Telecinco estrena este lunes ‘Brigada Costa del Sol’. Hablamos con uno de sus creadores sobre realidad y ficción, y sobre el polémico uso de la marca Costa del Sol: “Hay que tener más tolerancia porque al final esto es un cuento, un relato. Y el mar sale bonito y el sol luce”

Néstor Cenizo
6 May 2019
Néstor Cenizo

Hace 40 años hubo en Málaga una brigada policial pionera. Fue la primera dedicada a la lucha contra el tráfico de drogas, una realidad que hasta entonces el franquismo había negado, y empezó incautando porros. Alguno de sus integrantes ha contado que al principio no sabía ni qué era el hachís. Poco tiempo después, la Brigada Costa del Sol ya estaba decomisando alijos de cientos de kilos, y aparecían en portadas de periódicos.

La historia de este grupo policial con denominación de origen (que ya contamos en Filmand) es un estupendo material para la ficción televisiva. Tanto que Telecinco estrena este lunes Brigada Costa del Sol, una serie creada por Pablo Barrera, Fernando Bassi y Juanjo García y escrita por el propio Barrera con Alberto Macías, Carlos Molinero, Nico Romero y Chus Vallejo. Cari Fernández y Jorge Hernández han sido los documentalistas de esta serie inspirada en una realidad que hoy parece lejana. Hablamos con Pablo Barrera sobre uno de los estrenos del año.

¿Qué hay de realidad y qué de ficción en Brigada Costa del Sol?

Estamos inspirados en una historia real, pero la letra la cambiamos completamente. Es real que en el año 77 en Málaga, en Torremolinos, se generó el primer grupo de estupefacientes de España. Recién salidos del franquismo, la doctrina oficial era que las drogas no existían. Se vivía de espaldas a una realidad que ya comenzaba a tener un tamaño muy grande, sobre todo con el hachís y poco tiempo después con la heroína, y la delincuencia generada alrededor. Se crea este grupo, con apenas medios, y en cinco años se convirtieron en los policías más laureados de Europa: eran jóvenes, con mucho morro, poco obedientes con la autoridad, que hicieron lo que les dio la gana con buenos resultados y les dio unas carreras excepcionales en los 80 y 90. Luego te los encuentras en los titulares de los grandes casos de delincuencia, como el de Melody Nakachan, o Javier de la Rosa.

¿Y qué parte hay de ficción?

Hasta ahí llega la realidad. Todo lo demás es ficción. No hemos tomado nada de las vidas de estos personajes, salvo detalles básicos como algún apodo o características personales, pero obviamente no contamos sus vidas. Pepe Cabrera [uno de los policías del grupo] escribió un libro de memorias, y de ahí hemos sacado alguna anécdota, pero apenas sirven como materia de ficción. Por muy divertida que sea una situación, no deja de ser una anécdota sin principio, desarrollo y final y un motivo, y la ficción son los conflictos que hacen cambiar a los personajes. La realidad pocas veces te sirve para una buena historia.

¿Qué particularidades tiene escribir una historia inspirada en hechos reales, como es el caso de Brigada Costa del Sol?

Hemos mirado de una manera concienzuda el momento histórico. Toda la temporada sucede en segunda mitad del 77, y lo que hemos hecho ha sido documentarnos sobre los acontecimientos históricos: las primeras elecciones democráticas, manifestaciones, revueltas sociales, el España-Yugoslavia con el botellazo a Juanito… Todo sucedió en aquel año, y lo hemos reflejado para que la serie tenga mucho pegamento con el momento social que se estaba viviendo, que es importante reflejarlo. Sobre todo ahora, cuando parece que se nos olvida lo que hemos pasado: el surgimiento de la extrema derecha, las primeras feministas, las luchas sociales para salir de la pobreza y el atraso…

Ese material puede servir como contexto o como hilo narrativo.

La realidad te da muchísimas puertas abiertas. Hemos empezado cada guion por la documentación. ¿Qué pasó en agosto? La documentalista nos ilustraba sobre los hechos históricos y sobre eso generábamos una historia. Por ejemplo, la paga extra de verano se daba el 18 de julio para conmemorar el alzamiento, pero se transformó en la paga extra de verano porque coincidía con las vacaciones. Hemos hecho un capítulo donde hay homenajes y manifestaciones militares, y un gran atraco en un banco porque es el día de la paga extra. La documentación te ayuda a que la imaginación vuele.

Brigada Costa del Sol

¿Habéis hablado con los protagonistas para preparar los personajes?

Sí. Desafortunadamente son pocos los que siguen vivos. Este proyecto lleva tres años de desarrollo y al principio viajamos a Málaga a hablar con dos de ellos, que nos contaron muchas de las anécdotas que cuentan en un documental de TVE, dirigido por Antonio Romero, y que fue el punto de partida.

