Víctor Clavijo como Lope de Vega en 'El Ministerio del Tiempo'
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Alejandro Ávila

Asegura que es una muestra de cariño. Pero no solo. El actor Víctor Clavijo ha recibido esta semana su sexto premio de la Unión de Actores, el galardón que entregan sus compañeros de profesión a los intérpretes de teatro, cine y televisión. Nominado en 2004 como actor revelación en los Goya por su papel El regalo de Silvia, la Unión de Actores lo ha premiado en todas las artes, en la última ocasión por su papel como Lope de Vega en la serie de televisión El Ministerio del Tiempo.

Aprovechamos para preguntarle por sus referentes artísticos, su paso por Al salir de clase (con los que rodó más de 400 capítulos) y por supuesto, por la preparación de un personaje tan especial como el gran dramaturgo español del Siglo de Oro.

 

Es el sexto premio que te concede la Unión de Actores a lo largo de tu carrera. Cuando tus compañeros de profesión reconocen tu labor, ¿el premio vale doble?

Doble o cuádruple. Es una alegría inmensa, porque son tus compañeros eligiendo tu trabajo. Por supuesto, tus compañeros premian el trabajo, pero hay un gran componente de cariño de la profesión. Así lo recibo, como una muestra de afecto de los compañeros y eso hace que valga el doble. Los actores somos los más críticos con nuestros compañero, eso le da un valor especial, porque tienen un ojo clínico y aprecian la dificultad del papel.

 

¿Qué dificultad entraña prepararse un personaje histórico y complejo como Lope de Vega?

Te voy a ser sincero, implica una responsabilidad, pero yo he tratado de sacudirme eso desde el principio. Era una carga que no necesitaba y el guion era tan bueno, que era una partitura perfecta, que lo incluía todo. A poco que entendiese la dimensión divertida y humana que buscaban del personaje, lo que me tocó fue divertirme y sacar su lado más divertido, canalla y pendenciero. Es un trabajo hecho desde el disfrute y eso se transmite al espectador.

Víctor Clavijo como Lope de Vega en 'El Ministerio del Tiempo'

Víctor Clavijo como Lope de Vega en ‘El Ministerio del Tiempo’.

Su primer gran papel fue en la serie Al salir de clase, que marcó a una generación. 20 años después, un papel en televisión, en El Ministerio del tiempo, le da su sexto premio de la Unión de Actores: ¿Qué ha cambiado en este tiempo?

Al salir de clase fue la serie que nos dio a conocer a muchos actores, me siento orgulloso de ella, porque fue una cantera donde aprendí mucho. Cuando acabó la serie, no era consciente de que aquello marcó a mucha gente. Ha llovido muchísimo, he pasado por muchos proyectos. Ha cambiado: como actor, tengo una base más sólida, más seguridad que cuando empecé y el reconocimiento a mi trabajo. Lo demás sigue siendo igual, te enfrentas a los personajes con las mismas dudas, inquietud e ilusión, aunque es verdad que pierdes un poco la inocencia del principio.

 

Haces teatro, cine y televisión: ¿se han perdido los prejuicios hacia los actores que trabajan en series de televisión?

Cuando empezaba en Al salir de clase, había más prejuicios y la televisión se consideraba un género menor. Los compañeros de teatro miraban con desdén a los de televisión. Con el tiempo ha quedado ha demostrado que necesitas la misma formación para hacer televisión, teatro o cine. Tienes que saber adaptarte a todos los medios. La televisión ha evolucionado y se hacen productos más elaborados. No se si es el nuevo cine, pero está mas cuidada.

 

Dicen que ya desde pequeño apuntabas maneras y que eras muy payaso. ¿Es cierto?

Con los años me he vuelto más tímido. De niño era mi manera de sacar el actor que llevaba dentro. Me encantaba disfrazarme y hacer el ganso… era muy payaso. Con el tiempo, dejas esas cosas en un segundo lugar y esa necesidad expresiva o lúdica la vuelcas en tu trabajo y no en tu vida privada.

 

¿Qué te impulsó a ser actor? ¿Cuál era tu inspiración?

Mis referentes más claros fueron Charles Chaplin y James Dean. Vibraba mucho con las películas de Chaplin, ese mundo de poesía y gags. A los 13 años, descubrí con James Dean que me quería dedicar a esto. Cayó en mis manos un libro de Stanislavski, que fue el germen de una vocación más profunda. Amadeus me entusiasmó tanto que empecé a estudiar música, pero luego me di cuenta de que lo me había impactado de la película fue el trabajo de los actores. En mi casa gustaba mucho el teatro, mi padre rodaba cortos con super 8 y también íbamos mucho al teatro de Algeciras. Digamos que el ambiente teatrero lo mamé desde pequeño.

Víctor Clavijo

Víctor Clavijo

Tuviste que buscar fortuna fuera de Andalucía para ser actor: ¿Te gustaría volver a trabajar en tu tierra?

Mi residencia está en Madrid, pero añoro volver a trabajar en Andalucía. He trabajado pocas veces en Andalucía, de hecho, la gente no sabía que era andaluz. Me vine a estudiar a Madrid directamente desde Algeciras. Trabajaba con acento neutro y con el tiempo se han ido enterando de que soy de aquí. He hecho algunos proyectos como Tres días o películas con el director Jesús Ponce. Tengo un pie puesto allí, siempre que me llaman y me interesa el proyecto. Es verdad que el audiovisual andaluz está en un momento estupendo y productos como La peste o directores como Alberto Rodríguez dan fe de que hay un gran talento en Andalucía, así que estoy encantado de que me salgan proyectos allí.

 

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Hasta junio estaré rodando Amar es para siempre. En teatro, sigo con la gira de Trainspotting y en junio empiezo con la trilogía de los Lehman Brothers, hasta el 23 de agosto. A partir de octubre empezaré a rodar una película, de la que aún no puedo contar nada.


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