Roberto Álamo recibe esta noche el máximo galardón honorífico del Festival de Islantilla, el Premio Luis Ciges.
Con dos Goya en sus vitrinas, por La gran familia española (Daniel Sánchez Arévalo) y Que Dios nos perdone (Rodrigo Sorogoyen), el actor ha confesado que el reconocimiento del Festival Internacional de Cine Bajo la Luna – Islantilla Cinefórum “supone mucha emoción para mí. Te llevas años estudiando para hacer buenas interpretaciones, pero mi trabajo no sería posible sin un equipo detrás. Por esa razón, me gustaría extender el agradecimiento de este premio a los equipos de cine con los que he trabajado a lo largo de mi carrera”.
La luz de sus personajes
Al analizar su trayectoria, el actor de Villaverde Alto (Madrid), ha desvelado que “a veces perdura y a veces es efímero lo que queda en mí de los personajes que interpreto. Yo elijo que lo que queda en mí de los personajes sea lo positivo. Hace años que decidí que mi trabajo debía ser curativo para mí, desechando la sombra de los personajes y quedándome con su luz, sin importar que sea un asesino. En definitiva, me quedo para mí con la luz de mis personajes”.
Urtain en teatro. Que dios nos perdone en cine. Antidisturbios en serie. “Da la casualidad que los tres trabajos con los que más he disfrutado, han sido los más exitosos. Urtain, una obra de teatro sobre el célebre boxeador, me abrió todas las puertas, fue la explosión. A partir de ahí me empezaron a llamar más para teatro, cine y series. Que dios nos perdone es la mejor película en la que he trabajado y Antidisturbios fue una experiencia increíble, donde todos los actores fuimos al límite de donde podíamos ir”.
La genialidad de Sorogoyen
Para Álamo, Rodrigo Sorogoyen, director de ambas obras, “es un genio. Hace la planificación -la selección de planos- muchos meses antes de hacer la película: sabe qué objetivo quiere, qué perfil quiere ver y la cercanía al actor. Sin embargo, su genialidad no está solo en las cuestiones técnicas, sino que sabe muchísimo de actuación y cuando llegas al set, te deja volar. Tiene oído y vista, sabe cuándo callar, cuándo llevarte y cuándo dejarte volar. Te pone retos para impulsar tu creatividad como actor. Todo eso hace que sus películas tengan una calidad brutal”.
El actor, que se estrenó en el cine con Dispongo de barcos (Juan Cavestany) y continuó su carrera cinematográfica a las órdenes de Pedro Almodóvar en La piel que habito, confiesa que tiene “un ojo tremendo para los guiones, para las historias. Por ahora nunca me he equivocado. Si a las 15 o 20 páginas ya he llorado de emoción es buena señal. Por supuesto que he hecho series o películas flojas, que pasan como una flecha negra en la noche -negras y desapercibidas-, pero las he hecho sabiendo, tras leer las primeras 15 páginas, que la historia no me interesaba y que tenía que darle de comer a mis hijos”.
Entre otras confesiones, ha reconocido que la revelación para ser actor le llegó al ver, con 12 años, Días de vino rosas (Blake Edwards). “Me pasé dos días llorando. Yo quería ser como Jack Lemmon, es decir, quería hacer con otra gente lo que él había provocado en mí”.
El pezón de Elena (Esteban Magaz), su último trabajo
Por último, el actor ha confesado que “ha sido maravilloso” trabajar con Esteban Magaz en El pezón de Elena, rodada en la provincia de Huelva, con Silvia Acosta también en su reparto. “Esteban es una persona que te lo pone fácil, te escucha y sabe que el actor es una persona que puede aportar cosas”.
En su filmografía destacan otros títulos como De tu ventana a la mía (Paula Ortiz), Tiempo después (José Luis Cuerda), Josefina (Javier Marco) o Rita (Paz Vega). En televisión ha participado en series como Águila Roja (TVE), Caronte (Mediaset), Antidisturbios (Movistar +) o Las noches de Tefía (Atresmedia). Este 2025 estrenará El pezón de Elena (Esteban Magaz) y El Cautivo (Alejandro Amenábar).
Premio Luis Ciges
El Festival de Islantilla ha reconocido en anteriores ediciones a los intérpretes Mercedes Sampietro, Miguel Rellán, Ángela Molina, Assumpta Serna, Santiago Ramos, Ana Fernández, Emilio Gutiérrez Caba, Cristina Hoyos, Verónica Forqué, Juan Echanove, Carlos Hipólito, Antonio Resines, Ana Torrent, Pedro Casablanc y Petra Martínez, así como al director Benito Zambrano, con el Premio Luis Ciges.



















