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20 Dic 2018 - Alejandro Ávila

La empresa andaluza Youfeelm, que organizaba sesiones de cine clásico, indie y documental por ‘crowdfunding’, cierra por falta de financiación

Han llenado más de 650 salas, se han recorrido 40 provincias y han ofrecido casi 700 películas en los últimos cuatro años. Con Dirty Dancing llegaron a convocar a casi 800 cinéfilos en Zaragoza, ávidos de cine ochentero. Pero la aventura de la startup andaluza Youfeelm se ha topado con la dura realidad de la bancarrota.

Al otro lado del teléfono, Raúl Díez, uno de los dos socios fundadores, suena resignado. Su sueño de distribuir los clásicos más atemporales y el indie más rabioso, mediante una especie de crowdfunding por sesión ha llegado a su fin. La cinecracia, o theatrical on demand, ha pasado a mejor vida en Andalucía.

“Ha sido una lástima tener que hacerlo pero la falta de financiación no nos permite continuar con esta bonita aventura. Atrás quedan cuatro años en los que hemos intentado implantar el modelo de theatrical on demand en España (la #cinecracia) y aunque nos sentimos muy orgullosos del camino recorrido, no lo hemos conseguido”, reza la despedida de Youfeelm al entrar en su web.

“Siempre nos quedará París…”

El portal está encabezado por el famoso fotograma de Casablanca en el que Ilsa (Ingrid Bergman) y Rick (Humprey Bogart) se despiden bajo la famosa frase: “Siempre nos quedará París…”. La imagen no es casual: la proyección en versión original de Michael Curtiz fue su mayor éxito en Sevilla, reuniendo a casi 300 espectadores en el cine Cervantes.

Su funcionamiento era sencillo, imitando los crowdfunding, se llevaba a acabo una campaña de micromecenazgo por cada proyección y hasta que no se lograba vender un mínimo de entradas, no se contrataba ni la sala ni los derechos de la película. El espectador sólo pagaba, obviamente, si la campaña tenía éxito.

Nacido en Siria

Su fórmula se ha basado en combinar clásicos imperecederos como El padrino, El resplandor o la mencionada Casablanca, con grandes éxitos ochenteros como Los Goonies, La princesa prometida o Dirty Dancing, con documentales como Nacido en Siria, La vida en llamas o Línea de meta.

Nacido en Siria, 4.000 espectadores

Con Nacido en Siria, el documental dirigido por Hernán Zin y producido por La Claqueta, llegaron a cerca de 4.000 espectadores en 18  proyecciones. También se aventuraron por la línea de “documentales de índole espiritual”, con los que reunieron a unas 3.500 personas.

Raúl achaca este fracaso empresarial a la falta de financiación pública y privada. “Ha sido una pescadilla que se muerde la cola. Para sobrevivir, necesitábamos financiación y sin financiación no podíamos crecer al ritmo adecuado”, señala Raúl. Nacida en el entorno de startups de El Cubo, una incubadora de Telefónica y la Junta de Andalucía, el creador de Youfeelm cree que eran “los patitos feos” frente a otras empresas tecnológicas más golosas, dedicadas por ejemplo al turismo.

“Las empresas culturales no son tan atractivas, escalables o rentables, como de otros sectores más emergentes, como el internet de las cosas, la impresión 3D o la tecnología de moda”, subraya Raúl.

En cualquier caso, durante estos cuatro años, han logrado que los clásicos revivan en el lugar que nacieron al público por primera vez, las salas de cine, y, quizás más importante, que las películas más independientes encontraran un canal de promoción y distribución, poco antes de que se popularizaran los Netflix y HBO de turno.


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