Esther Lopera
29 Dic 2018 - Esther Lopera

2018 ha venido cargado de terror, thrillers, drama, comedia, tragicomedias y fina sci-fi para los más exigentes. Repasamos las mejores series de 2018

Cerramos el año con un montón de buenas series a la espalda. 2018 ha venido cargado de terror, thrillers, drama, comedia, tragicomedias y fina sci-fi para los más exigentes. Con tanta proliferación de series, es posible que algunas se te hayan escapado. Es más: seguro que en Nochebuena tu cuñado te ha dado la brasa con alguna de ellas y no has podido comentarla porque no la has visto.

Si estás rezagado o bien te has pasado el año haciendo macramé, tienes la oportunidad de ponerte al día. Para ello, te ofrecemos nuestro ranking anual. Deja que los turrones hagan mella en tu estómago mientras te metes un buen atracón de las mejores series de 2018. Y la noche de Reyes se lo cuentas a tu cuñado.

12. ÉLITE: GUILTY PLEASURE
NETFLIX

Creada por Carlos Montero (Física y Química) y Darío Madrona (Los Protegidos), Élite ha sido el hit español del año. Es la hermana pequeña de Por trece razones y juega en la misma liga: buscar el cariño (y la adicción) de los adolescentes.

Y es que tiene los ingredientes necesarios para tornarse adictiva: la dirección de realizadores tan buenos como Dani de la Orden o el malagueño Ramón Salazar, una banda sonora dirigida a los adolescentes que se dejan los muñones en youtube, una trama que se va desarrollando poco a poco bajo una investigación policial y un montón de tópicos encima de la mesa. Lo ha petado internacionalmente y una servidora se la zampó enterita en tres días. ¿Qué pasa? ¿Tú no tienes ningún guilty pleasure o qué?

 

 

11. ARDE MADRID: AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS
MOVISTAR +

Lo hemos repetido muchas veces: en Filmand somos muy fans de Paco León y admiramos su valentía. Había altas expectativas y las ha cumplido, si bien hay opiniones para todos los gustos. Arde Madrid está en boca de todos y solo por eso se merece formar parte de este ranking.

La historia que nos cuenta está muy bien hilada y tiene una fotografía de factura impecable que nos sitúa en el tiempo sin parecer antigua. Ocho capítulos de media hora que se consumen en nada. Puedes sorprenderte, excitarte e incluso indignarte, pero no pasará desapercibida en tu vida, como no lo hace ningún trabajo de Paquito. Amén.

 

 

10. THE ROMANOFFS: LA MAGIA DE LOS CAPÍTULOS INDIVIDUALES
AMAZON TV

Ser el creador de Mad Men es una losa que te acompaña para toda la vida. Matthew Weiner bien lo sabe y justo por esta razón se ha tirado al fango y nos ha sorprendido con The Romanoffs, una serie de 8 capítulos de 90 minutos de duración que cuenta diferentes historias, contemporáneas, sobre personas que creen ser descendientes del Zar y la familia imperial, los gobernantes de Rusia hasta la revolución bolchevique de 1917.

La serie está bien producida, cuidada e interpretada y cuenta con algunas historias que ya son épicas. Atención al episodio 3, el más raruno e interesante, con la exuberante Cristina Hendricks. La serie vale la pena (y mucho), si tienes tiempo y eres fan de las series de capítulos independientes unidas por un fino hilo argumental.

 

 

9. AMERICAN CRIME STORY, EL ASESINATO DE GIANNI VERSACE:  RETRATO DE UN ASESINO GAY
NETFLIX

En 1997, el famoso diseñador de moda Gianni Versace era acribillado a tiros a las puertas de su mansión de Miami. Pero esta serie no va sobre Versace, va sobre su asesino, el joven arribista Andrew Cunanan, un gay obsesionado con la apariencia y el dinero que mató a su ídolo para salir en las portadas de las revistas de moda.

Esta segunda temporada de la saga American Crime Story, la antología creada por Ryan Murphy,  destaca entre las compañeras de su clase por la magistral interpretación de Darren Criss, que le valió el Emmy, arrebatándoselo al bueno de Cumberbatch. Y sí, que también salen Penélope Cruz y Ricky Martin, pero vamos… Criss se los come a todos con patatas y tú te lo comerías a él.

 

 

8. MANIAC: EL RARITO DE LA CLASE
NETFLIX

Y llegamos a la incomprendida del año. Maniac: dígase de esa gran promesa que poca gente ha entendido y que sido incluso ha sido repudiada (What the fuck!). La gran apuesta de Netflix sigue a Annie Landsberg (Emma Stone) y Owen Milgrim (Jonah Hill), dos extraños atraídos a las últimas etapas de un misterioso ensayo farmacéutico.

Entre ensayo y ensayo, se irán encontrando en diferentes escenarios –al estilo Olvídate de mí (Michel Gondry)- bajo los tentáculos de un maravilloso Justin Theroux (aquí más nerd que nunca). La serie es original y pintoresca y requiere paciencia, además de una apertura de mente que no todo el mundo consigue. La historia se va tejiendo bajo un universo retrofuturista en el que todo es posible y eso es lo que la hace más maravillosa. En su contra, juegan una duración irregular de los capítulos y un final quizás demasiado complaciente.

 

 

7. PATRICK MELROSE: SEXO, DROGAS Y CUMBERBATCH
SKY

Miniserie de cinco capítulos de factura impecable que podría ocupar el primer puesto de este ranking, sin ningún lugar a dudas. Es la adaptación de una serie de cinco novelas autobiográficas que publicó Edward St Auby. Benedict Cumberbatch da vida a Patrick, un pijo londinense, yonki y alcohólico que vive atormentado y que acarrea más de un trauma infantil.

El papel de cínico inglés le va a Cumberbatch al dedillo y se marca una de sus mejores interpretaciones. Atención al capítulo piloto: una bizarrada pasada de vueltas que vuelve loco a cualquiera.

 

 

6. THE AMERICANS: LOS ESPÍAS QUE NOS ACHUCHARON
FOX: 7ª Temporada final

Una de esas series maltratadas por la audiencia que merece mucho más reconocimiento del que ha obtenido. The Americans empezó en 2013 y relata la vida de un matrimonio de espías soviéticos de la KGB establecido en Estados Unidos que se debate entre el bien y el mal mientras van completando misiones por la patria.

Tras siete temporadas, su creador Joe Weisberg decide zanjarla –sin alargar el chicle- y se marca la mejor temporada con un  guion inteligente que desemboca en uno de esos finales a enmarcar junto a Los Soprano y A dos metros bajo tierra. Pelillos de punta con la escena de la estación. Un bonito adiós a las pelucas de Matthew Rhys, interpretando a Phillip Jennings y a las gafas de Keri Russell, que da vida a la dura Elisabeth.

 

5. HOMECOMING: VER PARA CREER, COMER PARA OLVIDAR
AMAZON

Sam Esmail, creador de Mr. Robot, nos lanza esta bomba en noviembre y nosotros no podemos dejar de aplaudirle. Julia Roberts se enamoró de una historia que escuchó a través de un podcast y no paró hasta conseguir que se adaptara para televisión. Aparte Además de productora ejecutiva, nuestra ‘pretty woman’ interpreta el papel de a la protagonista, Heidi Bergman, una psicóloga que trabaja en una empresa creada para tratar a soldados veteranos traumatizados.

Ver Homecoming es una delicia para todos los sentidos: desde sus planos cenitales a los recursos estéticos que marcan el pasado y presente, pasando por la banda sonora, que funciona como arma eficaz para marcar los momentos más tremendos. Lo único que no juega a su favor es que los capítulos son de media hora y que te los zampas en un santiamén.

 

 

4. HERIDAS ABIERTAS: NO SE LO DIGAS A MAMÁ
HBO

Heridas abiertas, serie

Empieza tímida y algo descafeinada, pero poco a poco Amy Adams va cogiendo fuerza, recorriendo los recuerdos de su infancia en un pueblo de la América profunda que oculta muchos secretos. A caballo entre el drama y el thriller, esta serie te atrapa lentamente y cuenta con uno de los mejores finales de este año. Una música que forma parte del guion de tal forma que no puede despegarse, un par de vueltas de tuerca y un puñado de escenas sobrecogedoras hacen de esta producción algo memorable.

 

 

3. BETTER CALL SAUL – 4ª Temporada – AMC- DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Cuando surgió este spin-off, la legión de fans de Breaking Bad nos llevamos las manos a la cabeza: “Una serie con el abogado Saul Goodman? Bah, si ni siquiera es el mejor secundario de la serie”. Quizás por eso, nos ha costado darle una oportunidad a esta joya. Pues hemos perdido el tiempo, amigos: Better Call Saul es mejor que Breaking Bad.

Más pausada, más madura y mucho más dramática en su narrativa. Vince Gilligan y Peter Gould, creadores de ambas series, han cogido todo lo que han aprendido trabajando con Walter White y lo han aplicado, mejorándolo con creces, en el protagonista de esta serie Jimmy McGill (el futuro Saul Goodman) y el resto de personajes que lo respaldan. Rompe tus barreras y súbete al carro. La cuarta temporada juega más que nunca con el universo Breaking Bad y, sí, la supera.

 

 

2. WILD WILD COUNTRY: CUANDO LA REALIDAD SUPERA LA FICCIÓN
NETFLIX

El documental explica las vicisitudes de los Rajnishpuram, el colectivo hippy de túnicas rojas que vivía alimentándose de raves, sexo y drogas y que se movía al son de las palabras de su gran líder espiritual Osho. En los 80, cuando en España estábamos con la movida, en EEUU se gestaba una de las sectas más alucinantes que hasta ahora ha retratado la televisión.

Los amantes del género documental van a flipar cuando vean el mogollón de material gráfico con el que se alimenta este documental. Cuidado con Sheela, la mala malísima de esta serie, y la mujer que amarás y odiarás a la par.

 

 

1. HAUNTING OF HILL HOUSE: EL CUELLO DEL CISNE
NETFLIX

Ha sido el hype del año, sin ninguna duda. Se trata de la serie más redonda que se ha estrenado. Terror bien conjugado que trabaja con la psicología de los personajes, navegando en el pasado, el presente y haciendo de los traumas infantiles una bomba de relojería.

Los primeros seis episodios son una auténtica obra maestra, en narrativa y en forma. Tanto si eres amante del cine de terror como si no, es de obligado visionado. Deja que la dulce Nell (Victoria Pedretti) y su esbelto cuello te acompañen en tus peores pesadillas.

 

BONUS TRACK (o mención especial)
BODYGUARD – NETFLIX – LA SERIE QUE TE ATRAPA EN UN CLICK

Quizás no respira la originalidad de Maniac, ni es tan bella visualmente como Homecoming, ni sumamente inteligente como Better Call Saul, pero Bodyguard es el producto perfecto para consumir en poco tiempo, disfrutarlo y contárselo a los demás. Es la serie en su formato más clásico: ritmo in crescendo trepidante, personajes bien definidos e interpretados y un guion redondo que amas desde que ves al bueno de Richard Madden haciendo de guardaespaldas.

En un momento en que proliferan todo tipo de series mediocres, es una gran hazaña hacer un producto perfecto de principio a fin -y sin ínfulas- como lo es Bodyguard. Nosotros nos quitamos el sombrero.


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