Ritmo, gags, carcajadas. ‘Operación Camarón’ llega en el momento perfecto, para brindarnos la comedia que necesitamos: humor chispeante con un reparto brillante encabezado por Natalia de Molina, Julián López y Nene

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24 Jun 2021
Alejandro Ávila
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A estas alturas, ya lo sabemos todos: Operación Camarón debía estrenarse el 13 de marzo del año pasado. Ha tenido que pasar año y medio, un confinamiento, una (inconclusa) pandemia y una vacunación masiva, para que la comedia de Carlos Therón llegue a la gran pantalla. Y celebre su premiere en el Festival de Málaga.

Tranquilos. Ya os los podemos contar. La espera ha merecido la pena.

Carlos Therón, un director con oficio

Tras éxitos como Lo dejo cuando quiera y Es por tu bien, Operación Camarón sitúa a Therón entre los mejores directores de comedia de nuestro país. Demuestra que, como ocurre con Rodrigo Sorogoyen, la televisión da oficio. En esta comedia -de Telecinco, con producción andaluza de La Pepa Films y localizaciones de Cádiz y Sevilla-, hay ritmo, hay gags, hay carcajadas. Hay, en definitiva, la comedia que necesitamos. La vacuna perfecta contra meses de miedo y desesperanza.

Es una bocanada de aire fresco protagonizada por una Natalia de Molina que encaja como anillo (de oro de 24 kilates) al dedo en el papel de choni. Un Nene que clava el papel de líder de grupo musical canorro. Y un Julián López absolutamente brillante. De su boca salen algunos de los diálogos más desternillante de esta película en la que interpreta a un policía que se ha de infiltrar como teclista en un grupo electro-lolailo para destapar al mayor narcotraficante del Estrecho… en la boda de su hija.

Un reparto en estado de gracia

Un guion de Manuel Burque y Josep Gatell -basado en la pluma de Giampaolo Morelli para Song é Napule, la película italiana que  Operación Camarón reinterpreta magistralmente- lanza a un reparto en estado de gracia, ya sea interpretando a policías, a músicos de éxito popular o a narcos de la Bahía de Cádiz.

Uno de los grandes méritos de Operación Camarón son sus personajes femeninos: desde la mencionada Natalia de Molina a la sorprendente Adelfa Calvo, pasando por una Miren Ibarguren, que merece una mención aparte como jefaza (embarazada) del operativo policial. Una comisaria con muy mala leche “por las hormonas” de la gestación, que nos brinda con sus monumentales cabreos algunos de los mejores momentos de la película. De sus manos nace, por ejemplo, un antológico homenaje a Resacón en las Vegas.

Sutil apuesta feminista

Entre el homenaje y la sátira. Entre la esperanza y la nostalgia. La película encuentra su tono, sin burlas de trazo grueso, tratando con amor a sus personajes y dibujando una leve crítica social, en la que destaca su sutil apuesta feminista, a través de la construcción de los personajes, los diálogos, las escenas y un hilarante final, que resulta más serio de lo que parece.

Operación Camarón es otra película resignificada por la pandemia. Pero, en este caso, es para bien. La comedia de Therón despierta nuestro íntimo deseo de reír, bailar y amar. Como en esos tiempos despreocupados en los que se creó esta genial comedia.

Quizás el consejo de Lolo (Nene) a Sebas (Julián López) no sea tan kitsch. No sea tan propio Mr. Wonderful. Quizás nos ayude también a nosotros a poner coto a nuestras ansiedades. Quizás sea el momento de apagar (por un ratito) la cabeza y encender el corazón. Y si se hace al ritmo de la pegadiza Chico perfecto… mejor que mejor.

Foto de portada: Julio Vergne.

Fecha de Publicación Inicial: 5 de Junio de 2021


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