La gran belleza
avila
Alejandro Ávila

Los monumentos más bellos, las obras más emocionantes, los museos más excitantes. La ciudad se echa a la calle este 5 de Octubre en el crepúsculo más cultural del año. Es la Noche en Blanco. Pero tú estás para poco trote y lo que te apetece es tumbarte en el sofá y que sean otros lo que deambulen por ti… y que tú lo disfrutes. Te proponemos cinco películas noctámbulas, para pasar toda la noche en blanco.

It Follows (David Robert Mitchell)
It Follows

It Follows

¿Y qué mejor idea que ponerte en guardia con una película de terror? It Follows fue la sensación de hace tres añitos. Puede que tú necesites descansar, pero eso no parará hasta dar contigo. La maldición sexual ha caído sobre ti… y no parará hasta hacerte pedazos. It avanza lenta, pero inexorablemente.

“Puedes deshacerte de ella. Acuéstate con alguien lo antes posible. Pásala. No vayas a sitios con una sola salida. Es lenta, pero no es tonta”, le advierte el novio de Jay a la joven protagonista, después de tener relaciones sexuales y transmitirle una monstruosa persecución que dura días y eternas noches. David Robert Mitchell, su director, nos descubrió una nueva era del terror… y una receta perfecta para pasar la noche en blanco.

 

La gran belleza (Paolo Sorrentino)
La gran belleza

La gran belleza

Nos tomamos un respiro, después de que la tensión se nos haya puesto por las nubes. Toca relajarse, disfrutar de la vida decadente en la ciudad eterna. Paolo Sorrentino nos lleva de una mano y Toni Servillo de la otra. Servillo interpreta al bon vivant de Jep Gambardella, un tipo que viene de vuelta y que deambula por las calles como un gato callejero que se conoce a toda la fauna felliniana que habita en la ciudad de Roma.

Palacios ocultos, pasadizos regios, consultas estéticas, terrazas de vistas imposibles, jardines del edén, clubs de alterne… la noche no tiene fin para el decadente Gambardella, que parece pasear por la vida con la misma frivolidad con la que deambula entre tinieblas. Ganadora de Oscars, Globos de Oro y Baftas, La gran belleza consagró a Sorrentino como el heredero natural de Federico Fellini, otro noctámbulo empedernido.

The Act of Killing (Joshua Oppenheimer)
The Act of Killing

The Act of Killing

La belleza de la noche romana se disipa como un sueño. Comienza la pesadilla. La peor, la real, la que procede de los rincones más oscuros de la humanidad. The Act of Killing es uno de los documentales más impactantes de los últimos años. Estrenada en 2012, Joshua Oppenheimer se hizo con el favor del espectador berlinés y se llevó el Premio del Público de la Berlinale. No era para menos, el propio Oppenheimer se arremangaba y se lanzaba, con nocturnidad y alevosía, a desenmascarar a los cruentos victimarios de la masacre indonesia.

En sus paseos nocturnos, Oppenheimer logra hacerse con la confianza de un despiadado sicario, que no tiene reparos en contarle a la cámara cómo tuvieron que mejorar sus (malas) artes asesinas para no anegar de sangre la azotea donde urdían las matanzas de ‘comunistas’. Para los anales cinematográficos queda esa especie de ‘exorcismo’ final, en la que el director logra grabar cómo los demonios parecen salir del cuerpo del genocida, cuando éste comprende todo el mal que perpetró.

Rebelde sin causa (Nicholas Ray)
Rebelde sin causa

Rebelde sin causa

Nos hemos quedado con mal cuerpo y estamos ya en plena madrugada. Dejémonos seducir por uno de los grandes clásicos de la Historia del Cine. Permitamos que James Dean se enfunde la cazadora roja más mítica del celuloide, mientras nosotros nos arropamos con nuestra manta encarnada de Ikea. Sí, nos vamos de marcha con un Rebelde sin causa.

Dejemos que Nicholas Ray nos golpee con su existencialismo, que Natalie Wood nos tome de la manos, que Platón juguetee con nosotros y que Jamen Dean nos pasee en su precioso coche por mansiones vacías, carreras a muerte o un planetario sitiado. Cuidado, noctámbulo, esta Noche en blanco se puede teñir de rojo.

Cuando los ángeles duermen (Gonzalo Bendala)

Despunta el alba y los primeros rayos de luz se cuelan en nuestro salón. Pero la noche no ha hecho más que comenzar para Julián Villagrán, un pobre diablo, un simple agente de seguros que se ve envuelto en su peor pesadilla. Germán solo quiere una cosa: llegar a tiempo al cumpleaños de su hija, pero un accidente deja sus sueños en una cuneta.

El empleado de seguros pasará la noche en blanco persiguiendo a una joven atiborrada de coca hasta las cejas. Germán se verá puesto al límite y tendrá que decidir si libera su lado más salvaje. Cuando el sol despunte en el horizonte, solo habrá una cosa clara: tras toda una noche en vela, Germán nunca volverá a ser el mismo. Ni tú tampoco. ¿Aún quieres pasar la noche en blanco?

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *