La cineasta andaluza Macarena Astorga estrena en el Festival de Málaga el claustrofóbico thriller ‘La casa del caracol’ con Javier Rey y Paz Vega, días antes de su estreno en salas de cine

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8 Jun 2021
Alejandro Ávila
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Su arranque ya nos insinúa, desde sus sinuosas carreteras y vista aérea, hacia dónde nos dirigimos. A un lugar de resplandecientes ecos con un escritor que llega a una mansión inhóspita y que, teclazo tras teclazo, enloquece en la oscuridad.

Con estos mimbres, se inicia Macarena Astorga en el largometraje de ficción. La casa del caracol se ha estrenado este lunes en el Festival de Málaga, antes de llegar el próximo viernes 12 a las salas de cine. Es la puesta de largo cinematográfica de una cineasta andaluza que ya había demostrado su madera para el humor negro (Marta no viene a cenar),  la violencia y el misterio asfixiante (Tránsito).

Fue precisamente eso lo que valoraron sus productores, María Luisa Gutiérrez (Bowfinger) y el andaluz Álvaro Ariza (Esto También Pasará) para poner en sus manos un guion basado en la novela homónima de Sandra García Nieto. “Vimos el corto de Tránsito y nos gustó. Fue un productor andaluz, José Alba (Viaje al cuarto de una madre), el que nos sugirió que trabajáramos con Macarena”, explica Gutiérrez.

Ingredientes similares a Tránsito

En ese sentido, explica Macarena Astorga que “La casa del caracol tiene unos ingredientes similares a Tránsito. En aquel momento, el cine volvió a salvarme de la crisis que estaba atravesando, ya que abordaba el tema de los accidentes de tráfico. Al igual que en aquel corto, mi principal preocupación era que Quintanal, el pueblo de la historia, sea un protagonista más, que se note desde un principio que está en un sitio hostil, inquietante, clautrofóbico”.

Manadas de lobos, un misterioso monstruo y un Vicente Vergara (nominado al Goya por La trinchera infinita) que vuelve a dar la talla como avinagrado villano. A todo eso se tiene que enfrentar Antonio (Javier Rey) para sobrevivir en mitad de una crisis creativa. El actor gallego confiesa que su personaje es “muy complejo, con muchas capas. Había que saber plasmar la inconsciencia del personaje”.

El misterioso Quintanal

El personaje de Javier Rey encuentra en el de Paz Vega su mayor aliado, una joven mujer del pueblo que le alquila la casa y lo va guiando por los misteriosos meandros de Quintanal. La actriz andaluz trabaja con su propia hija, Ava Salazar, que resuelve con solvencia su primer trabajo en el cine junto a una de las niñas más prometedoras del cine español, Luna Fulgencio (Padre no hay más que . “Ha sido muy bonito trabajar con ella, porque lo ha disfrutado muchísimo y entendía el trabajo”, explica Paz Vega.

La casa del caracol se rodó el verano pasado en la provincia de Málaga, convirtiéndose, junto a Sevillanas de Brooklyn (Vicente Villanueva), en los dos primeros largometrajes de ficción andaluces en poder filmarse tras el confinamiento pandémico.

“Fue un momento de muchas dudas. Teníamos claro que había que salir adelante. Pero fue muy bonito y los actores fueron muy valientes, al ser los que trabajan sin mascarilla y, por tanto, más expuestos”, concluye la productora de Bowfinger.


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