juan antonio bermudez
Juan Antonio Bermúdez

Los premios del apartado de cortos de Panorama Andaluz en el Festival de Cine Europeo de Sevilla muestran a la perfección la diversidad que ha presentado un año más esta sección. El Premio Rosario Valpuesta al Mejor Cortometraje ha sido para El mundanal ruido, del malagueño David Muñoz, mientras que el Premio Rosario Valpuesta a la categoría artística ha recaído en Hugo Sanz por la dirección de la producción almeriense Ayer o anteayer.

David Muñoz, premiado con el Goya al Mejor Corto Documental en 2010 por Flores de Ruanda, ha llevado su cámara por medio mundo en películas muy reconocidas como La broma infinita (2011), Otra noche en la tierra (2011) o El juego del escondite (que también pudo verse en el SEFF en 2015). El mundanal ruido es su primer rodaje en España y, en concreto, en su tierra natal, Málaga, donde se ha interesado por los antiquísimos Verdiales, manifestación festiva en la que un grupo de personas bailan y cantan una suerte de fandango acelerado.

Desde el AVE que lo traía de Madrid (su ciudad de residencia) a Sevilla para recoger el premio del SEFF, Muñoz nos ha hablado así de este corto: “Al descubrir el mundo de los Verdiales y de los Montes de Málaga de la mano de mis amigos José María Cuenca (Violín Santacatalina) y José Luque (Pepe Panasonic) lo tuve claro, pude centrar el tema y el territorio de la película. Con el tiempo y los momentos que vivimos juntos, el proyecto se convirtió en una experiencia personal, una aventura con amigos, una excusa para saber más de Málaga y Andalucia, una tierra que admiro y quiero”.

Muñoz reconoce en este trabajo la influencia del Cinema Verité, “aunque creo que es de forma inconsciente” aclara, antes de añadir “Cuando me propongo un proyecto lo que busco es un desafío a mi capacidad de hacer y a mis conocimientos del lenguaje. Quiero intuir que aprendo algo nuevo, esa es mi mayor motivación. Asumo entonces el riesgo de desconocer el sentido de la película, la planteo como una investigación subjetiva que implicará multitud de errores con algunos aciertos, de tal forma que sea una experiencia vital, en primer lugar para mí y finalmente, para el espectador.”

En la última parte del documental, se integra una conversación entre tres críticos italianos en la Filmoteca de Roma, que valoran la proyección de una parte de la película con la consciencia de que ésta se va a completar después con la escena que están protagonizando ellos mismos. “Yo esperaba un coloquio más destructivo, que diera lugar a una escena cómica de cierre, esa era mi intención, pero eso no ocurrió”, comenta David Muñoz, que también confiesa: “No tenía idea de qué dirían los críticos, yo tampoco tenía una opinión clara sobre la película. Tiendo a sentirme mal después de terminarlas, al ser un proceso difícil, con problemas y fallos, no es lo habitual sentirme satisfecho. Solamente al pasar tiempo siento que fue una experiencia constructiva, de la que puedo discernir conclusiones y revalorizar lo importante que es hacer cine para mí.”

El cineasta malagueño dice haber sentido “el riesgo y la incertidumbre al hablar de un tema que desconocía” y por eso valora aún más que la película sea bien recibida “por el mundo musical de los Verdiales y también por un festival de cine andaluz de prestigio”. “Me aporta alivio, puedo respirar algo más tranquilo”, concluye.

Fotograma de 'Ayer o anteayer'

Fotograma de ‘Ayer o anteayer’

Por su parte, Hugo Sanz mostraba también alegría por este galardón en el SEFF, que supone un estreno de lujo en la carrera de su cortometraje, ya que apenas ha empezado a distribuirse. Ayer o anteayer podría definirse como una road movie fúnebre y su director habla de “una historia sencilla y muy potente en términos de emoción”. Producida por los almerienses KMPC, está protagonizada por dos hermanas, a las que dan vida Sara Casasnovas y Natalia Mateo.

El argumento de Ayer o anteayer le viene a Sanz de una vivencia personal, de su “dificultad de expresar ciertos sentimientos a personas queridas”. “Entiendo que esta limitación es un mal de carácter universal y el cortometraje me ha permitido expresarlo y comenzar así a exorcizarlo” comenta el director.

“Este premio supone para nosotros una gran dosis de ilusión” continúa, antes de concluir: “Ya el hecho de ser seleccionado en un festival tan importante nos emocionó. ¡El obtener además un premio colma todas nuestras expectativas!”.

Por último, el jurado encargado de conceder estos dos premios, que ha estado formado en esta ocasión por tres socios de ASECAN, la guionista Almudena López Molina, la actriz Mónica Rey y el director Mateo Cabeza, ha decidido añadir a los premios una mención especial para Diferencias, primer cortometraje de la sevillana Isabel Alberro, una ficción sobre la maternidad y los roles de género que ha surgido del Máster en Dirección de la Univesidad de Sevilla.


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