Una iniciativa impulsada por el cineasta Alejandro Alvarado, el Festival de Málaga y la Universidad de Málaga, entre otros, recoge firmas para crear el Mirador Concha Barquero en La Cala del Moral (Málaga). La cineasta andaluza falleció el pasado 30 de enero a los 50 años de edad.
Según destaca el texto, «Concha es una de esas personas que han dejado una huella indeleble a su alrededor tanto como ser humano como profesional. En todos los ámbitos a los que dedicó su pasión y conocimiento, Concha destacó sobremanera: como profesora, como documentalista, como gestora cultural y programadora y como cineasta y creadora».
Y abunda: «Como cineasta, siempre formando tándem con su pareja y compañero, en trabajo, en vida, en cine, en bondad, en corazón y compromiso, Alejandro Alvarado, ha obtenido numerosos premios, distinciones y reconocimientos nacionales e internacionales. Pero quizás la característica que mejor define el espíritu de sus trabajos y su trayectoria vital fue la de visibilizar a las personas invisibles sin reclamar ella la atención personal tan propia de nuestros tiempos».
La semilla de esta iniciativa nace «de forma espontánea a partir de la publicación en redes sociales de un texto del periodista escritor y gestor cultural Héctor Márquez, donde lanzaba al aire la posibilidad de dedicarle un mirador a Concha Barquero en La Cala del Moral, el lugar donde no sólo habitó durante 24 años, sino donde imaginó, escribió y montó sus películas». A lo largo de estas últimas semanas se ha ido creando un movimiento de apoyo a la iniciativa de que el pleno del Ayuntamiento de Rincón de la Victoria pudiera considerar conceder de manera unánime esta propuesta. La de dedicar un mirador cercano a su vivienda a su memoria y a la característica fundamental de cualquier cineasta: el cultivo de la mirada».
Como cineasta, Concha Barquero ha sido directora, guionista y montadora de una decena de producciones de no ficción junto a Alejandro Alvarado. Entre sus obras, destaca el largometraje Pepe el andaluz (2012), que aborda una historia familiar que desvela heridas, secretos y amor. Desde hace más de una década llevan a cabo una investigación académica y cinematográfica sobre la obra del cineasta Fernando Ruiz Vergara, director del documental Rocío (1980), censurado judicialmente en plena democracia. Fruto de esta investigación son el cortometraje Descartes (2021) y su última película, Caja de resistencia (2024), una fabulación sobre los proyectos inacabados del cineasta.



















