Fran Barquilla
Fran Barquilla

Juan Antonio Vigar (Málaga, 1958), estudió Químicas y Derecho antes de dedicarse a la gestión cultural en el ámbito de las instituciones públicas. Desde 2013, es Director-Gerente del Festival de Málaga, en el que que anteriormente había ocupado otras tareas organizativas y de gestión. Lo entrevistamos a cinco meses de que se celebre la que será su sexta edición como director, etapa en la que el certamen malagueño ha vivido un cambio muy significativo, transformándose desde su denominación en Festival de Cine en Español, expandiendo así su ámbito también al audiovisual iberoamericano.

 

Fran Barquilla (FB): El año pasado se optó por un cambio que ampliaba las fronteras del festival de Málaga, incorporando películas iberoamericanas. ¿La experiencia resultó positiva?

Juan Antonio Vigar (JAV): Sí, la experiencia resultó enormemente positiva, recibimos un eco extraordinario por parte de todo el sector audiovisual iberoamericano. Les pareció una excelente idea porque aportamos desde Málaga una capacidad de promoción y difusión muy interesante para sus trabajos. Y creo que el cine iberoamericano necesita cada vez más ventanas en Europa, y en este caso en España, para mostrar el enorme talento que tiene y el gran número de audiovisuales que se producen.

 

FB: ¿Eso confirma que va a ser la línea que se seguirá también en próximas ediciones?

JAV: Nuestro objetivo fundamental es seguir avanzando en esta línea, sí, dándole mayor amplitud a ese equilibrio razonable entre cine español e iberoamericano que compone nuestra sección oficial. Lo hemos ampliado también a la sección Zonazine. A partir de ahí, vamos a construir un nuevo proyecto en el ámbito de la industria, dentro de los que componen el MAFIZ (Málaga Festival Industry Zone): será el Málaga Talent, que va a unir el talento español con el iberoamericano a través de Zonazine.
Esos son los dos ejes fundamentales de trabajo en nuestra hoja de ruta: seguir desarrollando la idea de cine en español y seguir dándole músculo y potencia a la industria, porque consideramos que un festival que tenga que ganarse un futuro necesita precisamente ser útil al sector desde la venta internacional de su producto.

 

Presentación del cartel de la 20ª edición del Festival de Málaga.

Juan Antonio Vigar (tercero por la izquierda) y otras autoridades en la presentación del cartel de la 20ª edición del Festival de Málaga.

FB: Ya existía un festival iberoamericano en Andalucía, el de Huelva, que además es de los más antiguos de España. ¿Cómo es la relación con ellos? ¿Y existe relación entre los festivales de cine de Andalucía?

JAV: Hay una relación muy cordial, complementaria y constructiva. Este es un tema del que ya hemos hablado en reiteradas ocasiones tanto Manuel [H. Martín], el director de Huelva, como yo mismo. De hecho, yo estuve en el Festival de Huelva el año pasado y allí planteamos efectivamente lo que te decía: hay mucha necesidad del cine iberoamericano de tener ventanas de exhibición. Por las fechas en que nos situamos, el Festival de Málaga es complementario con prácticamente todos los festivales de otoño, y en concreto también con Huelva. Y creo que ese trabajo complementario es el que nos une y el que nos permitirá a ambos poner todavía más el foco en Andalucía respecto a ese escaparate y esa plataforma que busca el cine iberoamericano.

 

FB: ¿Y existe relación también con los demás festivales de cine de Andalucía?

JAV: Absolutamente, insisto. Somos complementarios, y mantenemos una relación muy constructiva en la que estamos siempre pendientes e interesados en construir proyectos en común.

 

FB: ¿Qué lugar ocupa el cine andaluz en el Festival de Málaga?

JAV: Pues un espacio enorme. Creo que no debo decirlo yo, pero los números están ahí y son objetivos: somos el festival que más está impulsando en los últimos años el cine andaluz. Citar títulos ahora no viene al caso porque están en la mente de todos y es fácil verlo en las hemerotecas. Pero los creadores andaluces, empezando por los malagueños, son conscientes de la importancia que Málaga tiene como plataforma para la promoción de sus trabajos. Y en eso queremos seguir trabajando, sin duda alguna.

 

FB: ¿Cómo ve actualmente la industria audiovisual andaluza?

