juan antonio bermudez
Juan Antonio Bermúdez

Cine y fútbol comparten más de lo que pudiera pensarse. Con precedentes muy antiguos (del teatro de sombras a la linterna mágica; del pok ta pok al calcio fiorentino), ambos “se inventaron” en la segunda mitad del siglo XIX, fijaron en esas décadas su formato, lo que luego serían a lo largo del siglo XX y lo que, en esencia, siguen siendo en lo que llevamos del XXI. Se les puede reconocer, por tanto, como hijos de la modernidad decimonónica, de su agobio y su fuga; hijos del ocio de las grandes masas urbanas generadas por la Revolución Industrial.

Fábricas de sueños y de mitos, la superflua separación entre lo intelectual y lo físico los ha enfrentado a menudo y ha escindido su naturaleza popular. Mientras que el cine ha gozado de cierto prestigio cultural, el fútbol se ha presentado con frecuencia y con causa como el nuevo circo civilizatorio, como el opio de un tiempo rendido al ultracapitalismo massmediático. Sin embargo, como asunto de peso en la vida contemporánea y como generador de relatos atractivos para cualquier arte, el fútbol, sus ritos y sus mitos, también han sido una fuente argumental para el cine.

Por eso en filmAnd no hemos querido dejar pasar el Mundial de Rusia sin hacer nuestra alineación titular del cine futbolero. Muy personal y bastante discutible, claro, como cualquier alineación, ya que todos llevamos dentro un seleccionador. Hay muchas otras, pero estas son nuestras favoritas.

 

1. Football (Alexandre Promio, Francia, 1897)
Cuando se habla de los años iniciales del cine, cualquier afirmación categórica debe ponerse en cuestión, pero este documento de menos de un minuto ha quedado para la historia como el primer testimonio del fútbol en el cine. Rodado en Londres por Alexandre Promio, uno de los míticos operadores de cámara que los Lumière enviaron por todo el mundo para captar sus vistas, no hay referencias muy precisas sobre lo filmado, aunque algunas fuentes identifican al Arsenal, equipo que se había fundado en 1886. Con los movimientos sincopados del viejo cinematógrafo, estos hombres algo torpes que corren y ensayan sin fortuna ante una portería y una cámara fija a la que no pueden evitar mirar de vez en cuando, fueron doblemente pioneros.

 

2. Clarita y Peladilla van al football (Benito Perojo, 1915)
En España, el cine también estuvo atento pronto al fútbol. Benito Perojo, nombre fundamental del cine español de las primeras décadas, creó e interpretó a Peladilla, un personaje que era un claro calco de Charlot; y protagonizó con él varios cortometrajes a mediados de la segunda década del siglo XX. En uno de ellos, Peladilla y su amada Clarita van a ver un partido de football (en esos años se conservaba aún el anglicismo literal) al estadio de O’Donnell, donde jugaba sus partidos el Madrid Football Club (nombre fundacional del Real Madrid). Allí vivirán una serie de peripecias propias del slapstick.

 

3. Match en el infierno / Két félidö a pokolban (Zoltán Fabri, Hungría, 1962)
En las listas del cine deportivo, una de las películas que nunca faltan es Evasión o victoria / Victory (John Huston, 1981) pero casi nadie conoce o recuerda que es un remake de la húngara Match en el infierno, rodada dos décadas antes por Zoltán Fabri, cineasta tan interesante como desconocido fuera de su país. En su argumento, situado en plena II Guerra Mundial, los alemanes deciden organizar un partido de fútbol entre sus oficiales y algunos de los prisioneros de guerra a los que custodian en un durísimo campo de trabajo. No estaban por ahí Pelé ni Michael Caine, pero el filme tiene un limpio naturalismo en blanco y negro mucho más emocionante que el de Huston.

 

4. El miedo del portero ante el penalti / Die Angst des Tormanns beim Elfmeter (Win Wenders, 1972)
A partir de una novela policíaca homónima de Peter Handke, Win Wenders rodó este clásico del Neuer Deutscher Film. Sus largos y demorados planos siguen a un portero de fútbol que pierde la concentración en medio de un partido, es expulsado por el árbitro y vaga luego confundido por la ciudad de Viena, llevando a cabo acciones sin sentido. En la estela de cierto existencialismo psicológico, la cinta habla de la incomunicación y el vértigo ante el horror cotidiano, desarrollando su título como una poderosa metáfora.

 

5. Forza Bastia 78 (Jacques Tati y Sophie Tatischeff, Francia, 1978-2002)
La última película del gran Jacques Tati y su única incursión en el documental quedó inacabada tras su rodaje en 1978 y fue su hija Sophie la que recuperaría y montaría sus bobinas casi un cuarto de siglo después. Surge de un encargo de Gilberto Trigano, amigo de Tati, para documentar la histórica clasificación del modestísimo equipo corso Sporting Club de Bastia para la final de la Copa de la UEFA en 1978. Los 26 minutos de este cortometraje reflejan sobre todo el espíritu festivo, celebratorio, de la pequeña comunidad de provincias a la que pertenece el equipo.

