro (que de esto también trata este cine), nada mejor que un poco más de “asian madness”, y es que el surcoreano Bong Joon-ho ya tiene terminada Parasite, junto a su actor fetiche, Song Kang-ho. En esta nueva película, el autor de Memories of Murder seguirá el día a día de dos familias extrañamente conectadas por los poderes de sus respectivos miembros, igualmente extraños, si no increíbles.

Más madera: invoquemos a Srdjan Spasojevic, cuyo nombre ya debería producir escalofríos a más de uno. Recordemos que en Sitges, por ejemplo, la proyección de su anterior largometraje (A Serbian Film, cima de conceptos tan repugnantes como el “newborn porn”), a punto estuvo de acarrear graves consecuencias penales a su equipo de programación. Ahora, para su nuevo proyecto (Whereout), el director serbio promete mezclar el género romántico con el fantástico, al hablarnos de una pareja de enamorados amenazados por unas energías sobrenaturales.

Vampiras sobre ruedas

A todo esto, Ana Lily Amirpour (A Girl Walks Home Alone at Night), después de hablarnos de jóvenes vampiresas skaters y de caníbales culturistas, volverá a la carga con Blood Moon, aventura urbana ambientada en una Nueva Orleans muy ochentera, y en la que un joven con habilidades especiales estará en fuga constante del caos que le envuelve.

Más locura, más autores. La nueva película de Quentin Dupieux (AKA Mr. Ozio) será Le daim, y tratará sobre un hombre (Jean Dujardin) con fuertes impulsos narcisistas, y obsesionado con conseguir la chaqueta perfecta. Humor absurdo marca de la casa para un cineasta que se siente a gusto hablando de neumáticos asesinos y de excrementos caninos con memoria audiovisual. Todo a punto pues para otra apetecible ración de non-sense cinematográfico

Sin salir de Francia, damos con otro gran provocador. Bruno Dumont seguirá con Jeanne su particular biopic en forma de ópera rock, dedicado a la figura histórica de Juana de Arco. Harmony Korine, como era de esperar, seguirá estrechando lazos con personajes extremos. En The Beach Bum se dedicará a seguir los pasos de un vividor que, según el director artístico del Festival de Cine de Venecia (que ya tuvo ocasión de ver la película), está encarnado por un Matthew McConaughey de Oscar.

Rian Johnson abandona las galaxias lejanas

Esta referencia a los grandes premios, pequeña concesión al “mainstream” cinematográfico, nos sirve a nosotros para empalmar con los grandes nombres (reconocibles en el gran público) que no temen alejarse de los focos mediáticos para encontrar el espacio necesario para reencontrarse con ellos mismos.

Es el caso, por ejemplo, de Rian Johnson, quien después de haber dividido a la parroquia con -la estupenda- Star Wars: Episodio VIII, abandona la galaxia muy-muy lejana para traernos Knives Out, thriller moderno con Daniel Craig listo para cazar al responsable de un asesinato.

Un recorrido similar va a trazar la carrera más reciente del neozelandés Taika Waititi, quien tras dirigir la tercera entrega de Thor (con Marvel topamos de nuevo) volverá a su hábitat natural (esto es, la comedia) con Jojo Rabit, una sátira con el régimen nazi en el punto de mira, y con Scarlett Johansson y Sam Rockwell en el reparto. Después de su fallido acercamiento al mundo del videojuego, Justin Kurzel vuelve a su Australia natal para contarnos en The True Story of the Kelly Gang, junto a Russell Crowe y Charlie Hunnam, la vida del famoso bandido aussie Ned Kelly.

Escena de 'The Irishman', de Martin Scorsese.

Martin Scorsese y Robert de Niro durante la grabación de ‘The Irishman’.

Algo similar puede decirse de Martin Scorsese y Terrence Malick. El primero, tras el tropiezo -comercial- que supuso Silencio, no pudo encontrar un financiamiento que satisficiera su ambición para llevar a cabo su soñado The Irishman. Al final, sorpresa, Netflix acudió al rescate, y así, uno de los últimos baluartes de las salas de cine, acabó rendido a la chequera por lo visto ilimitada del VOD. Y no se habló más, el nuevo drama sobre mafiosos de uno de los grandes maestros del género (y con un reparto de ensueño: Rober De Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Harvey Keitel…) acabó siendo propiedad de los millones de pantallas controladas por el gigante del Video On Demand.

Terrence Malick vuelve a tierra

Por su parte, y después de sus expediciones experimentales, parece que Terrence Malick ha plegado velas, y que con Radegund (biopic dedicado a un objetor de conciencia austríaco que se negó a luchar por la causa nazi), va a volver al cine narrativamente más convencional.

Autores legendarios que tienen que adaptarse a los avatares de unos tiempos cambiantes. El presente, está claro, poco o nada respeta al pasado. Buena fe de ello puede dar Brian De Palma, cuyo Domino huele cada vez más a película maldita. En una reciente entrevista, el maestro declaró que a causa de una serie de problemas legales, este thriller sobre la angustiosa caza a un terrorista, puede que no llegue a ver nunca la luz.

En el otro extremo de tan dramática situación encontramos a James Gray. Uno de los redefinidores del cine clásico americano se embarcará en una aventura más ambiciosa que la que supuso su último trabajo (recordemos, La ciudad perdida de Z). En Ad Astra, viajaremos junto a Brad Pitt hacia Neptuno, para investigar ahí posibles rastros de vida inteligente.

A rebufo de este triunfalismo encontramos a los autores de una películas más imprescindibles de 2017, Good Time. Los hermanos Ben y Joshua Safdie ya tendrán a punto Uncut Gems, tragicomedia criminal con Adam Sandler en el papel protagonista, y con el turbio tráfico de diamantes en Nueva York como telón de fondo.

Al margen de cualquier tendencia e inercia, encontramos al siempre estimulante Richard Linklater. El autor de la canónica Boyhood estrenará este año Where’d You Go, Bernadette, otra mezcla entre drama y comedia en la que una familia entera se embarcará en la emocionante búsqueda de uno de sus miembros desaparecidos (Cate Blanchett). El autor de Houston, indie entre los indies, nos recuerda que después de él vendrán otros nombres que ayudarán a tomarle el pulso al auténtico cine independiente.

Siempre una buena noticia: el regreso de Jim Jarmusch

Con The Dead Don’t Die, Jim Jarmusch, seguirá llevando sus filias a la comedia -marciana- de género. Con Frankie, Ira Sachs seguirá desarrollando dramas íntimos en su siempre reconocible espacio vital. Con The Modern Ocean, por ejemplo, el perfeccionista Shane Carruth seguirá indagando en las tesis expuestas en su impresionante Upstream Color.

Con First Cow, Kelly Reichardt (seguramente la voz femenina más potente ahora mismo de la cinematografía americana) volverá al rudo mundo de los pioneros para filmar un drama ambientado en Oregón de principios del siglo XIX. Sean Durkin, eterna promesa desde la presentación de su ópera prima, se enfrentará a su propia reválida con The Nest, thriller psicológico en el que la ambición empresarial de Jude Law amenazará con derrumbar los pilares de su familia.

Hablando de segundos exámenes. Robert Eggers y Ari Aster demostrarán en 2019 si las buenas sensaciones mostradas en The Witch y Hereditary, respectivamente, fueron flor de un día o no. El primero volverá con The Lighthouse, en la que Willem Dafoe y Robert Pattinson pondrán caras al drama de un farero que vive en Maine a principios del siglo XX. El segundo seguirá en el terror familiar con Midsommar, ejercicio de luto catalizado por los extraños rituales de un pueblo remoto en Suecia. En aras de la confirmación volverá también Greta Gerwig, quien después de triunfar en su primera aventura en solitario con Lady Bird, adaptará la archi-conocida novela de Louisa May Alcott en la homónima Little Women.

Mientras, al otro lado del charco, las islas británicas contraatacarán con un talento que también busca consagrarse. Joe Cornish intentará repetir en El niño que pudo ser rey la fórmula del éxito del título de culto Attack the Block, es decir, agitar de forma muy gamberra el cine familiar de aventuras con el de aventuras. Con ánimos igualmente vandálicos nos reencontraremos con Chris Morris, terrorista de la comedia que se dio a conocer con la polémica (y desternillante) Four Lions, y que con The Day Shall Come, promete volver a unir la carcajada y el rubor en profano matrimonio.

Iannucci se pone serio

Y justo cuando creíamos que el mundo iba a arder, aparece Armando Iannucci y anuncia que para su nueva película se va a poner serio. El autor de ese monumento a la mala baba titulado In the Loop, y el flamante ganador de la Mejor Comedia en los EFA por La muerte de Stalin estrenará The Personal History of David Copperfield, adaptación de la vida, obras y sufrimientos de una de las creaciones más célebres de Charles Dickens.

Por último, el maestro documentalista Asif Kapadia volverá a bucear en océanos de material de archivo para hablarnos, en Maradona, de uno de los futbolistas (o dioses) más superdotados de la historia del deporte rey.

Escena de 'Benedetta' de Paul Verhoeven.

Escena de ‘Benedetta’ de Paul Verhoeven.

Siguiendo el tour europeo, y poniendo ya los pies en el continente, vemos cómo la cinematografía francesa luce músculo, una temporada más, reivindicándose como uno de los escaparates con más poder de atracción del mundo. Ahí está Paul Verhoeven para dar buena cuenta de ello. Tras resucitar con Elle, el director francés se queda en la nación gala para filmar Benedetta, adaptación de una novela de Judith C. Brown con alto contenido erótico en el seno de un convento de monjas… y con aún más altas probabilidades de polémica.

Dreyfus, por Polanski

Otro sospechoso habitual en estas latitudes es Roman Polanski, quien presentará por fin la esperada J’accuse, sobre la herida histórica del escándalo Dreyfus. Igual expectación ha levantado La vérité, primera película del japonés Hirokazu Koreeda (último vencedor de la Palma de Oro en Cannes) en suelo francés. Se tratará de un drama familiar (cómo no) con Juliette Binoche (ídem), Catherine Deneuve y Ethan Hawke encabezando el reparto actoral. Por su parte, el israelí Ari Folman afrancesará también su cine. En Where is Anna Frank llevará su inconfundible animación al drama de uno de los rostros más reconocibles en el lado de las víctimas del horror nazi.

Los autores propiamente nacionales se juntarán en un grupo formado por François Ozon, Mia Hansen-Løve, Michel Hazanavicius y Bertrand Bonello. El primero estrenará en la Berlinale Grace à Dieu, escenario ideal para rubricar el excelente estado de forma en el que actualmente se halla su carrera. Lo hará (esperemos) con un drama coral en el que el sentimiento religioso va a estar ligado a las crisis existenciales de tres hombres que rondan los cuarenta años de edad.

La segunda presentará Bergman Island, viaje de peregrinaje artístico con el maestro sueco como tótem sagrado, y con el gesto de mirarse al ombligo como reconocible y bello rasgo de identidad. El tercero regresará a su amado cine de género con Le prince oublié, cinta en la que las aventuras que un padre (Omar Sy) cuenta a su hijo, cobran vida de forma mágica. Por último, Monsieur Bonello revivirá en Zombi Child el espíritu de la haitiana Clairvius Narcisse, víctima de un potente hechizo vudú que la convirtió en muerta viviente.

Italia ataca por cuatro flancos

A todo esto, Italia no podía ser menos, y presentará un cuarteto atacante igualmente envidiable. Después de recuperar las mejores sensaciones con Dogman, Matteo Garrone adaptará por fin Pinocho, proyecto de fantasía clásica largamente soñado, y que pondrá a Roberto Benigni bajo sus órdenes. Mientras, el ahora prolífico Luca Guadagnino saciará su pasión por el cine documental dirigiendo Salvatore Ferragamo: The Showmaker of Dreams, película que nos explicará la creación de una de las marcas de zapatos más prestigiosas del mundo.

Y ya que estamos con la no-ficción, Gianfranco Rosi, improbable vencedor tanto del León como del Oso de Oro, se espera que estrene Notturno, minucioso repaso con nocturnidad y alevosía de las fronteras de Oriente Medio, así como de las crisis humanitarias que las redibujan una y otra vez. Para cerrar este particular recorrido por la cinematografía alpina, una predicción que casi es carta tardía a los Reyes Magos.

Cuando Bernardo Bertolucci nos dejó hace poco, sabemos que lo hizo ultimando su último proyecto, The Echo Chamber, proyecto de características muy similares a su última película hasta la fecha, Io e te. Veremos en qué condiciones dejó esta nueva propuesta; deseamos, por supuesto, que en un estado de maduración suficiente como para que ésta pueda ver la luz.

Sebastian Schipper estrenará en el 2019 la película 'Roads'.

Sebastian Schipper estrenará en el 2019 la película ‘Roads’.

Terminamos el recorrido por el viejo continente con un breve plano secuencia que nos lleva primero por Alemania, después por Hungría y al final por Suecia. Y es que resulta que el alemán Sebastian Schipper, autor de la frenética Victoria, ya tiene a punto su nuevo largometraje. Roads, que así se titula, será una road movie en la que dos jóvenes de procedencias dispares cruzarán y juntarán sus respectivas trayectorias vitales, en un viaje que jamás olvidarán.

Las mil y una noche con Roy Andersson

La cineasta magiar Ildiko Enyedi, después de haber renacido de sus cenizas en Berlín (donde conquistó el Oso de Oro gracias a En cuerpo y alma), estrenará The History of My Wife, adaptación de la novela homónima de Milan Füst, uno de los autores fundamentales de la literatura húngara del siglo pasado. Y obviamente no podíamos olvidarnos del regreso de otro maestro. El sueco Roy Andersson, genio indiscutible de la gran comedia humana, ya habrá terminado About Endless, libre adaptación de Las mil y una noches para reflexionar, ni más ni menos, y en palabras del propio autor, sobre lo eterno.

Último movimiento de cámara. Ampliamos zoom y efectuamos un travelling lateral que nos sitúa en el continente latinoamericano. Ahí damos con Jayro Bustamante, quien después de la sorprendente Ixcanul intentará con Temblores que la cinematografía guatemalteca a la que representa, no desaparezca de nuestros radares. Un poco más al sur, damos con el colombiano Ciro Guerra, quien decide emigrar al norte para filmar Waiting For the Barbarians.

Esta primera incursión del autor de El abrazo de la serpiente en suelo estadounidense, juntará a Mark Rylance, Johnny Depp y Robert Pattinson en un drama con los últimos coletazos del colonialismo como catalizador principal de la acción. Más al sur, el brasileño Kelber Mendonça Filho (junto a Juliano Dornelles) estrenará Bacurau, suerte de neo-western caricoa en el que una remota comunidad amazónica se verá amenazada por la violenta irrupción de unos cazadores.

Y Larraín, por partida doble (de nuevo)

Más al sur aún, comprobaremos como Pablo Larraín (el capo del cine latinoamericano estos últimos años), sigue manteniendo su impresionante ritmo de producción. Desde su Chile natal presentará Ema, drama familiar con Gael García Bernal en el que una pareja tendrá que lidiar con una adopción conflictiva.

Desde unos Estados Unidos en los que cada día se siente más a gusto, nos hará llegar The True American, con Mark Ruffalo, Kumail Nanjiani y Amy Adams, thriller a vueltas con el racismo, centrado en los días posteriores al traumático 11S.


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