Ese documental contiene detalles y anécdotas muy jugosos. ¿Habéis tirado de ahí?

De una manera muy somera, porque una anécdota no tiene valor sin motivo, conflicto o por qué. Se quedan como pequeñas secuencias en un conjunto grande. Pero ellos nos ilustraron mucho y pudimos preguntar mucho por la época. Hay una cosa que se ve en el documental y que hablamos con ellos, y es esa lealtad que se mantiene. Es enternecedor ver a señores tan maduros, que viernes tras viernes siguen quedando para comer y relatar sus batallitas. Tal como es la vida, todos tenemos muchas relaciones, y pocas veces se mantiene un vínculo tan grande. Para mí eso fue la clave absoluta para poner en el centro de la serie: la lealtad.

Series como Fariña o Narcos han demostrado el interés por este tipo de historias. ¿Se hubiese hecho esta serie sin su éxito?

Este proyecto comenzó en verano de 2015. Por entonces no teníamos ni la menor idea de Fariña, así que no ha habido posibilidad real de influencia. Ojalá, porque es una serie magnífica. Cuando comenzaron a emitir, nosotros estábamos empezando a rodar y teníamos ya escrita la mitad de la serie. Yo agradezco mucho que haya existido y haya funcionado bien, porque es un terreno abonado al que acudimos para fertilizarnos. Fariña abrió una puerta muy buena a un tipo de ficción dramática, seria, bien documentada, y nosotros intentamos mantener una historia más de ficción que aquella.

José Cabrera decía, en una entrevista en 2009, que nadie se acordaba ya de ellos. Sin embargo, diez años después su historia centra una serie de televisión. ¿Qué os llamó la atención?

Es un conjunto de cosas: primero lo peculiar de esta aventura. En un sitio pequeño, fuera del núcleo del crimen, un sitio de fiesta y locura como Torremolinos, el más moderno de España y media Europa, surge este grupo de policías tan españoles doblando el pulso a los malos. Esa peculiaridad de lo local y universal, que nos caracteriza ahora en la ficción internacional, de poder contar una cosa muy local y andaluza. Nos hemos esforzado en que sea muy andaluza, se hable muy andaluz, se describa el Torremolinos y la Andalucía de la época, pero que contemos una historia que pueda ser entendida en todas partes. Y sobre todo, los problemas personales, que son los mismos en todo el planeta.

Desde el punto de vista del relato, está la posibilidad de hablar de una idea muy bonita: la lealtad y la traición, la antítesis que está siempre ahí. Todos los personajes se mueven en esos lados de la balanza.

Cuando se empezó a hablar del proyecto algunos empresarios protestaron por la imagen que podía trasladar. ¿Qué opinas?

Siempre que se hace una ficción sobre cualquier temática hay un gremio que tiene una posibilidad de resultar poco agraciado o sentirse perjudicado. Esto es ficción y no hay que ir más allá. La realidad es la que es. La Costa del Sol, entonces y hoy día, es un lugar donde ha aumentado la delincuencia, desde el campo de Gibraltar hasta el Levante. Tenemos la desgracia de que la costa es un centro de delincuencia organizada, y tenemos unos cuerpos de seguridad con una voluntad extrema de controlar eso. La Guardia Civil, la Policía Nacional, Justicia y Hacienda van detrás de esta delincuencia. Negarlo no lleva a ninguna parte. Es normal que cuando se habla de uno se resista un poco, pero si tenemos la suerte de que tenga repercusión, la marca Costa del Sol nunca se va a ver perjudicada.

Aquí las protestas eran por el uso de la marca “Costa del Sol”.

Te voy a poner un ejemplo de quien de verdad podría sentirse más perjudicado. Nuestros policías pegan, dan bofetadas, maltratan a los delincuentes, se emborrachan y son canallas, se saltan los manuales… ¿Sabes quiénes son quienes primero nos contestaban? El equipo de prensa de Policía Nacional. Nunca, jamás, nos han puesto una pega en lo que hemos escrito, y nos han contado cómo era la policía en aquella época. Prefieren colaborar con nosotros, pese a que no toda la visión sea buena, a que no les tratemos. Al final la balanza el resultado va a ser más positivo que negativo. Hay que tener más tolerancia porque al final esto es un cuento, un relato. Y el mar sale bonito y el sol luce.


2 comentarios sobre “Pablo Barrera, creador de ‘Brigada Costa del Sol’: “Nos hemos esforzado en que sea muy andaluza”

  1. Una serie estupenda. Que refleja muy bien el ambiente, la guasa y la luz de andalucia. Yo como andaluz me siento muy orgulloso de que se sitúe en nuestra tierra. Los actores son extraordinarios, desde el protagonista hasta el último secundario… el ritmo, los decorados, la ropa…todo cuidado. Calidad.

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