El proyecto de documental ‘Eterna’, un homenaje a la desaparecida rapera y poeta Gata Cattana, abre una campaña de mecenazgo para rescatar la historia de la artista cordobesa

Marta Jiménez
7 Mar 2019
Marta Jiménez

“Mami, que yo no soy mala, que aquí los malos son ellos. Tú sabes que no me callo, me miran la cara y se tiran al cuello. Mami, que voy pa’ la mani, que a lo mejor ya no vuelvo, porque ahora soy terrorista si estoy sentadita gritando en el suelo (…)”.

Los versos son de Gata Cattana. La mujer de los ojos de ídem. Rapera y poeta y feminista, desaparecida hace dos años, cuando solo tenía 26. Leyéndolos hoy es imposible evitar pensar en cuánto hubiera disfrutado la artista este 8M. Y el histórico anterior que tampoco pudo ver. Un documental titulado Eterna pretende ahora rescatar su vida y hacerle un homenaje a través de su voz, de su familia, amigos y admiradores. Un proyecto que ha abierto su primera puerta en Verkami.

“Este documental lo voy a hacer con la calidad que merece”, afirma su director -amigo de la rapera- el sevillano Juan Manuel Sayalonga, que se pondrá tras la cámara con el apoyo de la Escuela de Cine y Artes Escénicas de Sevilla (ECAES). Para ello han abierto un micromecenazgo, ya que no ha “sonado la campana” llamando a las puertas de las productoras. Se necesitan 12.000 euros y ya llevan el 57% conseguido en una campaña que finaliza el 24 de marzo.

Llamada a ser la sucesora de La Mala

Gata Cattana, el alter ego de Ana Isabel García (Adamuz, Córdoba, 1991-2017), estaba llamada a ser la sucesora de Mala Rodríguez. Su corazón truncó un futuro luminoso el 2 de marzo de 2017. Desde entonces se han sucedido los homenajes en Córdoba, Granada y Madrid, además de publicarse de manera póstuma su único disco, Banzai, reconocido como Mejor Disco de Rap para los músicos independientes en 2017.

Gata Cattana

Aunque la Gata también era y es poeta. Ella solía quejarse con ironía de que los raperos la llamaban poeta en el peor sentido y en los circuitos poéticos le decían lo contrario: “tú no eres poeta, tú eres rapera”. El único poemario de Gata Cattana, La Escala de Mohs, se lo autoeditó en 2016 y ahora ve una nueva versión, cuidada y extendida, con nuevos textos y un prólogo firmado por Irene X, retomada por la editorial Aguilar.

Este universo de palabras y música se trasladará a la pantalla a modo de viaje poético. “Será un viaje con ella”, explica el director sobre un largo en el que se usará mucho la voz de la rapera para recrear situaciones y que recorrerá sus tres puntos geográficos cardinales: Córdoba, Granada y Madrid.

Un gran archivo tras de sí

Ocurrirá algo similar al documental Amy, the girl behind the name, dedicado a Amy Winehouse tras su fallecimiento, que se llenó de imágenes, declaraciones y grabaciones de la artista. Y es que quienes mueren jóvenes en esta era no solo dejan un bonito cadáver, sino un gran archivo de imágenes tras de sí.

De hecho, Sayalonga contará con mucho material inédito de la Gata ensayando, rapeando con colegas, en el pueblo y material de la escuela de Slam poetry. Por otro lado, plantará su cámara en el entorno de la gente que rodeó a la Gata “para que ellos vayan contando su relato”, en un proyecto que cuenta con el apoyo de la madre de la rapera, Ana Llorente.

El concierto de la Sala Sol

La Gata y Juan Manuel coincidieron en Granada donde ella comenzó a estudiar Ciencias Políticas y él Arte y Posproducción. Se habían conocido unos años antes en un foro rapero de internet “y nos dimos el messenger”, confiesa el director. De Granada ella saltó a Madrid pero no perdieron el contacto.

La última vez que se vieron fue en el famoso concierto de Gata Cattana en la sala Sol, ocurrido poco antes de morir. “Teníamos planes para hacer cosas juntos y no pudo ser”, se lamenta Juan Manuel. Por eso ahora quiere sacarse “esta espina” con un documental dedicado a la memoria de su amiga.

De ella destaca lo que todos, su calidad humana, su humor, su magia y, sobre todo, “que a la oscuridad le ponía luz”.


Un comentario sobre ““Mami, que voy pa’ la mani”: La vida de Gata Cattana en un documental

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *