Amalia Bulnes
Amalia Bulnes

El asesinato Miramar ha sido un proyecto que Manuel Martín Cuenca (Almería, 1964) ha ido modelando en paralelo a todo el proceso creativo y de rodaje de El Autor, la que es ya a todas luces, la película andaluza del año, con siete Premios Asecan y nueve nominaciones a los próximos Premios Goya que se entregarán este sábado 3 de febrero. De muy diferente naturaleza, se trata de un documental que se encuentra en plena fase de rodaje en Miami y que recupera la historia de Pablo Ibar, el único español en el corredor de la muerte en Estados Unidos.

“Está siendo un proceso de varios años que no va a terminar hasta que no acabe el juicio. Poder contar esa historia desde dentro está siendo un viaje alucinante”, contó hace unos meses a los medios el propio Martin Cuenca, que ha esperado a dar por cerrada la promoción de El Autor para volver a Miami, donde estaba previsto el inicio del juicio del preso español para este próximo mes de febrero. No obstante, los abogados de Pablo Ibar han solicitado esta misma semana a la jueza encargada del caso que aplace la fecha de inicio del juicio a agosto de 2018. La razón del aplazamiento del juicio, que estaba previsto para febrero próximo, se debe a la retirada del caso de uno de los letrados de la defensa, Alan Ross, “por graves problemas de salud”. Ross ha sido sustituido por el abogado Kevin Kulik, quien necesitará ahora un tiempo prudente para “familiarizarse” con el caso y “preparar su papel en la defensa”, según informa en un comunicado la Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar.

El enjuiciamiento y posterior condena a la pena capital de Pablo Ibar están rodeados de polémica por las supuestas irregularidades que se produjeron en la vista y durante todo el proceso. Ibar, de 43 años y sobrino del boxeador Urtain, fue sentenciado por el asesinato en 1994 de dos bailarinas y el dueño de un local de alterne de Florida, y seis años más tarde se le condenó a muerte. El 4 de febrero de 2016, el Tribunal Supremo de Florida anuló la sentencia al estimar que el procesado no había tenido una defensa eficaz.

 

Martín Cuenca, de espaldas, graba al preso dentro de una sala de vistas en Miami.

 

Un documental de La Claqueta PC

Así las cosas, el documental que produce la empresa andaluza La Claqueta PC -junto con la vasca Irusoin- entra en un nuevo proceso de impass condicionado por la actualidad y las novedades del caso. La Claqueta, que dirige Olmo Figueredo, pone sus ojos en esta historia como una continuación natural de su aclamado documental The Resurrection Club, un documental de Álvaro Corcuera y Guillermo Abril producido por Figueredo en el que se proponía un recorrido por Estados Unidos de la mano de cuatro condenados a muerte que, finalmente, fueron exonerados de la pena capital.

Martin Cuenca, por su parte, tampoco es un recién llegado al género documental. Precisamente, el primer largo que firma en 2001 fue El juego de Cuba, sobre la historia del béisbol en la isla que fue premiado en Málaga, Nueva York y Ámsterdam y se pasó en televisiones de una veintena de países. Insistió en el documental con Cuatro puntos cardinales (2002), sobre el drama de la inmigración, antes de su primera incursión en el largo de ficción (La flaqueza del bolchevique, 2003); y desde entonces ha alternado su trabajo como cineasta de ficción con su mirada de documentalista en trabajos como Madrid 11M, todos íbamos en ese tren (2004) y Últimos testigos: Fraga Iribarne-Carrillo, comunista (2007), entre otros.

Manuel Martín Cuenca aprovechará este descanso para acudir el próximo sábado a la gala de los Goya y, previamente, mantener un encuentro con sus espectadores este jueves 1 de febrero en los Encuentros con el Cine Español de la Diputación de Jaén, donde estará acompañado por los actores Javier Gutiérrez y Adriana Paz.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *