Fotograma de la webserie 'Peligrosa Mente'.
Ignacio Gutiérrez
Ignacio Gutiérrez

Son el producto lógico de la distribución en internet, pero también del abaratamiento de la producción. Las webseries reflejan un hervidero de creatividad que abarca desde propuestas artísticas arriesgadas y minoritarias hasta producciones de vocación comercial y éxito popular. A la vista de la cantidad de producciones y a la pronta aparición del fenómeno a finales de la década pasada, Andalucía parece un laboratorio de este nuevo género.

Inauguraron el camino series sevillanas como Cálico Electrónico, Malviviendo y la serie gaditana Jindama. Diez años después, las webseries están asentadas como un modo de expresión y una posible fase en la carrera de cualquier persona que se dedique al audiovisual. Cabe preguntarse si son un producto rentable, si existe un mercado y cuáles son las expectativas con las que los realizadores se enfrentan a este tipo de producción. Iniciamos una serie de reportajes sobre algunas webseries andaluzas para conocer el trabajo que suponen y a quienes están detrás de cada proyecto.

 

Peligrosa Mente 

Un hombre llega a Rute (Córdoba) huyendo de algo y se hace pasar por un psicólogo sin serlo. La webserie Peligrosa Mente que el viernes 9 de enero estrena su segundo episodio, cuenta cómo una mentira puede engordar hasta el punto de cambiar, para bien, la vida del protagonista y de los que le rodean. “Este personaje simboliza lo humano, un contrapunto a la sociedad moderna, basada en lo superficial, lo banal, el postureo…”, según comenta el coguionista y codirector de la serie, Eduardo Navas junto a Antonio José Gómez. Peligrosa Mente es una serie coral donde los trabajadores y pacientes de  Montemayor Psicólogos protagonizan la mayor parte de las tramas. “En el guion jugamos mucho con los contrastes, pasamos de la comedia al drama casi sin que el espectador se dé cuenta”, explica el guionista.

“Creemos que cualquier producto audiovisual es una herramienta muy atractiva para transmitir mensajes que puedan, como mínimo, hacer pensar a una sociedad muchas veces anestesiada e insensible con lo que sucede a su alrededor”, explica Navas. De hecho, la serie trata temas sociales como el bullying, la violencia de género, la homofobia o la adicción a internet…

Un momento del rodaje de Peligrosa Mente.

Un momento del rodaje de Peligrosa Mente.

Para Navas la libertad de forma y estilo que permiten las webseries “es lo que las hace diferente respecto a las series convencionales”.  Aunque para el director las nuevas tecnologías facilitan la autogestión de la creación audiovisual,  también genera mucha más competencia. “Los medios están más a mano que nunca, pero si no hay una idea potente  y sobre todo ganas de trabajar, estos avances no sirven de nada”, afirma.

“Ahora mismo estamos en fase de estrés constante”, informa Navas. “Estamos escribiendo capítulos, rodando el episodio 3 y, simultáneamente, rematando la postproducción del capítulo 2″. En estos momentos no se plantean otros proyectos audiovisuales. “Estamos volcados en Peligrosa Mente y sería peligroso para nuestra salud mental pensar en otras ideas fuera del universo de la webserie”, bromea.  “Aun así, como somos unos culos inquietos, seguramente cuando acabemos este proyecto a finales de 2018 nos meteremos en otro jardín”. De hecho, el director Antonio José Gómez y Eduardo Navas quieren seguir haciendo proyectos audiovisuales juntos. Peligrosa Mente está impulsada por la Asociación Cultural Artefacto de Rute. 

 

P. A. C. O. 

El origen de la webserie P. A. C. O. fue el simple deseo de su director, Daniel Cervantes, de ver a su amigo y compañero Antonio Moreno interpretar a un robot. Lo espontáneo, el humor y la búsqueda de lenguajes narrativos caracterizan la obra de Homeless, proyecto que engloba los trabajos de estos dos gaditanos. “Autoproducirse con tres perras gordas es lo que tiene, haces lo que te apetece cuando te apetece, y esto es lo que queríamos en ese momento”, bromea el director.

