'Los abrazos rotos'
avila
Alejandro Ávila

Un fino hilo une todas las películas del director español más universal. Y José Luis Sánchez Noriega, profesor de Historia del Cine en la Universidad Complutense, ha sido el encargado de hilvanar la madeja, hasta tejer el particular cosmos cinematográfico de Pedro Almodóvar.

En Universo Almodóvar. Estética de la pasión de un cineasta posmoderno (Alianza editorial), Noriega aborda las claves formales y temáticas que definen una filmografía, donde el melodrama, el cine posmoderno y la mirada irónica se dan cita con la homosexualidad, la religión, las máscaras y los símbolos.

Un particular mundo que halla lo universal en lo local. En esas señoras de pueblos manchegos que ven fantasmas, en esas toreras andaluzas que se enfrentan a la muerte o en esas madrileñas al borde de un ataque de nervios. Mujeres que sufren, luchan y no dependen de nadie.

En ese cosmos, Andalucía ha ocupado también su privilegiado lugar en películas como Hable con ella, La ley del deseo o Julieta. Pero, más allá de sus lugares, la cultura andaluza, según explica el propio Noriega, también se ha filtrado en su filmografía a través del mundo del toreo (como en Hable con ella), la copla, el flamenco o la religiosidad popular.

'Hable con ella'.

‘Hable con ella’.

Lo local le permite contar a Almodóvar todo un mundo de sentimientos y afectos universales. Para que esas pasiones no nos cieguen, Noriega nos propone leer el cine, porque, como él mismo afirma, “las películas mejoran si se las piensa”.

 

¿Cómo definirías el cine de Almodóvar?

En el subtítulo del libro vienen dos palabras claves: pasión y posmoderno. Almodóvar trata los afectos, con radicalidad, como asuntos de vida o muerte. Por otro lado, su cine tiene un tratamiento posmoderno. Es un cine muy marcado por la cita (libros, pinturas, canciones), el relato fragmentario, los personajes un tanto exóticos o desquiciados y el humor desde la distancia irónica.

 

En una entrevista concedida a Cahiers du Cinema, que recoges en tu libro, Almodóvar se declara incómodo con las “etiquetas” que otros “proyectan en mí”. ¿Cuáles son esas etiquetas?

Almodóvar se siente incómodo cuando se le quiere hacer portaestandarte de la movida o el gran valedor de los derechos de los gays. Aunque ha apoyado a la minoría gay, no ha querido liderar ningún movimiento social.

José Luis Sánchez Noriega ante la cartelera del Cine Doré. Foto: Alejandro Ávila.

José Luis Sánchez Noriega ante la cartelera del Cine Doré. Foto: Alejandro Ávila.

 

¿Y qué etiquetas crees que se merece?

Se merece la etiqueta de auténtico, es decir, que no engaña a nadie ni se engaña a sí mismo. Hace el cine que quiere, sin estar supeditado a las modas o la comercialidad. Otra característica es que el suyo es un cine universal. Es uno de los valores más importantes: sus películas trascienden el espacio y el tiempo concreto de la sociedad española o manchega, hasta adquirir un valor universal.

 

¿Se valora más a Almodóva fuera de nuestras fronteras?

Sí, se le ha valorado más fuera de España, donde no ha tenido las críticas feroces que se le han hecho aquí. Almodóvar ha suscitado envidias, porque aquí no aceptamos el éxito del otro sin ponerle ninguna pega.

 

¿Qué ha evolucionado en el cine de Almodóvar desde la transgresión de sus primeros títulos al melodrama de los últimos?

A lo largo de estos 30 años, ha habido un cambio. Su cine es menos provocador, tiene menos humor y es más melodramático. Es un cine más desnudo de efectismos y busca una mayor profundidad en lo que plantea. En las primeras películas, los personajes estaban bien definidos y los secundarios tenían un juego en el conjunto. Ahora las películas son más secas, tienen menos digresiones, menos humor, menos descanso para meter subtramas y están más concentradas.

 

¿Como Julieta?

En Julieta todo esto está clarísimo. No hay nada de humor y se centra en la pérdida. Es una madre desquiciada por el dolor de la pérdida del marido y de su hija. La mujer que sufre es un personaje que está en todo el cine de Almodóvar, pero eso venía contrapesado.

'Julieta'

‘Julieta’

 

¿El melodrama almodovariano tiene la suficiente entidad para considerarlo con nombre propio: el almodrama?