JAV: Recuerdo que, cuando empezó el Festival de Málaga, se nos planteaba que por el hecho de ser malagueños o andaluces las películas debían tener un aval para alcanzar la participación. Y nosotros decíamos que sí pero que hacía falta seguir creciendo en el concepto industrial y en el desarrollo de buenos proyectos.
En ese sentido, el paso del tiempo ha ido haciendo que se produzca una confluencia de esta industria audiovisual andaluza con el resto del audiovisual español que visita la ciudad de Málaga y visita los diferentes festivales andaluces. Y yo creo que se ha producido un crecimiento en cuanto a intención, en cuanto a capacidad de producción y en cuanto a generación de nuevos proyectos. Lo vemos en las películas que nos llegan para el proceso de selección: hay un elevadísimo número de películas andaluzas de muy interesante factura.
Otra cosa es que las industrias nunca llegan a desarrollarse de manera definitiva y no se puede hablar de Industrias “en mayúscula”. Hay muchos temas que aún están pendientes de solución, no solo para la industria audiovisual andaluza sino para la industria audiovisual española en general, y para la iberoamericana.

 

Posado del equipo de 'El intercambio' (Ignacio Nacho), una de las producciones andaluzas estrenadas en la pasada edición del Festival de Málaga.

Posado del equipo de ‘El intercambio’ (Ignacio Nacho), una de las producciones andaluzas estrenadas en la pasada edición del Festival de Málaga.

 

FB: ¿Puede hacernos una valoración de la Ley del Cine que se está aprobando en Andalucía?

JAV: Creo en ella y saludo su aprobación. Desde siempre he considerado que era necesario tener una ley que regulara el audiovisual en Andalucía. Me parece necesaria, fundamental, precisamente para darle solución a esta otra serie de temas que siguen pendientes de resolverse.
Cuando en los procesos de selección del Festival o en la presentación en Madrid, por ejemplo, hace tres años, me preguntaban que cómo estaba el cine español, yo les decía que había una situación económica compleja pero que el talento terminaría tirando de la industria. El último año ya el discurso era diferente: ya decía que el talento se había demostrado, que había que reforzar la industria y que parecía que íbamos creciendo en ambición y en intención.

Bien, yo creo que todos esos temas aún pendientes requieren un marco normativo en todos los niveles territoriales del estado español. Y en Andalucía también lógicamente de modo específico y singular.
Sí me gustaría que de alguna manera los festivales hubieran tenido algún reflejo mayor dentro del articulado de la ley. No es una crítica, es una observación, en el sentido de que formamos parte del tejido audiovisual andaluz. Hablo quizás aquí recogiendo las palabras de la Asociación de Festivales Audiovisuales Andaluces (ASFAAN), que ya lo recogió así: nos hubiera gustado tener un poquito más de reflejo en el articulado de la ley, para saber y sentir que la normativa nos contemplaba como parte de ese sector audiovisual. Y, a partir de ahí, quizá hubiera debido llegar en un futuro desarrollo reglamentario la posibilidad de una convocatoria de ayudas para los distintos festivales de Andalucía. Todo eso es algo que espero que se pueda conseguir con el paso del tiempo y con el debate parlamentario y posterior desarrollo reglamentario.

 

FB: Uno de los grandes debates de la industria es precisamente el papel de los festivales de cine. ¿Son un encuentro de profesionales, un instrumento de difusión, un acercamiento del cine a la ciudadanía…?

JAV: Yo creo que un poco de todo eso. Los festivales tienen la necesidad de convertirse en pantallas para acercar el trabajo y el talento de nuestros creadores a los espectadores. Al final, lo que nos interesa a los festivales básicamente es que las salas se llenen y que el público disfrute de las proyecciones. Pero por otra parte, si buscamos un sentido de utilidad real de los festivales, tenemos que hacer un gran esfuerzo en darle dimensión al área industrial. Pero de manera práctica, porque muchas veces el tratamiento se concreta en mesas de análisis o reflexión. Como nosotros hemos intentado, hay que tener compradores internacionales que vengan a ver ese cine, para que se distribuya y llegue a muchos países, y así se compruebe el enorme talento que tienen los creadores audiovisuales españoles.

Ahora, con toda esta irrupción de las plataformas, con las películas que van muchas de ellas directamente a exhibición VoD, en plataformas digitales, los festivales también se pueden convertir en un interesante escaparate para dar a conocer esos trabajos antes de que el público los pueda disfrutar en esas plataformas. Creo que de alguna manera lo que estamos confirmando es la necesidad de nuestra existencia, la utilidad de nuestros objetivos. Pero, es más, con nuestra adaptación a ese porvenir que está llegando, creo que también nos podemos convertir en elementos todavía más decisivos en el tejido audiovisual.


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