Daniel Cervantes piensa que no existen excusas para cruzarse de brazos: “Por menos de mil euros puedes hacerte con un equipo para empezar a grabar y si te lo curras incluso con muchísima calidad”, reflexiona. Aunque también existe un cara negativa: “Vivimos en un continuo sunami de información, por lo que cada vez es más difícil conseguir que tu contenido destaque… En internet es aún más jodido porque la tendencia es consumir cosas cada vez más instantáneas y eso nos limita a la hora de hacer algo que pueda moverse bien por redes”.

Una escena de la weserie P.A.C.O.

Daniel Cervantes durante el rodaje de la webserie P.A.C.O.

Respecto a las posibilidades del mercado, Cervantes es rotundo: “Yo por ahora no sé lo que significa la palabra rentable, llevo cuatro años dedicándome a esto y aparte de algún premio en algún que otro festival la ficción no me ha generado ningún tipo de rentabilidad económica”. No obstante, afirma: “Cuando estás empezando tienes que pensar poco o nada en el mercado, lo que tienes que hacer es jugar, experimentar y hacer lo que te apetece.

Entre sus proyectos actuales está terminar un cortometraje con su compañero Antonio Moreno destinado al circuito de festivales y otra webserie como un contenedor creativo. Además, Daniel forma parte del comité de organización del festival internacional de cortometrajes Shorty Week, que se celebra en Cádiz y cuya V edición tendrá lugar entre el 5 y el 8 de abril. “Es un curro brutal pero es una experiencia increíblemente enriquecedora”.

 

Briget Jon de Triana

La idea era visibilizar un personaje femenino poco habitual en la ficción aunque común en la vida real: una mujer con complejos, maltratada por su físico y con falta de autoestima. Lo explica la actriz Esperanza Cuadrado, creadora junto a Paco Gil de Montes de la webserie rodada en Sevilla Briget Jon de Triana. Una creación que mezcla la ficción con el formato vídeo blogger y de apelaciones directas a la cámara. “Yo hacía pequeños monólogos cómicos en Noche de Repálagos, donde retrataba un personaje de esas características, y como Pablo apoyaba el mensaje y teníamos una amistad decidimos comenzar con el proyecto”.

A pesar del éxito de la serie y de la buena acogida del público, Guardado aclara que la serie hasta ahora no ha sido rentable económicamente pero sí les ha dado visibilidad. “Eso es un crecimiento personal muy grande”, añade. Prueba del buen hacer de la producción son los premios que recibió en el 2015 y el 2016 a la mejor actriz en los festivales dedicados al género webseries Websur en Andalucía y Carballo Interplay en Galicia.

Escena de la webserie 'Briget Jon de Triana'

Escena de la webserie ‘Briget Jon de Triana’

Para Guardado una de las características más interesantes de este formato es que “con las webseries tienes la posibilidad de expresarte con completa libertad, por lo cual eso las diferencia de las series convencionales al tener poca o ninguna restricción externa”. Además, son un escaparate para que los profesionales muestren lo que saben hacer.

Esperanza Guardado estudió arte dramático en Córdoba y al comenzar el rodaje de otra webserie, Malviviendo, se mudó a Sevilla. Hizo cortos para el festival online Notodofilmfest con la productora Sur5d con buena acogida por parte del público y el festival en sí. “Tuve la oportunidad de rodar Fogueo de David Sainz y estoy muy contenta por haber hecho una pequeña colaboración en Ánimas de José Ortuño que estoy deseando ver”, comenta la actriz, que ahora mismo se encuentra en fase de preproducción de otra webserie. “Me haría mucha ilusión que saliera adelante”.

 

Segunda parte: Un producto que encaja en el mercado, o no. 

Tercera parte: Una visión personal y artística del audiovisual. 

Cuarta parte: Un primer paso en el sector audiovisual

 

Imagen de portada: Escena de Peligrosa Mente


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