Jose Luis Agreda

El ilustrador José Luis Ágreda (Sevilla, 1971) se inicia en la dirección de arte con ‘Buñuel en el laberinto de las tortugas’, una película de animación dirigida por Salvador Simó

Ignacio Gutiérrez Torrejón
10 May 2019
Ignacio Gutiérrez Torrejón

El ilustrador José Luis Ágreda (Sevilla, 1971) se inicia en la dirección de arte con Buñuel en el laberinto de las tortugas, una película de animación dirigida por Salvador Simó Busom y basada en el cómic del mismo nombre de Fermín Solís. Tras hacerse conocido como autor de cómic en revistas como El jueves  y Orgullo y satisfacción, Ágreda es ilustrador habitual en revistas, prensa y publicidad. En esta entrevista nos explica cómo ha sido su trabajo en este proyecto recién estrenado.

 

¿Qué hace un director de arte en animación? ¿Cuál ha sido tu trabajo en Buñuel en el laberinto de las tortugas?

El director de arte define el estilo visual de la película. En el caso de Buñuel en el laberinto, yo diseñé los personajes principales y marqué las líneas de estilo. En el equipo de arte había más gente diseñando personajes y yo supervisaba el trabajo de los fondistas y los animadores para se adaptasen al estilo, por si algún dibujante hacía la nariz más grande o no colocaba las orejas en su sitio. En la primera parte de la preproducción se dibuja mucho más.

¿Por qué la estética de la película se aleja del cómic de Fermín Solís?

El estilo de Fermín es más espontáneo. Inicialmente se buscó mantener esa línea, pero resultaba más difícil de animar. Fermín fue muy generoso y nos dio carta blanca tanto en el guion como en el estilo. Entendió que el cómic y la película eran dos productos complementarios en medios distintos y que cada medio tiene sus requerimientos. Fermín cambia de modelo muchas veces, por ejemplo, cuando Buñuel está enfadado, le pone un tipo de cara exagerada. Eso en animación sería muy complicado, si en cada escena tuviéramos un modelo distinto la película sería muchísimo más cara.

 

¿Qué criterios has utilizado para seguir unas líneas estéticas y no otras?

El tebeo de Fermín, al ser un producto menos generalista, se permite licencias más agresivas con el personaje, que no tiene que caerte bien. Nosotros intentamos que esta película llegase a más gente, con lo que el estilo es más asequible para el público general. Además, queríamos que el personaje tuviera carisma y que el público empatizara con él. Por otro lado, los diseños están pensados en función de cómo se iban a animar. Tenían que adaptarse al presupuesto.

Una escena de 'Buñuel en el laberinto de las tortugas'.

Una escena de ‘Buñuel en el laberinto de las tortugas’.

¿Cuál ha sido tu enfoque creativo?

El tipo de historia dura, que trata sobre la pobreza en las Hurdes, y los conflictos entre los personajes nos pedían un estilo que no fuera demasiado cerebral. Nos pedía algo más inmediato que no muy estilizado. Para los fondos hemos utilizado acuarelas para que diera más sensación de inmediatez.

 

La película recrea el rodaje de Las Hurdes, tierra sin pan en 1933, donde Buñuel vira de un surrealismo basado en las imágenes a una expresión surrealista más centrada en el comportamiento humano. ¿Cómo se refleja la tendencia vanguardista y surrealista de Buñuel en la película?

El surrealismo no está presente en el estilo, pero aparece en algunos sueños que acompañan a Buñuel durante la película. El personaje intenta alejarse de la sombra de Dalí y aparecen representaciones de imágenes vinculadas a sus cuadros. El estilo no busca imitar a pintores surrealistas ni nada parecido. Hay bastantes escenas oníricas, pero aparecen por cuestiones de guion.

Una escena de 'Buñuel en el laberinto de las Tortugas'.

Una escena de ‘Buñuel en el laberinto de las Tortugas’.

¿Habías trabajado antes en animación?

Como director de arte es la primera vez, pero sí había trabajado en animación, por ejemplo para Disney Televisión.

 

¿Cómo te has sentido ante este primer trabajo como director de arte? ¿Qué te ha aportado?

Lo más enriquecedor ha sido trabajar en equipo. Me pude aprovechar de las virtudes del equipazo que tenía, gente muy joven pero con muchas ganas, energía y talento. Para varios de ellos era el primer trabajo profesional. Tuve mucha suerte con el equipo.

 

¿Quiénes son tus referentes estéticos en animación, el cómic o cine?

Con la edad que tengo, muchas cosas. De animación, evidentemente, me encanta Disney, pero me interesan más trabajos de los años cincuenta de UPA (United Productions of America), con un estilo más esquemático. Hay diseñadores concretos que traban para Pixar o Disney que me gustan mucho, como por ejemplo Carter Coodrich, que también es ilustrador en la revista The New Yorker. De España me interesa Javier Olivares, Arnal Ballester, Max y mucha gente de los tebeos, que es el mundo en el que yo he crecido. Aprendo mucho de la ilustración americana de los años cuarenta y cincuenta. Tienen un estilo realista muy distinto al mío, pero son ilustraciones muy sabias en cuanto a la manera de componer las imágenes. En cine me gusta sobre todo el cine clásico.

Bocetos del personaje de Buñuel realizados por José Luis Ágreda.

Bocetos del personaje de Buñuel realizados por José Luis Ágreda.

La animación basada en personas reales es como una reinterpretación icónica del personaje. ¿Qué faceta de Buñuel queríais expresar?

Uno de los problemas principales a la hora de diseñar estos personajes es precisamente el referente real. Por un lado tiene que funcionar como ese referente, pero por otro, no deja de ser una ficción imaginada por los guionistas y tiene que funcionar como personaje. El hijo de Luis Buñuel, Juan Luis, lo vio y nos dijo que no era su padre, así que se hicieron algunos ajustes. Pero lo que nos interesaba era nuestro personaje, no solo que se pareciera a Luis Buñuel.

 

Entonces, ¿cuál era el Luis Buñuel-personaje que vosotros queríais representar o crear?

Queríamos reflejar su carisma, pero también intentábamos recrear su dualidad: un aspecto difícil, pero una personalidad atractiva. Tenía una parálisis en un lado de la cara y también unos rasgos duros de haber sido boxeador. No era guapo, pero sí atractivo, sentados en una mesa era el centro de atención. Queríamos que los lados grises de su personalidad quedasen reflejados en el personaje.

Estudio de las expresiones del personaje de Buñuel.

Estudio de las expresiones del personaje de Buñuel.

Desde el aspecto físico, ¿los rasgos particulares de Buñuel le hacen más fácil de representar?

Cuánto más característica es una cara, más fácil es caricaturizarla. El peligro es irte demasiado a la caricatura. Hicimos muchos dibujos intentando pillar el parecido y después, teniendo claro los elementos más característicos como el ojo caído, los labios gruesos o la nariz rota, empezamos a dibujar para acercarlo a nuestro personaje.

 

¿Qué encontrará el público en esta película?

Buñuel en el laberinto de las tortugas es una película que emociona y con la que además se ríe uno mucho aunque se estén tratando temas muy duros. Quienes no conozcan la historia les va a sorprender mucho el personaje de Ramón Acín. Es una persona muy importante en Huesca, escultor, pintor, periodista y anarquista. Una gran personalidad y buena persona.

 

¿Qué proyectos tienes actualmente?

Me gustaría seguir trabajando en animación y ya estoy involucrado en el inicio de varios proyectos. El cómic lo tengo bastante abandonado, sigo haciendo ilustración, pero el cómic es muy sacrificado. Es  muy difícil vivir del cómic en España.


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