La sexta edición del Shorty Week promete no dejar indiferente a nadie: cambio de ubicación, más cine andaluz y una sección dedicada al cine LGTBI para sumarse a la celebración del Día Internacional del Orgullo

Mª Angeles Robles
15 Jun 2019
Mª Angeles Robles

Las “hormiguitas” del festival internacional de cortometrajes Shorty Week –que tiene a este pequeño insecto como símbolo– andan muy atareadas estos días dando los últimos toques a un evento que tomará la capital gaditana del 27 al 30 de junio, cuatro días en los que diferentes espacios de la ciudad acogerán proyecciones, conciertos, encuentros y talleres.

La sede principal del Shorty Week cambia este año para trasladarse del Baluarte de la Candelaria al castillo de Santa Catalina, un espacio que Daniel Cervantes, responsable de comunicación del festival y autor del cartel de esta edición, define como un lugar especial que reúne las mejores condiciones necesarias para el desarrollo del festival.

Cambio de sedes por exigencias del guion

Aunque el cambio de ubicación ha sido por exigencias del guión –las obras que se están realizando en el Baluarte de la Candelaria–, Cervantes admite que a los organizadores les gustaría que Santa Catalina se consolidase como sede definitiva de la muestra.

La fecha de celebración del festival también se retrasa este año para coincidir con el inicio del verano. Este cambio de calendario ha propiciado que el Shorty Week dedique por primera vez una sección al cine LGTBI: Cortos por el Orgullo, que se celebra el día 28 de junio coincidiendo con la jornada festiva y reivindicativa de este colectivo.

Cine de corte social

Daniel Cervantes explica que la organización del festival siempre ha estado muy implicada en la difusión del un cine de corte social. De hecho, la programación cuenta con una sección especialmente dedicada a este tipo de películas, Compromiso en Corto.

Este año, además, el festival de cortometrajes más joven de la provincia ha apostado por ondear la bandera arcoíris y hacer evidente su compromiso con el colectivo LGTBI en la sección no competitiva Cortos por el Orgullo, en la que se podrán ver nueve cortometrajes –siete españoles, uno brasileño y uno franco-dominicano– que abordan la experiencia de este colectivo desde múltiples perspectivas.

Cervantes asegura que se trata de una sección diversa en la que se podrán ver películas “explícitas de denuncia” junto a otras “más sutiles” que son retratos de vida que “dejan de lado la visceralidad” porque, “además de reivindicar, se trata, sobre todo, de normalizar”. Películas como Sin mí, del andaluz Fernando Santes, un habitual del festival que el pasado año ganó la tercera edición del concurso exprés de cortometrajes Rueda Cádiz con su trabajo In.

“Además de reivindicar, se trata, sobre todo, de normalizar”

El cine andaluz gana protagonismo en el Shorty Week de este año. Aunque los realizadores andaluces siempre han tenido un lugar muy especial dentro del festival, en esta edición “se institucionaliza” su presencia y ganan peso con la creación de la sección Fundación Unicaja-Cortos Andaluces.

La organización del festival, que se siente muy satisfecha de poder haber dado este paso gracias a la mayor implicación de la Fundación Unicaja como patrocinadora de este evento, quiere que a partir de la próxima edición esta sección sea competitiva.

Sección de cortos andaluces

Siete trabajos forman parte de esta muestra de cortometraje de ficción andaluz. Películas de animación como El rayo capaz de acabar con el hambre, de Juan José Zanoletty; dramas para reír como Fosforito, de Daniel Franco Bustamante, o cintas de marcado corte social como Goma de borrar, de Javi de Lara Rodríguez, integran la sección de panorama andaluz, en la que también se podrán ver La baldosa detrás del charco, de Tomás Rojo; Los pasajeros del viento, de Juanjo del Junco; Priman los besos, de Luis Sánchez-Polack, y Sin mí, de Fernando Santes. Esta última película está incluida –además en la sección no competitiva Cortos por el Orgullo–, en la sección competitiva Making Of.

La presencia andaluza en sexta edición del Shorty Week se completa con la película Eran otros tiempos del sevillano Alejandro Talaverón, que compite dentro de la sección Compromiso en Corto.

Tras seis años de celebración, el Shorty Week se consolida como una propuesta que la organización define como complementaria a la oferta cultural de la ciudad. Cervantes lo califica como un festival “fresco y joven” centrado en el corto de ficción para desmarcase, “y completar de algún modo”, a su hermano mayor, Alcances, dedicado al cine documental.

Con vocación “alternativa”, el Shorty apuesta por enganchar a un “público joven que disfrute tanto del cine como de los conciertos” y pretende referenciarse como un festival dinámico que ofrece mucho más que películas.

Este año se proyectarán más de doscientos cortometrajes, ochenta de ellos dentro de la Sección Oficial a concurso

Este año se proyectarán más de doscientos cortometrajes, ochenta de ellos dentro de la Sección Oficial a concurso, y se contará con un amplio programa de actos paralelos que incluye conciertos al aire libre de grupos como Whip Shock –que cerrará la jornada inaugural– y encuentros como el que se producirá el sábado 29 con la directora sevillana Celia Rico Clavellino.

Daniel Cervantes destaca también la importancia de los encuentros y talleres que se celebran en el marco del festival porque suponen una excelente manera “de establecer sinergias entre realizadores de aquí y los que vienen de fuera”. Esto permite “sembrar la semilla de proyectos que más tarde ven la luz, como es el caso del Festival de Cine Fantástico de El Puerto de Santa María “Insomnia”, que cuenta con sección propia y premio dentro del Shorty Week”.


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