Greco en la luna portada
Ignacio Gutiérrez
Ignacio Gutiérrez

Licenciado en Bellas Artes y vinculado al mundo del cómic, Juan Ibáñez presenta en festivales el corto de animación El Greco en la Luna, una ficción que mezcla la historia del arte con una narrativa de vanguardia. Antes presentó otro cortometraje en el que animaba el cuadro El Jardín de las Delicias del Bosco. Por el momento trabaja en otro proyecto sobre Dalí. En esta entrevista conversamos con Juan Ibáñez sobre su trabajo como animador y la difusión de su obra en festivales.

 

¿Cómo surgieron estos dos proyectos sobre arte y animación?

Carmen Padilla, historiadora del arte, quería utilizar un vídeo dirigido por mí sobre El Jardín de las delicias para un ciclo de conferencias. Para eso se amplió a un formato panorámico y se añadieron escenas. Padilla también utilizó el material en el que estaba trabajando sobre el Greco. Cinco o seis minutos de película es mucho trabajo, y al terminar decidí que no podía quedarse en un archivo. Le di otro formato, añadí las escenas de la NASA y lo empecé a mover por festivales. En un inicio el proyecto era acercar el arte a la gente joven con un lenguaje diferente y más cercano para incentivar las visitas a los museos.

Pero el proyecto no termina ahí.

También está el trabajo Los amores secretos de Dalí, de momento solo para la conferencia, no para festivales. Espero tener tiempo este año para terminarlo. Por otro lado, El jardín de las delicias se presentó en el museo de Bellas Artes de Sevilla y hay un proyecto similar sobre Zurbarán. De momento está parado por falta de financiación.  También hay una propuesta para adaptar este formato a museos de arte contemporáneo en forma de vídeo-instalación, no como una proyección típica, sino con imágenes en bucle con varias pantallas en una sala.

 

El jardín de las delicias plantea una narración más convencional, una voz en off relacionada con las escenas animadas del cuadro, pero en cambio, el guion de El Greco en la luna se sale un poco de los parámetros…

Soy consciente de que no es cine de palomitas de maíz, es un trabajo para gente que tiene una inquietud o cierto conocimiento de lo que allí se muestra. El Greco en la luna, lo digo en confianza, es un trabajo muy íntimo y arriesgado. Es una historia circular, una historia de viajes donde están implícitos mis recuerdos de infancia al ver los cuadros del Greco. Casi me traumatizaron. Si los analizas, por el contenido sangriento tan explícito, pueden ser terroríficos para un niño. Lo podrá entender mejor alguien que comprenda la historia que se cuenta dentro de los cuadros del Greco.

Juan Ibáñez, autor de 'El Greco en la luna'.

Juan Ibáñez, autor de ‘El Greco en la luna’.

¿Y cómo encaja la NASA en esta historia?

Puedes preguntarte por qué el Greco está en la luna. El Greco es un personaje viajero. Recorrió Europa desde la isla en la que vivía hasta España. Además, lo pintan como un lunático. El corto desarrolla el tema del cuadro El entierro del conde Orgaz que plantea una historia terrenal y otra espiritual en el cielo. El viaje simbólico del Greco a la luna coincide con el alunizaje del Apolo. Dicen que uno de los astronautas que estuvo en la luna tuvo una experiencia mística. Al mismo tiempo se invita a los personajes del cuadro Desayuno sobre la hierba de Manet a ver lo que ocurre en la luna, donde el Greco tiene una ensoñación que es el cuadro del entierro de Orgaz relacionado con la experiencia mística de uno de los astronautas.

 

¿Qué puedes contarnos sobre la técnica de animación?

Aunque parezca una paradoja he utilizado 2D. No obstante, he tenido una colaboración para resolver algunas escenas en 3D como la visión desde atrás del cuadro de Manet, para que fuera un poco más inmersivo. Yo lo tengo en la cabeza, pero necesito a alguien que tenga la habilidad de llevarlo a la práctica. En ese aspecto, he tenido esa colaboración fundamental, que le ha dado una vida, como el destello de las estrellas. Ha enriquecido el trabajo.

Escena de 'El Greco en la luna'.

Escena de ‘El Greco en la luna’.

¿Cómo ha sido la producción y la financiación?

Esto es como si fuera el Arte Povera (risas). Va con lo puesto, no tengo financiación de nadie y lo he hecho yo a pecho descubierto, me he tirado al barranco.

 

¿Y cómo programas la distribución?

Estoy solo ante el peligro, me encargo yo de la promoción. Como algunos festivales a piden cuotas, estudio a cual puedo presentarme y en cuales arriesgar, aunque he sido cauto. En Estados Unidos ha funcionado bien en dos o tres festivales. El mes de junio ha sido muy bueno. El Greco en la luna fue seleccionado para Future Film Fest de Bolinia (Italia), un festival mayúsculo. También estuvo en  XIV edición del ISFF 2018 – International Short Film Festival Detmold  en Alemania, y para finalizar el mes estará en el IX Festival Internacional Kinolikbez de San Petersburgo (Rusia) que se celebrará del 28 de junio al 1 de julio.

Escena de El jardín de las delicias.

Escena de El jardín de las delicias.

¿Actualmente trabajas en algún proyecto en animación o en otros ámbitos?

Mi meta no es quedarme en hacer películas de animación. Tengo un proyecto comenzado con actores y actrices que lleva una parte de animación integrada en posproducción, pero faltan algunas escenas por rodar. Son dos historias paralelas como si dos mundos chocaran, la gente que presta servicio a domicilio en los apartamentos, como el servicio de limpieza y la gente que vive en esos pisos, en esa colmena. Podría ser un largometraje, pero de momento lo planteo como un corto que puede rondar los quince o veinte minutos.

¿Cómo ves el sector de la animación en Andalucía?

El problema que veo aquí es que hay gente con muchísimo valor profesional pero, por desgracia, no se termina de construir un soporte que acoja todas esas iniciativas. Cada uno va por libre. Como en mi caso hay mucha gente que está haciendo animación en su casa buscando oportunidades. Yo creo que habría que ver de qué forma se puede crear alguna especie de red o de colaboración. Como en Francia o los países del Este como Polonia. Es impresionante el apoyo estatal allí hacia la animación. Aquí realmente no hay escuelas. En la facultad no se estudia animación. Habría que meterlo como asignatura y que los rectores fueran conscientes del potencial que hay aquí. A muchos les ofrecerán ser mano de obra de estudios de fuera. Muchos personajes de Marvel los dibujan autores andaluces. Iniciativa hay, pero se va diluyendo.


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