Miguel Ángel Olivares comienza la andadura de su nuevo cortometraje de ficción A las ocho en casa, escrito y dirigido por él. Lo hace tras la exitosa trayectoria en festivales y premios de Piedra, papel o tijera, nominado recientemente a los V Premios Carmen

https://filmand.es/wp-content/uploads/2019/12/Alejandro-Avila-1.jpg
6 Feb 2026
Alejandro Ávila
the nest

Miguel Ángel Olivares comienza la andadura de su nuevo cortometraje de ficción A las ocho en casa, escrito y dirigido por él. Lo hace tras la exitosa trayectoria en festivales y premios de Piedra, papel o tijera, nominado recientemente a los V Premios Carmen.

A las ocho en casa es una historia intimista y realista, basada en la relación con su abuelo, que está protagonizada por Fernando Cayo (Marbella, El orfanato), el niño Xavi PastorMarco Panosian y Úrsula Gutiérrez (MarbellaMachos alfa).

¿Qué hace de A las ocho en casa un proyecto tan personal?

Es un proyecto que tenía muchas ganas de contar, los recuerdos que tenemos a diario de nuestros seres queridos, o fallecidos, como en este caso es la figura del abuelo. Lo importante que es recordar su sabiduría y sus consejos. La pesca en este corto es una metáfora de la vida y la muerte, un cuento en el que todos nos sentiremos identificados de alguna manera. Me adentré en lo cotidiano, los silencios y las miradas de los personajes, sin la necesidad de hacerlo tan explicativo todo.

¿Cómo abordas, de nuevo, la enfermedad sin que eso suponga darle un carácter trágico a la historia?

Necesitamos una luz de esperanza en este mundo tan duro en el que vivimos, y necesitaba dar ese rayo de esperanza y decir «Lo hemos conseguido», sea lo que sea hay que luchar, y de eso habla esta historia. Una historia intimista y realista que nos deja con una sensación de paz y la lagrimilla queriendo salir, pero con una sonrisa. No hay nostalgia más bonita que el recuerdo de lo luchado y lo logrado. Yo soy de recordar a diario el pasado, a mis seres queridos que ya no están y agradecerles cada paso que voy dando, porque sé que es gracias a ellos, a lo que me enseñaron de niño, cuando estaba vulnerable o sentía soledad.

¿Cómo involucraste a un actor de la talla de Fernando Cayo en tu nuevo cortometraje?

Fernando vio mis anteriores trabajos y se enamoró de A las ocho en casa, me dijo que le gustaba mucho y me propuso trabajar en la música incluso. Es una persona muy generosa y trabajadora. El músico es Manu García y Fernando ha colaborado en una de las canciones del cortometraje, en una pieza muy importante en la historia, donde el clímax es total. Fernando era el personaje perfecto para ese abuelo que habla a su nieto de la vida y la muerte en forma de metáfora por el peso emocional que carga el niño y que intenta ocultar. Los demás actores, Xavi Pastor, Úrsula Gutiérrez y Marco Panosian han cuidado y tratado los personajes con tanto amor y naturalidad que lo han convertido en algo cotidiano, y es justo lo que yo buscaba, ese poder emocional de lo cotidiano.

De nuevo vas bien acompañado. ¿Qué supone contar con el apoyo de una distribuidora tan comprometida como Line-Up?

Estoy muy contento con el trabajo de Line-Up, y la verdad que no quiero cambiar, ya que cuida todos los proyectos como si fuesen suyos, porque al final un distribuidor tiene que hacerlos suyos y así es: los mima y los trata con cariño, el mismo que cada director o productor le da.

¿Cómo ha sido la selección de localizaciones en el entorno en el que te criaste?

He vuelto a Priego de Córdoba, donde rodé Piedra, papel o tijera. El entorno es ideal para crear ese ambiente de la casa del niño, sus calles estrechas y andaluzas, los 90 los remarca a la perfección.
El embalse de Iznájar es algo personal, porque es donde yo pescaba con mi abuelo. Incluso él vivía allí en una pequeña pedanía que inundó el pantano. Es un homenaje a su recuerdo y a esos momentos que yo vivía de niño. El ambiente natural y nostálgico me ayudó y me inspiró mucho a la hora de contar la historia, que pasa en distintas etapas de la vida. El agua es para mí un símbolo de vida, de echar de menos a alguien o algo que ya no está, y yo necesitaba esa conexión.

¿Qué ha supuesto para ti el gran éxito de tu cortometraje anterior, Piedra, papel o tijera?

Un éxito que a día de hoy no me lo creo. Una satisfacción muy bonita y estoy tan agradecido con el público, festivales y jurados que lo han aceptado tal y como es, sin tabúes y sin miedo.
Estoy feliz con el equipo que tenemos, tanto técnico como artístico, porque todos hemos formado una bonita familia y aún nos queda un año más por delante de distribución. Hay una sorpresa que ojalá pronto podamos anunciar.

Canal Sur acaba de apoyar tu primer largometraje. ¿Qué nos puedes contar sobre él?

Aarón se llama mi primer largo de ficción. Yo aún no me lo creo, porque necesito estar ya rodando y sentirlo. Es un sueño para mí, es algo que todo cineasta espera y que no sabes cuándo llega y parece que ya está llegando. Rodamos a finales de este año entre Andalucía y Madrid. Es un proyecto escrito por Víctor Beltrán y que va en mi línea social y sensible, pero con una pincelada de oscuridad en la historia, en el mundo oscuro en el que cae el protagonista, pero que ayudará a muchas personas a valorar la vida, lo que tenemos y a decir NO a las drogas, que últimamente se consumen como si fuese algo normal, sin saber lo que conlleva eso.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *