El Festival de Huelva arranca su 47ª edición con una ágil y emotiva gala, donde el actor Salva Reina, Premio Luz, aportó su humor y calidez

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13 Nov 2021
Alejandro Ávila
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Ritmo y emoción. La inauguración de la 47ª edición del Festival de Huelva se cocinó anoche para obtener una gala ágil y dinámica, presentada por el periodista Adolfo Zarandieta y la actriz Elena Furiase.

El punto de emoción lo proporcionó Salva Reina, un luminoso -nunca mejor dicho- Premio Luz para esta 47ª edición. El actor malagueño supo arrancarle al público del Gran Teatro onubense tanto las carcajadas, como las lágrimas con su frescura y agilidad mental.

Al grito de “¡Guapo!” por parte de una espectadora, Reina salió al paso con gracia, culminando su emotiva lista de agradecimientos, al hermanar su ciudad natal, Málaga, con la ciudad que la homenajeaba, Huelva, a través del mar: “El mar es calma infinita, y a la vez furia. Es sustento, y a la vez es muerte. Es la puñetera vida, así que, por favor, no lo convirtamos en una fosa común, ni tampoco en un foso infranqueable que nos separe”.

“Que el norte esté arriba es cuestión de perspectiva”

En su defensa de la luminosidad sureña, el actor de películas como Adiós, La Isla Mínima o Con quién viajas, dio las “gracias a festivales como este, donde el encuentro entre la gente del sur nos hace más grande y más fuerte, que el norte esté arriba es solo una cuestión de perspectiva”, afirmó justo antes de lanzarse confeti sobre su cabeza.

Al buen sabor de boca que dejó el intérprete, se sumó la música en directo del grupo John Conde, que inundó el Gran Teatro con una banda sonora de western en la que no faltaron los célebres toques de trompetas morriconianos.

Tras apenas media hora de gala, comenzó la película de inauguración, Medida provisoria, una impactante ópera prima de Lázaro Ramos, que pone de manifiesto el traumático impacto que está teniendo la ultraderechista etapa de Bolsonaro sobre la población brasileña. Artistas incluidos, claro.

Ramos logra un efectivo largometraje de ciencia ficción, en un distópico Brasil y con una interesantísima premisa: el gobierno invita a la población negra a regresar a África sin billete de vuelta. Medida provisoria se convierte así en un sabroso aperitivo para la completa programación que nos espera durante los próximos siete días, con películas de estreno mundial como 9 (Nicolás Branca y Martín Barrenechea) o lo último de Michel Franco y éxitos procedentes de grandes festivales internacionales como Cannes, Venecia o Sundance.

Fotos: Alberto Díaz


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