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Redacción filmAnd

A medio camino entre el drama y la sátira, la película sueca The Square, de Ruben Östlund -quien ya convenciera al público andaluz con The Tourist, premiada en el Festival de Cine de Sevilla de 2016- ha arrasado literalmente en la ceremonia de los Premios del Cine Europeo, que se ha celebrado la noche del sábado 9 de diciembre en Berlín: Mejor película, Mejor Comedia, Mejor director, Mejor guión (ambos para Östlund), Mejor actor (para el danés Claes Bang) y Mejor diseño de producción (en la figura profesional de Josefin Åsberg).

“Me siento algo avergonzado, no sé si merecíamos tanto”, dijo el cineasta al recibir el galardón a la mejor película. Ruben Östlund, “terriblemente contento” por los galardones, celebró la gala como “gran espectáculo”, no sólo por habérselo llevado “todo”, dijo, sino por haber experimentado un sentimiento de “comunidad”. Asimismo, agradeció que estos premios sean “una plataforma para hablar de cosas importantes” como Europa y el hecho de “ser humanos”.

Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes, The Square aborda las procelosas relaciones y derroteros del mundo del arte contemporáneo. Ya en Filmand nos ocupamos de la crítica de esta película que se centra en la figura de Christian, director de un museo que prepara una exposición titulada The Square, en la que hay una instalación que fomenta valores humanos y altruistas. Cuando contrata a una agencia de relaciones públicas para difundir el evento, la publicidad produce malestar en el público.

 

 

Por su parte, la húngara Alexandra Borbély fue elegida mejor actriz  por su papel en On body and soul, ganadora del Oso de Oro en el  Festival de Berlín. La intéprete no pudo contener las lágrimas al recoger su estatuilla y agradeció a la cineasta húngara, Ildikó Enyedi, por su papel.

El premio al mejor documental, al que aspiraba la coproducción hispano-islandesa-estadounidense La Chana, de la realizadora croata Lucija Stojevic, recayó en la cinta polaca Communion, de Anna Zamecka.

Premios que viajan a España

España se lleva a casa dos estatuillas, una al mejor corto para Timecode, de Juanjo Giménez, y otra al mejor diseño de sonido, para Oriol Tarragó en la película de Juan Antonio Bayona Un monstruo viene a verme, que también estaba nominada a premio del público. Giménez quiso dedicar el premio en especial a su hija, que dijo estaría viendo la gala desde Barcelona, y subrayó que “todos somos europeos, porque lo sentimos, y de momento, los sentimientos no están prohibidos”.

 

 

Durante la ceremonia, el presidente de la Academia de Cine Europeo,  el cineasta alemán Win Wenders, criticó los nacionalismos que  proliferan ahora en el Viejo Continente y defendió el proyecto  europeo: “Europa no es el problema, es la solución”, dijo. “No nos ayudará caer en una depresión”, añadió. “¡Larga vida a  nuestro cine europeo multifacético y libre!”. También se recordó la situación y se pidió la liberación del director  ucraniano Oleg Sentsov, acusado de terrorismo y preso en Siberia  desde 2014. Entre quienes lo apoyaron estuvo el artista chino Ai  Weiwei, presente en la gala.

Premios honoríficos

La actriz franco-estadounidense Julie Delpy fue premiada en la categoría honorífica de “Contribución europea al cine mundial”. El  galardón lo recibió de manos del director alemán Volker Schlöndorff,  quien la dirigió en Voyager (1991).  El actor estadounidense Ethan Hawke, quien trabajó con Delpy en la trilogía Before sunrise (1995), Before sunset (2004) y Before midnight (2013) la felició a través de un video.

“Recibo este premio por mi supervivencia en este negocio”, dijo  emocionada Delpy en alusión a la situación de las mujeres en el mundo  del cine. Y anunció que en la gala posterior a los premios vendería  billetes para un sorteo para recaudar dinero para financiar su  próxima película. El premio de la tómbola será un desayuno con ella. El primero en comprar una participación fue el comediante local  Thomas Hermanns, que ejerció de conductor de la velada.

Durante la gala hubo tiempo también para abordar la campaña conocida como #metoo, en la que mujeres de todo el mundo y de todas las profesiones y condiciones se han alzado en contra del acoso sexual a raíz del escándalo que rodea al productor de cine estadounidense Harvey Weinstein y en el que se han visto salpicadas numerosas otras figuras de la industria.

El otro premio honorífico de la noche, dedicado a toda su carrera, fue para el director ruso Alexander Sokúrov (Padre e hijo, El arca rusa), que lo recibió de manos de  la cineasta polaca Agnieszka  Holland.

La próxima, en Sevilla

La próxima edición de los premios será en Sevilla en diciembre de  2018. Los premios de la EFA, que se otorgan en un total de 21 categorías, surgieron en 1989 como alternativa a los Óscar de Hollywood, impulsados por cuarenta cineastas europeos, entre ellos el alemán Wim Wenders y el sueco Ingmar Bergman. Primero se les denominó Felix, pero al cabo de unos años pasaron a la denominación neutra de Premios del Cine Europeo.

Consulta aquí el palmarés completo.


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