Marta Jiménez
Marta Jiménez

A finales de octubre comenzó en un concesionario de coches de segunda mano del polígono de la Torrecilla en Córdoba el rodaje de Sin aliento, una coproducción entre Rumania, República Checa y España basada en la novela Cercanías, (Apropierea, 2010) del escritor rumano Marin Malaicu-Hondrari. Dirigida por el cineasta también rumano Tudor Giurgiu, el filme estará protagonizado por Ariadna Gil, Belén Cuesta y Luis Bermejo en los personajes españoles y por el actor rumano Mihai Smarandache en el papel del protagonista, Adrián. La productora La Claqueta es la socia andaluza de esta coproducción que cuenta con un presupuesto de 1’8 millones de euros.

La película contará la historia de Adrián, poeta que emigra a España en 2002 y que encuentra trabajo como vigilante en un concesionario de coches de las afueras de Córdoba, del que es propietario Rafael (Luis Bermejo). La vida de Adrián cambia para siempre durante la noche de San Juan cuando conoce a María (Belén Cuesta). Tanto la novela, que comienza con la frase “el fantasma de un hombre enamorado vaga por Europa tras los pasos de una mujer casada”, como el guión adaptado, también escrito por el autor de la novela, tienen tintes autobiográficos del escritor, quien vivió en Córdoba entre 2002 y 2007.

Marin Malaicu-Hondrari llegó a la estación de autobuses de la ciudad de la Mezquita a principios de este siglo sabiendo decir en castellano solo “hola” y “trabajo”, sin papeles y con  muy pocos euros en el bolsillo. Hoy es uno de los autores con más prestigio en su país y traductor al castellano de los grandes escritores de las letras hispanas, desde Bolaño y Cortázar a Vargas Llosa. Pero mucho antes de todo eso, desde la estación de autobuses de Córdoba, Marin fue a pedirle trabajo a Rafael Ayuso, que regentaba un concesionario de coches de la Torrecilla, justo pegado al que hoy acoge la localización de la película. Rafael no solo le dio trabajo y el techo de una caravana, “aunque la que han puesto en la película es más grande”, bromea, sino que desde entonces a ambos les une una profunda amistad, historia sobre la que girará este drama romántico.

 

El director, Tudor Giurgiu, da indicaciones durante el rodaje. Al fondo, la actriz Belén Cuesta.

 

“Esta historia no quiere dar la imagen clásica de la inmigración”, explica el autor de la novela ante un café solo en un bar de la Torrecilla. “En Córdoba como en cualquier lugar los inmigrantes son ex-céntricos, se les echa a las afueras”. Así explica el autor y también responsable del guión el por qué se rueda en este lugar del extrarradio, tan lejano a la postal de Córdoba, aunque algunas secuencias serán grabadas en la parte monumental de la ciudad, “para que respiren un poco los personajes”, según el productor andaluz Olmo Figueredo.

Rafael ha conocido en Córdoba a su alter ego en la pantalla, el actor Luis Bermejo, y su pareja, María Eugenia, a quien la interpreta a ella, la actriz Ariadna Gil. Ambos coinciden en lo “extraño” que resulta verse reflejado en un actor/actriz, aunque Rafael apostilla que “es toda una sensación conocerme”. De hecho, el autor Luis Bermejo ha tenido que aprender a montar a caballo, ya que Rafael es un gran aficionado y llegaba de vez en cuando al concesionario montado en la grupa de un equino. Por su parte, Ariadna alaba el guión “especial” que tiene esta historia que la ha traído a rodar a Andalucía.

Para el director de la película, Tudor Giurgiu, esta película se trata de “un proyecto complicado y desafiante. Me fascinó la historia del escritor Marin Malaicu-Hondrari y ambos intentamos traer de vuelta el contexto de los años 2000, cuando muchos rumanos dejaron el país viviendo en el límite de la subsistencia, pero también una historia de amor”.

La película, coproducida por la productora rumana Libra Film -que ya coprodujo Caníbal en Andalucía- y la andaluza La Claqueta, con el apoyo de Canal Sur, cuenta con un equipo de alrededor de cincuenta personas, sin contar actores ni figurantes. Seis de ellos son rumanos, capitaneados, además de por el director, por el productor Bogdan Craciun. El resto son casi todos andaluces con el productor de La Claqueta, Olmo Figueredo, a la cabeza. “Para el director era importante un equipo local porque quiere mucha veracidad para que nada suene a falso”, explica el productor andaluz sobre esta coproducción que ya tiene distribución asegurada en los tres países socios.

Tras dos semanas completas de rodaje en Córdoba, y tras haber rodado en Candas (Asturias) y en Rumanía, el equipo se dirigirá a Huelva, a las playas de Mazagón, y a Sevilla. El productor, que asegura que habrá un preestrenos en las ciudades de rodaje de la película, pretende que ésta viaje por festivales a partir de otoño, “ya que este director es muy autor y muy de festivales”. Giurgiu, de hecho, ha fue seleccionado con anterioridad para la sección Panorama de la Berlinale.

Fotografía de portada: El productor Olmo Figueredo (a la izquierda) charla con su homólogo Bogdan Craciun.

 

 


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