 

6Phörpa / La copa (Khyentse Norbu, Bután-Australia, 1999)
Deliciosamente sencilla en su planteamiento y su desarrollo, esta cinta recrea la divertida peripecia de unos niños que residen en un monasterio budista al pie del Himalaya. Mientras se educan en el ascetismo para convertirse en monjes, mantienen su gran pasión por el fútbol. Y afrontando esa diversidad cultural, los chicos deberán arreglárselas para escaparse del templo y ver por televisión los partidos del Mundial de Francia 1998.

 

7. Un hombre de más / L’uomo in più (Paolo Sorrentino, Italia, 2001)
Primer largometraje y excelente carta de presentación del aclamado Paolo Sorrentino, Un hombre de más está ambientado en el Nápoles de los años 80 y protagonizado por un futbolista y un cantante que comparten nombre y fecha de nacimiento, además de atravesar la etapa última de su carrera. Dos ídolos tambaleantes que se cruzarán por azar en la cuesta abajo de su decadencia profesional y personal.


8. Quiero ser como Beckham / Bend It Like Beckham (Gurinder Chadha, Gran Bretaña, 2002)
La inteligencia emocional con la que Gurinder Chadha plantea esta simpática historia y su desenfadada mezcla de feminismo, mestizaje y pasión futbolera son los secretos que la convirtieron en su día en la película más taquillera de la historia del cine británico. En su argumento, una chica de origen hindú residente en Inglaterra sueña con jugar al fútbol como su ídolo, David Beckham, pero deberá enfrentarse a los prejuicios de su familia y de su comunidad. Para ello contará con una cómplice imprescindible, su amiga Jules, que la invitará a formar parte de un equipo femenino.

 

9. El mundial olvidado / Il mondiale dimenticato (Lorenzo Garzella y Filippo Macelloni, Italia, 2011)
A partir de un relato del escritor Osvaldo Soriano, este falso documental histórico encontró un filón en el hueco que dejó la II Guerra Mundial en la historia de los mundiales de fútbol: rastrea con gran detalle las huellas y los testimonios de un campeonato mundial celebrado en la Patagonia argentina, en 1942, y que terminó con una fabulosa final en la que un equipo formado por indios mapuches se impuso a la escuadra alemana. Como se dice en italiano (en una expresión que al parecer se debe a Giordano Bruno), se non è vero, è ben trovato.

 

10. El equipo pequeño / L’equip petit (Roger Gómez y Dani Resines, España 2011)
A lo largo de la historia, es habitual que el número 10 lo hayan llevado delanteros menudos pero de gran talento (solo hay que pensar en Maradona o Messi). Y eso es justo lo que hemos querido que ocurra en nuestra lista: hemos reservado este dorsal para esta breve película rodada por la agencia de publicidad catalana El Cangrejo y que hace unos años se convirtió en eso que podríamos considerar un vídeo viral. Está protagonizado por los futbolistas del Margatania F.C., un equipo infantil mixto que terminó su temporada con 271 goles en contra y solo uno a favor, pero jugó todos los partidos con un extraordinario entusiasmo. Y supone un fantástico canto a la amistad y al juego como valor en sí mismo.

 

11. El fútbol / O futebol (Sergio Oksman, España, 2015)
Y completamos nuestra alineación con este estraordinario filme del cineasta hispano-brasileño Sergio Oksman que bascula entre el documento y la ficción para ofrecernos el diario intimísimo de un viaje en el que se reencuentran un hijo (el propio director) y su padre con la excusa del mundial de 2014 en Brasil. La realidad irá atravesando y sacudiendo un guion construido. Y el fútbol se irá afianzando como rito, como vínculo y como metonimia de muchas otras cosas que articulan las vidas humanas.

 

Y nos vamos a permitir sumar a este once otras tres sugerencias (para los tres posibles cambios que pueden hacerse a lo largo de un partido), las tres españolas:

Las estrellas de La Linea (Chema Rodríguez, España-Guatemala, 2006) es un documental del sevillano Chema Rodríguez sobre un equipo femenino formado por prostitutas del barrio de La Línea, en la capital de Guatemala, que con esta actividad deportiva quieren llamar la atención sobre sus problemas y sobre la violencia que sufren a diario.

La gran final (Gerardo Olivares, España, 2006) es una película coral que muestra con bastante humor la universalidad del fútbol en tres historias paralelas. La cámara del cordobés Gerardo Olivares se acerca a comunidades que habitan regiones muy aisladas y que se las ingenian para seguir la final del Mundial de 2002 entre Alemania y Brasil.

Diamantes negros (Miguel Alcantud, España, 2013) muestra, por el contrario, una cara mucho menos amable del fútbol: la de los miles de jóvenes africanos que llegan a Europa con el sueño de convertirse en estrellas del balón y ven cómo su sueño se convierte en una quimera, sufriendo en muchos casos el abuso de los cazatalentos deportivos y teniendo que recomponer sus vidas como pueden.

 

Imagen de portada: fotograma de El equpo pequeñoL’equip petit


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