Juan Gabriel García
Juan Gabriel García

A veces cuesta echar la mirada atrás para dar las gracias. Y parece que aún más cuando en determinados ámbitos pretendidamente intelectuales no se quiere reconocer el periodo del western europeo rodado en España en los sesenta, principalmente en Almería, como una etapa fructífera para el cine español.

Hay datos irrefutables: estas películas eran bombazos en taquilla, supusieron una magnífica escuela para intérpretes y técnicos de todos los sectores, y los beneficios económicos que generaban algunas productoras los reinvertían en títulos más cercanos al denominado cine de autor que, en este caso, la crítica sí alababa. Por no hablar de lo que suponía para la economía de una provincia como Almería, y la popularidad que le otorgaba fuera de sus fronteras.

Por todo esto el Almería Western Film Festival de Tabernas, que este año ha cumplido su VII edición, rinde homenaje a aquellos profesionales de la industria que a lo largo de su trayectoria han colaborado profusamente en hacer posible que la tierra del Indalo sea considerada como el mejor escenario para las historias de pistoleros en el Viejo Continente.

En esta edición se han entregado premios conmemorativos a los intérpretes Elisa Montés, Alberto Dell’Acqua, Tomas Milian, éste a título póstumo, y a George Martin, que lo recibe este sábado 14 de octubre en el poblado Fort Bravo. Unos más que merecidos reconocimientos que constituyen una forma de agradecimiento público por parte de un pueblo y una provincia que le deben mucho a su relación con el cine.

 

Sangre cubana en el Oeste

Tomas Milian, uno de los actores más carismáticos y admirados del western europeo, confirmó su presencia en el VII Almería Western Film Festival. Este ansiado encuentro, demandado desde hace años por muchos aficionados, no se ha podido producir finalmente. El 22 de marzo de este año Milian nos dejaba para siempre. El Festival ha decidido otorgarle el Premio Leone In Memoriam, que se entrega a aquellos ilustres profesionales que ya no se encuentran entre nosotros.

Tomas Milian fue un grito de libertad y rebeldía en el western europeo. Trabajó un rol, impulsado por su físico y temperamento, muy inusual en el género y al que supo imprimirle su desbordante personalidad. Forjado en el cine de autor, con su participación en el western quiso alejarse de cualquier etiqueta y demostrar que estaba preparado para la acción.

El precio de un hombre, El halcón y la presa, Cara a cara, Oro maldito, O’ cangaceiro, Los hijos del día y de la noche, Y le llamaban Providencia, El blanco, el amarillo y el negro, o Los cuatro del apocalipsis, entre otras muchas, le colocan como uno de los intérpretes con una carrera más sólida y exitosa del western europeo.

Su amigo Luis Santeiro, también cubano y autor de numerosos guiones de Barrio Sésamo, recogió el premio en su nombre. Destacó las cualidades artísticas y humanas de su amigo, contó cómo fue al Actors Studio queriendo ser el nuevo James Dean y al cabo de unos años terminó en Italia como una estrella del euro western.

Milian es un icono, dueño de un talento natural que encontró en el western su mejor forma de expresión en esos personajes pícaros, socarrones y llenos de vitalidad. Un antihérore diferente, un intérprete apasionado, visceral, comprometido, un rostro amigo para los que vimos sus películas siendo niños.

 

Temperamento andaluz

La actriz Elisa Montés, hermana de Emma Penella y Terele Pávez, recibió el premio ASFFAN (Asociación de Festivales Audiovisuales de Andalucía) que otorga esta asociación a destacados profesionales andaluces del cine. Nacida en Granada, ostenta una intensa y original trayectoria que la convierte en una de las actrices españolas más ligadas al western.

La actriz Elisa Montés, premio ASFAAN en el Almería Western Film Festival

La actriz Elisa Montés, premio ASFAAN en el Almería Western Film Festival

Mujer de fuerte temperamento, belleza racial, rasgos firmes, y enorme versatilidad, mimetizó a la perfección diferentes roles asociados a este género como el de mexicana o india. El proscrito del río colorado, El escuadrón de la muerte, Siete dólares al rojo, Adiós Texas, El vengador del Sur, El regreso de los siete magníficos, junto a Yul Brunner, o Capitán Apache, con Lee Van Cleef, configuran su aportación al western.

Acompañada por su hija Emma Ozores, fruto de su relación con Antonio Ozores, pronunció un discurso muy emotivo en el que reconoció que “llevo los westerns en el corazón”, a lo que siguió una dedicatoria cargada de sentimiento: “Emma Penella y Terele Pavéz no han podido venir porque tienen mucho trabajo en el cielo. Hoy les quiero dedicar a mis tres hermanas este homenaje porque se lo merecen ellas que han convivido conmigo toda la vida: Emma, Terele y María Julia”, exclamó mientras elevaba la mirada y el patio de butacas del teatro se fundía en una fuerte ovación.

 

El acróbata italiano

Alberto Dell’Acqua era un mago de las acrobacias imposibles. Dio el salto al western como actor, nunca mejor dicho porque esa era una de sus especialidades, en plena eclosión del género con Siete pistolas para los MacGregor, pero fue con su siguiente título, Adios Texas, con Franco Nero y Elisa Montés, donde terminó de amoldarse al western para convertirse en una de sus caras más habituales.

Alberto Dell'Acqua en el Almería Western Film Festival

Alberto Dell’Acqua en el Almería Western Film Festival

De aspecto jovial, muchas de sus interpretaciones las firmó como Robert Widmark, desarrolló una interesante carrera en el western europeo con presencia en cintas como Siete mujeres para los MacGregor, El hombre, el orgullo y la venganza, Mátalos y vuelve, La colina de las botas

Cuando recogió el Premio Tabernas de Cine en el salón del Oasys Mini-Hollywood, Alberto aseguró estar “profundamente emocionado y espero poder volver para rodar una película”. Ese proyecto que le uniría de nuevo a la provincia de Almería es la secuela de Keoma, la película que su director, Enzo G. Castellari, y todos los aficionados al género, sueñan con que se haga realidad.

 

El sheriff Paco

El sábado 14 de octubre es el turno para el homenaje a otro de los grandes de nuestro western, George Martín, nombre anglosajón tras el que se esconde Francisco Martínez Celeiro, Paco para sus amigos, recibe en el Fort Bravo el Premio Tabernas de Cine. Reconocido gimnasta, por estar prestando el servicio militar en 1959 se salvó de fallecer junto a sus compañeros de equipo en el accidente aéreo que se llevó la vida de Joaquín Blume y otros cuatro gimnastas más.

Ese hecho marcó su vida, y todavía hoy los ojos se le humedecen y se le entrecorta el habla cuando recuerda a sus amigos. Por eso se describe como un “hombre afortunado”. Su excelente forma física le abrió las puertas del cine como especialista, aunque antes tuvo trabajos en el departamento de sonido de algunas producciones. Y de ahí se presentó la oportunidad para erigirse en el actor español que mayor número de personajes protagonistas ha tenido en el western europeo.

George Martin en el Mini Hollywood

George Martin en el Mini Hollywood

El papel del que se siente más orgulloso es del villano de El retorno de Ringo, “un mexicano mal encarado que gustó mucho y me abrió muchas puertas”, recuerda el actor. Además se suman a su filmografía del Oeste, por citar algunas películas: Una pistola para Ringo, Rebeldes en Canadá, Oeste Nevada Joe, Cazador de recompensas, Los profesionales de la muerte, Clint el solitario15 horcas para un asesino, El retorno de Clint el solitario

Para George Martin, que se decantó por ese nombre artístico simplemente porque “me dijeron que Paco Martínez no quedaba bien así que dije, el que vosotros queráis, me dijeron que Jorge Martín sonaba bien y luego los italianos lo pusieron en inglés”. Mediados los setenta deja el cine y se instala en los Estados Unidos, en Miami, donde es un reconocido empresario de éxito.

Para Paco ha sido una sorpresa “ver lo que ha cambiado esta provincia desde que vine para mi primera película aquí, Una pistola para Ringo. Me siento muy emocionado por todo el cariño que me están dando los aficionados al western”.

Con todos estos entrañables reconocimientos el Almería Western Film Festival salda parte de la deuda que la provincia almeriense mantiene con todos aquellos profesionales que la han hecho grande para el cine. Pero los homenajes no solo se han quedado aquí, sino que otros nombres, como los del director Eugenio Martín, el figurante José Galera Balazote ‘El Habichuela’, o el fotógrafo Carlos Pérez Siquier, que recibe en la gala de clausura un premio conmemorativo, demuestran la sensibilidad del festival con la memoria del euro western.


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