Esther Lopera
Esther Lopera

Que los asiáticos se pirran por nuestras tierras y costumbres no es una novedad. La Sagrada Familia de Barcelona sonríe cada día posando para los infinitos selfies que se marcan nuestros amigos orientales. La esbelta Giralda de Sevilla observa cada verano como los japoneses fríen sus cuerpos blancos al sol esperando en la cola. Los recepcionistas del Casino de Peralada en Girona, cuando el agotamiento les azota a altas horas de la madrugada, bromean comentando “glups, un autobús de chinos”.

Son tópicos recurrentes que se cumplen a rajatabla. Los mismos tópicos que usan los coreanos cuando explican una historia emplazada en nuestros lares y que vemos en Recuerdos de la Alhambra, la serie de Netflix made in Corea que se ha rodado íntegramente entre Granada, Girona y Barcelona y que ha estrenado sus dos primeros episodios a principios de diciembre.

Recordemos que el cine coreano está de moda y lo está petando especialmente entre los amantes del género fantástico, culpa que podemos atribuir a certámenes como el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, que dedica cada año una sección al cine asiático y que aporta joyas inolvidables en las que los mamporros, la sangre, la acción y el humor absurdo son marca de la casa. Los surcoreanos poco a poco han ido marcando paquete y se han hecho un hueco entre nuestros corazones.

Recuerdos de la Alhambra

Y ahí están directores convertidos en iconos como el inclasificable Kim Ki Duk y su Primavera, Verano, Otoño, invierno…y primavera (2003); Park Chan-Wook, que dirigió el film de venganza Old Boy (2003) o más recientemente Tren a Busan de Yeon Sang-ho (2016). Por desgracia, la serie que nos ocupa solo se asemeja a los films citados en el rasgado de los ojos de sus protagonistas.

Rodando en Granada a cascoporro

Recuerdos de la Alhambra está dirigida por el aclamado director Ahn Gil-ho y empieza con una huida del personaje que abre la acción, corriendo hacia la barcelonesa Estació de França, localización romántica y emblemática, a la que nuestros amigos de producción le colocan el cartelito de “Estació de Sants”, algo tan absurdo como gran parte de los diálogos de los que se nutre esta serie. Lo de los cartelitos lo repetirán también en la falsa estación de Granada, en la que ruedan a cascoporro.

Vamos al trapo: un inversor pijo con ínfulas -interpretado por el guaperas de moda Hyun Bin- pilla un vuelo a Granada para encontrar a un programador desaparecido que ha creado un videojuego a base de realidad aumentada, con el que a través de una lentilla especial puede vivir en la ciudad andaluza como si estuviera en el nivel 2 del juego Assassin’s Creed. Ni corto ni perezoso, el pijo prueba el juego, robando una espada del lavabo de un restaurante y luchando sin suerte contra un guerrero nazarí de 1492.

¡Cómo les gusta un tren a los coreanos!

Una escena que repite como 30 veces. En el transcurso de la historia, que se va desarrollando con algún que otro flash-forward, se encuentra a su ex y al villano, que no es otro que su antiguo partner in crime, interesado en comprar el mismo videojuego. Todo esto, aliñado con una historia pseudo-romántica inocua con la hermana del programador, interpretada por Park Shin-hye, que a su vez es la dueña del hostal cochambroso en el que se aloja nuestro inversor.

La serie finalizará –hasta nuevo aviso- con una secuencia que rompe con todo lo dicho y que se desarrolla en un vagón. ¡Cómo les gusta un tren a los coreanos! Una escena interesante que podría ser la hija bastarda de Tren a Busan y El bueno, el malo y el raro (Kim Jee-woon, 2008) y que abre la brecha para la próxima temporada.

Lo absurdo y lo inverosímil se van mezclando con lo único que vale la pena de esta producción: las localizaciones. Los fotogramas de las ciudades pasan airosos por nuestros ojos mientras vamos reconociendo lugares tan sagrados para los granaínos como la calle Correo Viejo, Calderería Nueva, Mirador de San Miguel Alto, Puente Espinosa, el Colegio Ave María y la Fuente de las Granadas. Y en el caso de Girona, nos embelesamos viendo a los surcoreanos pasear por las estrechas calles del Barri Jueu, el Pont de Pedra o el Pont de les Peixateries Velles.

La serie está en el ‘top 10’ en Corea del Sur: fue el quinto programa más visto en los hogares surcoreanos el día 11 de diciembre, y el sexto en número de espectadores en esta misma fecha. En un momento del segundo capítulo, el protagonista –usando la voz en off, por aquello de darle más fuerza al relato-, dice algo así como “la mayoría de la gente viene a Granada por la Alhambra, yo vengo por su magia”.

La famosa frase de Alfredo Landa “que vienen las suecas” en la película Amor a la española (Fernando Merino, 1967) resumía en gran medida lo que significó la llegada del turismo escandinavo a principio de los sesenta a la Playa de San Agustín de Gran Canaria. Esperemos que la magia de Granada siga creciendo por sí misma en clave cinematográfica y que no tengamos que gritar “que vienen los coreanos”.

 

Rodaje en La Alhambra

Rodaje en La Alhambra

Así se presentó el rodaje de ‘Recuerdos de la Alhambra’

El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, presentó en mayo todos los detalles del rodaje de la nueva serie de Netflix Recuerdos de la Alhambra, que grabó en la capital desde el 28 de mayo al 1 de junio, una producción del aclamado director coreano Ahn Gil-Ho, responsable de series como Strangers que actualmente se puede disfrutar en la citada plataforma audiovisual.

El protagonista de la serie es Hyun Bin, uno de los actores coreanos más famosos y con más proyección internacional en estos momentos. 

Cuenca explicó la importancia de que Granada haya sido elegida como uno de los escenarios principales donde se desarrollará la trama de la nueva serie que “dejará en nuestra ciudad un impacto económico directo de más de un millón de euros durante los cinco días que durará la grabación”.

En este sentido, adelantó que “hablamos de 1.200 pernoctaciones contratadas para el equipo de 140 personas que se traslada a nuestra ciudad y 40 personas contratadas directamente en nuestra ciudad, más el casi centenar de figurantes que se seleccionará en Granada por la misma empresa de casting de Juego de Tronos”.

Para Cuenca, “además del reporte económico, que Granada sea protagonista de una serie de Neflix, que cuenta con un publico de más de 117 millones de personas en todo el mundo, es una promoción impagable y un éxito del área de Turismo y de la Granada Film Commission que lleva semanas trabajando conjuntamente con la productora”.

Rodaje en varios escenarios de Granada

El rodaje se realizó en diferentes puntos de la ciudad como la calle Correo Viejo, Calderería Nueva, Mirador de San Miguel Alto, Puente Espinosa, el Colegio Ave María y la Fuente de las Granadas.

Al respecto, la concejala de Turismo, Movilidad y Seguridad Ciudadana, reiteró el esfuerzo que se “está haciendo desde el Ayuntamiento para promocionar la ciudad en los mercados asiáticos” y, en este sentido, afirmó que “una serie coreana tenga a Granada como protagonista viene a culminar el gran trabajo que estamos haciendo desde el área para atraer este turismo de larga distancia con alto poder adquisitivo”.


6 comentarios sobre “¡Que vienen los coreanos! Así es la delirante serie ‘Recuerdos de la Alhambra’ de Netflix

  1. Me emcantó. Espero añadan más capítulos. Ya que sólo han puesto dos y falta mucho por “desenredar”. Desde PR. ✌

  2. Sra. periodista ud escribe “que lo unico que vale la pena son las localizaciones”.
    Hace mucho que veo series coreanas, y me asombra la calidad. Produccion, actuacion, fotografia, etc. Esta serie es para los amantes del gènero, ciencia ficcion.
    Le recomiendo, si es que no la vio, Sunshine, la creo entre las mejores series del mundo. Soy argentina, pero en habla hispana, la mejor serie que he visto es Merli.
    Y si… los coreanos estan haciendo muy buenas producciones.

    • Hola Graciela!
      Gracias por tu comentario y por tu recomendación. No he visto “sunshine”, pero me la apunto. Me encanta que me recomienden series!

      Con respecto a las producciones coreanas, totalmente de acuerdo: Técnicamente suelen ser buenas, sobre todo en la parte de postproducción: efectos visuales y montaje. Las interpretaciones…buf, creo que es una asignatura pendiente, especialmente en las series. Al igual que los diálogos, que quizás no acaban de encajar con nuestra cultura occidental y yo, personalmente, no les acabo de pillar.

      Soy una gran amante de la ciencia ficción y la sección Asia del Festival de Sitges me la zampo cada año encantada. He visto grandes joyas coreanas ahí. Por eso creo que la serie que nos ocupa este texto no está a la altura de las grandes producciones coreanas. A ver cómo avanza, porque tiene buenas ideas y quizás mejora 😉

      Y sí, Merlí es una buena serie. 🙂

      Un saludo y gracias por comentar!

      Esther

  3. Yo vine aver la película porque está uno de mis cantantes favoritos y es Park Chan-yeol el es cantante del grupo sur coreano EXO a parte de cantante es actor ,compositor vamos está completo este muchacho !! El es el programador del juego el chico que desaparece ojalá y participe más en la serie !!!! Gracias por subir los capítulos 💪🏼

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