Antonio de la Torre interpreta al implacable comisario de policía franquista Melitón Manzanas en ‘La línea invisible’ (Movistar+), la sobria serie sobre el nacimiento de ETA dirigida por Mariano Barroso

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10 Abr 2020
Alejandro Ávila
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La serie de Mariano Barroso ha cruzado las trincheras de la pandemia a base de armas invisibles. La línea invisible, laproducción de Movistar+ se iba a presentar, por todo lo alto, en el Festival de Málaga, pero el certamen de cine español recibió el tsunami del coronavirus justo la semana que arrancó la cuarentena.

La línea invisible ha llegado a nuestras casas con una premiere online, con Movistar ofreciendo su plataforma de manera gratuita durante un mes y mediante entrevistas que, en vez de la azotea de un hotel malagueño con vistas al Mediterráneo, se han celebrado por teléfono o videollamada.

Al otro lado del teléfono nos atiende Antonio de la Torre. En La línea invisible interpreta al comisario Melitón Manzanas, un implacable jefe de policía franquista que quiere atajar de raíz y con las artes propias de una dictadura, el germen de un movimiento independentista y marxista: el nacimiento de ETA. El actor malagueño se mimetiza con un policía del régimen, que cree que hace lo correcto y no tiene reparos en emplear la violencia para conseguirlo.

Morir y matar, víctima y verdugo: ¿cuál es esa línea invisible?

La línea invisible es matar, solucionar los problemas matando. El régimen era violento, no vamos a blanquear ahora una dictadura sanguinaria. Me he acercado al personaje de una manera humana. Un hombre que hace lo que tiene que hacer, que cumple con su deber. No quería hacer una figura maniquea.

¿Cómo se prepara un villano?

Primero no preparándose un villano, porque si no, empiezas equivocado. Es una persona que tiene unas circunstancias, una época, una mentalidad y a partir de ahí lo haces. Él hace lo que tiene que hacer, no piensa que esté haciendo el mal, cumple con su obligación, que es mantener el orden.

¿En qué se ha basado la investigación de tu personaje?

Hablé con la familia de Melitón Manzanas. Nos dieron una visión de cómo era él, cómo era en familia y qué le gustaba. También hay un informe del gobierno vasco sobre las torturas. Hay documentadas como 3.500 personas torturadas, que todavía siguen vivas. Pude hablar con unas cuantas, que aseguran que fueron torturadas por él. Me hablaron de su personalidad.

¿Es complicado hablar con personas que sufrieron torturas?

Por un lado, eso ocurrió hace muchos años. El relato lo tienen interiorizado, no es como si te hubieran torturado recientemente. De esto, han pasado ya cincuenta años… aunque siga levantando ampollas. Las conversaciones fueron, por así decirlo, normalizadas. Me contaban las cosas que se hacían con cierta distancia sin sensacionalismo alguno Eso sí, algunos se llegaron a emocionar recordando aquello.

¿Cuáles son las claves más complicadas para construir este personaje?

Sobre todo, tratar de entender la ideología de alguien que apoya ese régimen, que apoya lo que se ha hecho y que considera que ha sido lo correcto. Tratar de entender cómo se pensaba y cómo se hacían las cosas en esa época que no has conocido y con la que no compartes nada.

¿Cómo se encara un personaje que todo el mundo sabe que va a morir?

Intentando que el personaje no lo sepa, tratando de hacer alguien humano, que te lo creas. Cuando interpreto, mi obsesión es siempre que sea creíble. Siempre he tenido la obsesión de que  mi personaje no parezca un actor, sino una persona noraml que sale de un portal y que te lo puedes encontrar por la calle.

Curiosamente has pasado de ser una víctima del franquismo en La trinchera infinita, a ser un verdugo y víctima de la dictadura en La línea invisible.

Está bien mirar atrás para entender el pasado.

Con un virus matando en un día lo mismo que ETA en medio siglo de historia, ¿corremos el riesgo  de relativizar, en estos momentos, la gravedad del terrorismo etarra?

Esto que está pasando muestra la fragilidad que podemos alcanzar como construcción de la humanidad. He leído un informe que apunta que existen 1,7 millones de virus sin explotar en la naturaleza. Es la zoogénesis procedente de sobreexplotar el mundo animal. Este virus no entiende de fronteras ni de la liberación vasca, es una lección de humanidad muy interesante.

Aunque ha habido películas sobre ETA en los últimos 40 años, ¿ha tenido que pasar una década para que podamos ficcionar en televisión sobre el grupo terrorista?

A veces, la distancia es la que te da el momento de reflexión. Los temas surgen, se pierde el momento y surge la reflexión. Pasa con muchas cosas. Siempre es un buen momento para reflexionar sobre ciertas cosas, como, por ejemplo, el uso de la violencia.


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