Con más de 50 cortometrajes con los que el Festival de Sevilla ha querido poner el foco en este terreno tan creativo e innovador, un solo texto, como comentábamos en el anterior artículo, se nos quedaba muy corto. Y eso que todavía no los hemos visto todos.
No solo Rosalía o Alauda Ruiz de Azúa, en Los Domingos, han puesto la espiritualidad sobre la mesa. El cortometraje, por su inversión inicial menos elevada económicamente y situarse en un terreno libre de las barreras de exhibición y distribución en salas de cine nacionales o internacionales, suele anticipar las temáticas que los largometrajes incorporarán años después. Bien sabido de los programadores de festivales que saben lo que ayuda ver cortos.

La espiritualidad se veía venir y De Madrid al cielo, de Pablo Pérez, lo confirma. Solo que como le cortometraje va más adelantado siempre, el cineasta ya se sitúa claramente en la ironía en esta historia que cuenta cómo Dios ha decidido, por fin, regresar a la tierra como hace tanto tiempo había prometido. Y por supuesto, el lugar que escogerá será Madrid, como Rosalía parala presentación de Lux. Una comedia a lo Buster Keaton con la que comulgar.
Entre espiritualidad, milagros portentosos y, ¿por qué no?, amortización de los dones recibidos, Joaquín León vuelve a sorprender por su capacidad de mezclar géneros y contar impecablemente bien una historia con La sangre, su último corto galardonado con el XVI Premio Europeo de Cine-Guion Cinematográfico Universidad de Sevilla.
Libertad tan importante como la que bordan con sus interpretaciones las dos impecables actrices, Carmen Calle y Olivia Lara, en All you need is love, de Dany Ruz. Un desliz, en forma de pecado venial, puede frustrar el sueño de toda una vida: ingresar en la franquista Sección Femenina. El corto más recomendado por los diseñadores Mary Quant, André Courrèges y, hasta, Jean Paul Gaultier.

Quizás la libertad económica es la que más difícil de conseguir, por ello es la que más cortometrajes concentra sobre este tema. El lado más bestia de la vida, de José Antonio Campos Aguilera, describe alguna de las prácticas más despreciables, leoninas y usureras que practica la banca. Menos mal que ahí está la fantástica actriz Rosario Pardo para aportar la necesaria humanidad que este sector ha perdido hace ya mucho tiempo.
Fuera del agua, de Aly Fresno, es como se encuentra el protagonista de esta historia que casi roza con sus manos la llave que le puede abrir las puertas de a la libertad económica. Rodada en un brillante único e inspirado plano fijo.
JL Maldonado, cineasta integral que dirige, fotografía, monta y produce Relax, nos plantea en esta historia una interesante e, incluso podríamos decir, imprescindible cuestión sobre la libertad creativa y la utilidad del trabajo de un cineasta.
Pero quizás la libertad más codiciada sea la de estar bien con uno mismo. Como nos cuenta Adrián Ordóñez, en su sublime El Amoragaor, la historia real de Manolín, un espetero malagueño que ha convertido su oficio en una forma de resistencia, escuchando a sus sardinas y perdurando un oficio en vías de desaparición, que busca ser reconocido como Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco.
Lo que ya hubiese sido más que suficiente para entrar, como lo ha hecho, en la shortlist de los Premios Goya 2026, el cineasta lo lleva más allá y aporta a esta historia el lado humano de una situación personal que quema mucho más que las brasas que utiliza cada día. Un corto con alma inolvidable.

Por último, una producción de la ESCAC, Dissecció d’una incoherència en crisi, de Nausica Serra. Incluida sabiamente tanto en la competición Oficial de Cortometrajes como en Future Frames, selección de cuatro jóvenes cineastas de Finlandia, Bélgica, Irlanda y España representativos del futuro del audiovisual europeo, es otro de los platos fuertes del festival y de la cosecha de cortos del año.
Un paseo por el campo y unos aviones de papel. Dos actividades tan aparentemente no relacionados sirven a esta talentosa cineasta para filmar un impresionante y muy actual cuento moral a lo Éric Rohmer. Mucha atención a esta directora y guionista: posee una firme garra en la dirección, mirada sutil en cada uno de los detalles, encuadres juguetones y nada inocentes y una enorme fuerza narrativa.



















