vestidas de azul

La directora y escritora Valeria Vegas publica, ‘Vestidas de azul’, un ensayo que analiza cómo el cine español y los medios han tratado la transexualidad a partir del documental de mismo nombre de Antonio Giménez-Rico

Ignacio Gutiérrez Torrejón
13 Jun 2019
Ignacio Gutiérrez Torrejón

No está editado en DVD ni lo ponen por televisión, pero el documental de 1983 Vestidas de azul de Antonio Giménez-Rico le ha servido a la directora Valeria Vegas para ahondar en cómo la transexualidad ha aparecido en el cine español y la prensa. “Especifico mujer transexual porque el hombre trans era invisible, y quizás mejor para ellos”, matiza Vegas haciendo referencia al tono de burla con el que se ha tratado a este colectivo habitualmente.

El resultado de esta investigación es el ensayo Vestidas de azul, un libro publicado por la editorial Dos Bigotes y que el pasado 10 de junio se presentó en la librería sevillana Caótica.

“Aunque es normal que no se conozca”, comenta la directora y escritora, “Vestidas de azul fue el primer documental sobre transexualidad que se estrenó en salas comerciales”. Con el paso del tiempo se quedó sin distribución y la película se perdió aunque hoy puede verse en YouTube.

Es un documento que muestra cómo era España en el año 83 y para comprender su evolución, Vega explica que, por ejemplo, en todo el documental no se emplea la palabra ‘transexual’. “El error ya partía de los medios de comunicación que las llamaban ‘travestis’, venimos de una España obsoleta que ha avanzado a trompicones y que denominaba mal las cosas y a veces con mala intención”, comenta la directora. “Ellas mismas no esperaban ningún cambio social ni legislativo favorable”.

Valería Vegas publicó en el 2017 Ni puta ni santa, las memorias de Cristina Ortiz, conocida como La Veneno y ha dirigido la película Manolita, La Chen de Arcos (2016).

 

Seis protagonistas y seis situaciones diferentes del colectivo transexual

A partir de cada una de las protagonistas del documental Vestidas de azul, Eva, Loren, Tamara, Josette, Nacha y Renée, Valeria Vegas analiza diferentes evoluciones del colectivo transexual.

Por ejemplo, con Eva, la trampa del espectáculo. “En aquellos años de cabarets se las explotaba, las mostraban como en los freak shows”, lamenta. Con Nacha, la prostitución, que era a lo que se dedicaban la mayoría de aquellas mujeres, “porque no tenían otra salida, pedir trabajo con un DNI que no te corresponde les cerraba muchas puertas”.

La directora y escritora Valeria Vegas.

La directora y escritora Valeria Vegas.

Loren era la mayor, y le sirve a Vegas como pretexto para analizar la legislación represiva como la Ley de vagos y maleantes que en el año 75 se cambia por la Ley de escándalo público que, según explica Vegas, se cebaba con la prostitución transexual. Josette, por su parte, había estado casado con una mujer; Tamara era una mujer gitana y Nacha, la mujer transexual “empoderada al máximo”, matiza Vegas.

“Yo friego con Cartier, yo tengo más que nadie, son frases que dice en el documental”, aclara, “por su inestabilidad emocional se centran mucho en el materialismo, frente a la inseguridad que provoca que la sociedad te diga que eres una mierda, yo te demuestro que no lo soy porque tengo un bolso buenísimo y un abrigo de visón. “Eva era la guapa de la película, era amante de José Luis de Villalonga, pero si la vida te viene mal dada…”, lamenta Vega.

 

Burlas y maltrato en los medios

El ensayo de Valeria Vega no se centra en el documental Vestidas de azul. Analiza otros largometrajes como Cambio de Sexo (1977) de Vicente Aranda, Un hombre llamado flor de otoño (1978) de Pedro Olea, El transexual (1977) de José Jara o La ley del deseo (1987) de Pedro Almodóvar. “Analizo incluso personajes muy secundarios de películas como Los bingueros (1979) de Mariano Ozores, en la que aparece un personaje transexual a la que tratan fatal”. Un ejemplo desafortunado que muestra que “el cine español no ha tratado bien la transexualidad exceptuando a Almodóvar y puntualmente Vicente Aranda”, según afirma Vegas.

Escena del documental de 1983 'Vestidas de azul'.

Escena del documental de 1983 ‘Vestidas de azul’.

La escritora y directora explica cómo mientras escribía se dio cuenta de que durante el régimen en el cine español sí existía la homosexualidad, pero como burla. “La transexualidad directamente no existía”, lamenta Vegas. El primer personaje trans aparece en el año 68 en la película Días de viejo color, que se rodó en Málaga. “Sale una mujer trans francesa que al final sirve para hacer el típico chiste cuando uno liga con ella y le dicen que hizo el servicio militar en no sé dónde”.

 

La Transición: personajes gais humanizados y personajes trans ridiculizados

“Cuando acaba la dictadura, el cine español comienza a abordar personajes homosexuales con seriedad”, comenta la escritora. Como por ejemplo los filmes Un hombre llamado flor de otoño, El diputado, Los placeres ocultos, La ley del deseo o La muerte de Mikel. “Son películas donde por fin aparecen personajes homosexuales humanizados, pero los personaje trans pasan de no existir a existir ridiculizados como ocurría antes con los personajes gais”.

Una escena del documental 'Vestidas de azul'.

Una escena del documental ‘Vestidas de azul’.

Según demuestra Vegas, también la prensa ha maltratado al colectivo transexual. “En los últimos años se han salvado de la quema, están muy correctos, intentan ser objetivos pero todavía les falla el uso del sustantivo”, aclara Vegas. “Primero dicen muere ‘un’ transexual, pero sería ‘una’ en el caso de que sea mujer y segundo, nunca dirían ‘muere una rubia en la carretera’, ‘cae un negro de un balcón’, las personas trans parece que están fuera de categorías por haber hecho su vida en tránsito”, comenta Vegas.

Además, para la ensayista, “los reportajes, hasta hace poco creaban unos estereotipos que existen y no pueden marginarse, pero si solo muestras ese estereotipo haces que la gente no sepa que hay personas trans que estudian, que son profesores o barrenderas”, porque, según afirma, “la lucha hoy es la lucha por la diversidad”.

De las seis protagonistas de Vestidas de azul, solo viven Nacha y Josette. Loren falleció hace casi veinte años, según recuerda Vega. “Me ha contactado el Ayuntamiento de Trebujena porque le van  hacer un homenaje el 25 de junio”, comenta. “El mérito es que no hay un pretexto”, afirma la escritora, “a veces es fácil hacer un homenaje a una artista, pero la Loren era prostituta. Y han decidido reivindicar a una mujer valiente, a una vecina del pueblo”.


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