En plena resaca de la 40º edición de los Premios Goya, se cierra una temporada del cine español y se abre una nueva. Desde 1998, el Festival de Málaga se ha asentado como uno de los principales encuentros cinematográficos de nuestro país, donde empiezan a hacer ruido las películas que marcarán el año. En la pasada edición, la gran premiada fue Sorda de Eva Libertad, que viene de cosecharse tres Goyas.
Este año, el certamen malagueño acoge destacadas películas españolas, iberoamericanas e internacionales en sus diferentes secciones, donde no hay escasez de talento andaluz. En la Sección Oficial, Ivan & Hadoum, ópera prima del granadino-almeriense Ian de la Rosa, tendrá su esperado estreno nacional tras su éxito en la reciente Berlinale, donde ganó el Premio Teddy, máximo galardón del festival al cine LGTBIQ+. La coproducción hispano-alemana-belga, rodada en Níjar (Almería), narra el romance entre Iván (Silver Chicón), un trabajador rural trans, y su nueva compañera Hadoum (Herminia Loh). También compite por la Biznaga de Oro Pioneras. Sólo querían jugar, de la directora malagueña Marta Díaz De Lope Díaz (Los buenos modales), sobre un joven equipo de fútbol femenino que planta cara a las expectativas sociales de los últimos años del franquismo.
Fuera de concurso encontramos una variada selección de producciones andaluzas. En 9 lunas de Patricia Ortega (Mamacruz), un exitoso entrenador personal descubre que está embarazado. La comedia romántica A una isla de ti de Alexis Morante (¿Es el enemigo? la película de Gila) se va de vacaciones a Gran Canaria, mientras Auride Violeta Salama (Alegría) se adentra en el mundo de una ama de casa que goza por primera vez de una libertad inesperada. La secuela popular La familia Benetón +2 de Joaquín Mazón (El casoplón) vuelve a por más tras el éxito de comedia de 2023 liderada por Leo Harlem. Estas propuestas en clave de humor conviven con el thriller a contrarreloj Hora y veinte de Marc Romero (75 días) y el drama psicológico Un hijo, debut de Nacho La Casa. En definitiva, hay donde elegir. Más aún si miramos a la sección Zonazine, donde Paco L. Campano desata la ciencia ficción más alocada con Cuántica Rave. Lo interestelar llega también a la sección 5 minutos, con En la quietud de la luz deFernando Frater, producida por el malagueño Ezekiel Montes.
Cabe destacar, por otra parte, que este año el Festival de Málaga ha decidido poner el foco en el Underground Andaluz con la proyección de dos películas que en el año 2000 fueron los primeros pasos de grandes directores sevillanos: El factor Pilgrim, debut conjunto de Alberto Rodríguez y Santi Amodeo, y la rabiosamente independiente Invasión Travesti, de Paco Cabezas y Jerónimo de los Santos.
Donde más abunda la presencia andaluza es en el ámbito documental. Los Pases especiales programan un total de 13 películas de creadores andaluces: A través de El Espejo Negro (Rafael Robles), Aminetu (Lucía Muñoz Lucena), Meditar (Sara G. Cortijo), Plus Ultra (Elías Pérez), Acuérdate de mí (Remedios Malvárez), Back in time! (Manuel Bellido y Sigfrid Monleón), El abrazo de los peces (15 años después) (Chema Rodríguez), El cautivo (Alejandro Luque), El inventor del cine invisible (Manuel Jiménez Núñez), Landa (Gracia Querejeta y Miguel Olid), Los Chichos, ni más ni menos (Paco Millán), Manuel Alcántara. Una vida en 15 asaltos (Manu Sánchez y Leticia Moreno) y Somos Miraflores (Enrique García).
Las expectativas son altas para este certamen andaluz que cada año descubre algunas de las propuestas más novedosas de nuestra cinematografía, rescata importantes obras del pasado, y pone en contacto a una industria en constante evolución. Del 6 al 15 de marzo, sólo en Málaga podrá verse lo que está por venir.



















