El fenómeno de las sinsombrero es un singular caso de éxito transmedia y un extraño ejemplo de cómo una anécdota histórica ha acabado generando un término después de un siglo de olvido. Hace más de cinco años, Serrana Torres, Tania Balló y el malagueño Manuel Jiménez Núñez se plantearon una tarea aparentemente simple: rodar un documental que relatase la vida y obra de mujeres destacadas de la literatura española de comienzos de siglo que habían sido ignoradas por los libros de texto y la cultura oficial.

Aquel propósito fue creciendo y mutó en un proyecto con múltiples patas: un libro, un documental interactivo, un proyecto educativo, una exitosa campaña en redes sociales y hasta un término, que desde entonces define a aquellas literatas de la Generación del 27: las sinsombrero. El fenómeno tiene ahora una continuación en forma, por el momento, de documental y de libro, Ocultas e Impecables (Planeta de Libros, 2018). El documental se estrenó en el Festival Internacional de Albacete hace dos semanas.

María Teresa León, Ernestina de Champourcín, Rosa Chacel, Concha Méndez, Josefina de la Torre, María Zambrano, Maruja Mallo y Marga Gil Roësset fueron las primeras sinsombrero. Ahora son Elena Fortún, Delhy Tejero, Ángeles Santos, Lucía Sánchez Saornil, Margarita Manso, Carmen Conde y Consuelo Berges, pero podrían haber sido muchas otras. Dice Manuel Jiménez Núñez que una de las tareas más complicadas del proyecto es elegir a las protagonistas, porque hay muchas mujeres olvidadas.

Para Las Sinsombrero 2. Ocultas e Impecables el foco se pone sobre las mujeres que se quedaron en España tras la Guerra Civil, porque quisieron o porque no pudieron marchar. También debían representar las estrategias de supervivencia con las que estas mujeres radicalmente libres navegaron en la negrura de la dictadura.

“Las hay que se adaptaron, a algunas se las blanqueó o se ocultó su pasado republicano, y tenemos casos como el de Lucía [Sánchez Saornil], que siendo anarquista ayudó durante la guerra a algunos miembros de Falange, y se le permitió quedarse en España, pero eliminando su faceta creativa. Al final se dedicó a hacer abanicos”, explica Jiménez Núñez.

A todas ellas el franquismo asignó el papel de ángel del hogar, madre y esposa. Todo lo demás estaba fuera de lugar. “Quedaron ocultas porque la transgresión de la que habían hecho gala y la libertad tenían que mantenerla oculta para no ser tachadas de rojas. Eran impecables porque el papel que se les asigna es el de ser perfecta madre y esposa”, resalta el codirector del documental.

Las Sinsombrero, al margen de los libros de texto

Estas mujeres de talento quedaron durante décadas en un punto ciego de la Historia. ¿Por qué han tenido que pasar tantos años para reivindicarlas? “Nosotros nos hacemos también esta pregunta. Me parece tan lógico y normal que hubiese mujeres en la Generación del 27, una época de apertura, con la Residencia de Estudiantes y la Residencia de Señoritas… Y nunca me había planteado que sólo estudiábamos a hombres. Ahora me parece sorprendente”, responde Jiménez Núñez.

El proyecto que puso en marcha con Serrana Torres y Tania Balló ha conseguido una fuerza divulgativa en un páramo donde antes solo predicaban pioneras de la memoria como Antonina Rodrigo. Quizá una de las claves del olvido está en que sus propios compañeros de generación ignoraron a las mujeres que tenían a su lado: “Nos decía el sobrino de Maruja Mallo que ellos mismos escribieron sus memorias y no las mencionan. Dalí no habla de Maruja Mallo, Buñuel, que fue novio formal de Concha Méndez, no la menciona, Alberti tampoco a María Teresa León”.

Las sinsombrero

El proyecto de Las Sinsombrero llegó en el momento justo, y con una campaña en redes sociales que dio con la tecla y fue clave en la difusión. Así consiguieron que unas mujeres olvidadas por la cultura oficial se convirtieran de un día para otro en un símbolo. El día del estreno en La 2 (TVE es coproductora del documental), La Primera emitía un partido de la Selección Española de fútbol: las sinsombrero, tantos años a la sombra, fueron trending topic. Es como si un siglo después, estas mujeres importantes hubiesen vuelto del agujero negro al que fueron confinadas. Después vino el reconocimiento, e incluso la iniciativa en el Congreso para que se las reconozca como parte esencial de la Generación del 27.

Las Sinsombrero 2. Ocultas e Impecables se estrenó en el pasado Festival Internacional de Albacete, donde Jiménez Núñez aprovechó para presentar un nuevo proyecto, Solteronas, centrado en las mujeres estigmatizadas durante décadas por no hacer lo que el poder había decidido por ellas: pasar por la vicaría, tener hijos y cuidarlos. Ser madres y esposas. “Si el régimen nacionalcatólico considera que el papel es casarse y tener hijos, la que no lo hace queda estigmatizada”, explica el director.

Para Ocultas e Impecables hubo lleno y aplauso prolongado. TVE emitirá el documental en la próxima temporada de Imperdibles. Dice Jiménez Núñez que la historia de estas mujeres no acaba aquí, y que seguirán contando sus vidas, ocultas durante tanto tiempo, porque sigue habiendo muchas sinsombrero a la espera de que la Historia las sitúe donde merecen.

Las sinsombrero 2


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