Es sólo una forma de hablar, de reconocer que tiene unas características propias. En el melodrama de Almodóvar, las canciones tienen mucha importancia y se usa un lenguaje no realista, en el que cuesta creerse las cosas, porque todo es representación. Almodóvar busca ir más allá de una representación realista, por eso los personajes son desmedidos a veces.

 

¿Ha sido capaz de crear su propio universo?

Sí, es algo propio de todo artista de verdad. Picasso, Faulkner… tienen un lenguaje propio… Sea escritor, músico o cineasta, el artista es reconocible porque sus obras dejan una huella y tienen un lenguaje específico. Detrás de ese lenguaje hay unos temas y unos valores que permanecen siempre.

 

¿Qué temas son?

Se repiten constantemente la identidad sexual, la reformulación de la familia, el desamor en las mujeres o el dolor de la pérdida. En el año 1987, Almodóvar plantea La ley del deseo, que era una película donde no había una caricatura del ‘mariquita’, como habían hecho otros directores, sino todo lo contrario. Se trata el tema de la persona gay de una manera directa, adulta y rigurosa de lo que es el amor entre dos personas, del mismo sexo. Es algo nuevo en España y prácticamente en el resto del mundo.

'La ley del deseo'

‘La ley del deseo’

 

¿Cuáles son los elementos básicos de ese universo Almodóvar al que haces referencia en el título del libro?

El estilo y el humor de los diálogos, la fuerza que tienen los personajes de mujeres, que son siempre más potentes y complejos que los de los hombres. Las mujeres desarrollan una amistad cómplice y una solidaridad fuerte. Desde el punto de vista formal, hay una gran fascinación visual. Es un cine muy atractivo por los encuadres, el color… Además, las canciones no son un relleno, sino que tienen un valor narrativo, temático o de caracterización de los sentimientos de un personaje.

 

'Universo Almodóvar'

‘Universo Almodóvar’

¿De qué autores y estilos bebe el director manchego?

Es un director que no fue a la escuela de cine. Su escuela fueron las salas de cine, es muy cinéfilo y se ha nutrido de muchos directores. En el libro, hablo de cuatro nombres con una influencia muy directa: Buñuel, aunque no lo imite nunca, porque es inimitable; Fassbinder y sus melodramas, con unas historias muy desgarradas y llena de personajes gays; y, por último, dos personajes underground como Paul Morrisey y John Waters, que tienen historias muy locas y provocadoras, con personajes homosexuales, aunque veo que hay una influencia directa menor.

 

¿Ves rasgos de la cultura andaluza en su filmografía?

Hay bastante influencia en la canción, la copla, que es, en gran parte, de origen andaluz. Y luego un flamenco próximo a la danza española, muy presente en La flor de mi secreto. También el mundo de los toros, que tiene mucha fuerza en Andalucía. Las referencias visuales al catolicismo hacen referencia a la religiosidad popular de Andalucía.

'La flor de mi secreto'

‘La flor de mi secreto’

 

De Penélope Cruz afirmas que “ha sido la más capaz de adecuarse a roles diversos”: ¿eso significa que es la chica Almodóvar perfecta?

No, lo que pasa es que es la que ha dado más juego. Al principio, ocurría con Carmen Maura, que pasa de ser ama de casa a transexual, dando un gran cambio de registro. Con Penélope Cruz era más difícil, porque tiene un físico de estrella y resulta más complicado que se convierta en la madre manchega de Volver. Pero lo consigue muy bien, porque tiene mucha versatilidad.

 

¿Qué es entonces una chica Almodóvar?

Por un lado son todas las actrices a las que Almodóvar les ha dado un impulso notable en sus carreras: Marisa Paredes, Carmen Maura o Penélope Cruz. Silvia Abril ha trabajado con otros directores y habría tenido la misma carrera. Por otra parte, hay algunos personajes secundarios, como Rossy de Palma o Chus Lampreave, que son personajes un tanto estrafalarios, exóticos, que salpimentan muy bien las películas de Almodóvar. Esos personajes no funcionarían en manos de otros directores. Almodóvar les da mucho juego a las mujeres y sabe sacarles mucho humor.

Penélope Cruz en 'Volver'.Penélope Cruz en ‘Volver’.

¿Consideras feminista el cine de Almodóvar?

Yo creo que en un sentido sí es feminista, porque ha tratado a las mujeres no como esposas o madres o hijas, sino como personajes autónomos, adultos, que no dependen de un hombre. Por otra parte, ha sido criticado por la representación de la violación de una mujer en Kika, donde no se plasmaba una repugnancia o rechazo de la violación. En la película Átame, el protagonista secuestra a una mujer para que se enamore de él. Es absolutamente inverosímil, pero.. ¿es machista? Creo que no hay que leerlo en clave realista, porque Almodóvar no propone esas conductas. Es un tema siempre abierto al debate.

 

“Me hice director de cine para poder dirigir actores”. El director de cine es “una suma de un montón de frustraciones artísticas”. “En el montaje es donde realmente se narra la película”. “El artificio es un elemento esencial en el cine”: ¿Está la esencia del cineasta Almodóvar en estas citas del director que recoges en tu libro?

Sí, busqué esas citas, porque eran las que mejor lo representaban. La última le pega a Almodóvar al 100%: no es naturalista, es artificioso, porque siempre hay una representación. Abunda el cine dentro del cine y la cita de libros, canciones y pinturas.

 

¿Cuál es la relación que el director mantiene con el sexo a través de su extensa filmografía?

Se le podría aplicar la siguiente frase: ¿Por qué lo llaman sexo cuando quieren decir amor? Al contrario que el título de aquella película. En todas sus películas se aborda el sexo, para buscar el amor. Otra característica es la diversidad de comportamientos e identidades sexuales. En 1984, en Qué he hecho yo para merecer esto, muestra un amplio catálogo de comportamientos sexuales: homosexualidad, pederastia, prostitución, sadomasoquismo, voyerismo. Desde una fecha tan temprana, ya plantea una especie de abanico de las posibilidades que tiene el sexo, que es bastante innovador. Es algo muy central de su filmografía: el sexo es libre, variado, lúdico y en el fondo está el amor.

'Qué he hecho yo para merecer esto'

‘Qué he hecho yo para merecer esto’

¿Cuál es su conflicto con la religión?

Hay una relación dual, que no se basa sólo en el conflicto. Por un lado, tiene la atracción por la estética religiosa (procesiones, vírgenes, música). Por otra parte, ajusta cuentas con el catolicismo y rechaza frontalmente la moral católica respecto al sexo y, en concreto, a las relaciones homosexuales.

 

¿Y qué significado le da Pedro Almodóvar a la libertad?

La libertad va muy unida al respeto. Las personas tienen que ser libres y ser respetadas en sus decisiones. Cuando hay un conflicto, a los personajes no se les niega la libertad, sino que se les apoya. La libertad nunca aparece como un exceso.

 

En sus películas, los medios de comunicación salen muy mal parados. ¿Por qué?

La crítica es a la telebasura, no a los medios de comunicación en general. No hay una visión negativa de los periódicos o los periodistas, que son positivos en Hable con ella o La flor de mi secreto. Critica la manipulación de los sentimientos en la telebasura o el sensacionalismo del personaje de Victoria Abril en Kika. Hablamos de un cine donde interesan los sentimientos y se es delicado con ellos. Que la televisión juegue con los sentimientos va en contra de lo que Almodóvar siente y busca, ya que él defiende la libertad y el respeto a los sentimientos de cada uno.

 

Victoria Abril es una especie de youtuber en Kika. ¿Adelantarse a los tiempos es otra clave de los grandes artistas?

Sí, habría que verlo en esa clave: Almodóvar se adelanta a sus tiempos. Hoy hablamos de la transexualidad o del matrimonio gay con naturalidad, pero Almodóvar ya se había adelantado a todo esto.

Victoria Abril en 'Kika'Victoria Abril en ‘Kika’.

 

¿Cuál es la película que mejor resume la quintaesencia del director manchego?

Yo creo que Todo sobre mi madre, una película central en cuanto a la identidad sexual, la maternidad y la solidaridad entre mujeres.

 

Y por último: ¿Cuál es tu película favorita de su filmografía?

Me gustan mucho dos: Todo sobre mi madre y Volver. De Volver me interesa lo que cuenta, cómo lo cuenta y cómo usa los elementos de intriga. Era algo muy complicado, pero le quedó muy bien.

José Luis Sánchez Noriega ante el Cine Doré. Alejandro Ávila

José Luis Sánchez Noriega ante el Cine Doré. Foto: Alejandro Ávila


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *