Juan Gabriel García
Juan Gabriel García

Cazatalentos, una auténtica obra de arte rebosante de sensibilidad y destreza narrativa, del almeriense José Herrera, recibió el Premio Goya al Mejor Corto de Animación en los últimos galardones de la Academia de nuestro cine.

Tras este éxito queremos repasar de un vistazo, siendo conscientes de que se trata de un tema muy amplio, merecedor de más capítulos, y que son muchos nombres los que nos dejamos en el tintero, el panorama actual del cine de animación en Andalucía o, por lo menos, recordar aquellos títulos que han tenido cierta repercusión.

Sofía, la bailaora de Cazatalentos.

Sofía, la bailaora de Cazatalentos.

Un clásico de este formato en Andalucía es Antonio Zurera, de Aguilar de la Frontera, Córdoba. Estamos ante un viejo rockero de la animación en nuestro país. Ha trabajado con Cruz Delgado, la quintaesencia cuando se hablaba de animación durante muchos lustros en España, en series míticas y generacionales como Don Quijote de la Mancha, y entre sus últimos trabajos destaca el largo El corazón del roble (Ángel Izquierdo y Ricardo Ramón, 2013) como productor y coguionista.

Kandor Graphic, buque insignia

Kandor Graphic, productora de Granada, ha sido hasta hace muy poco el gran buque insignia de la animación andaluza con producciones de tanta calidad como El lince perdido (2008) o Justin y la espada del valor (2013), las dos dirigidas por Manuel Sicilia. Antonio Banderas fue uno de sus socios y su punto álgido estuvo en el corto La dama y la muerte (Javier Recio, 2009), con nominación al Óscar incluida. No ha tenido continuidad.

En Sevilla podemos hablar de la productora La Claqueta PC, que ya ha emprendido diferentes proyectos de animación como es el magnífico corto Alfred & Ana (Juanma Suárez, 2012), o en el documental 30 años de oscuridad (Manuel H. Martín, 2012). En su web comprobamos que trabajan en varios proyectos de largos de animación para 2020 como Bella o el documental El viaje más largo.

Este es nuestro capítulo 1 de la animación andaluza, un punto de inicio, una de toma de contacto con un sector audiovisual donde tenemos a excelentes profesionales, algunos de ellos trabajan en los principales estudios del mundo. Talento hay de sobra, se echa en falta la infraestructura necesaria para canalizar esa creatividad para que se traduzca en productos tangibles y rentables, concebidos en el Sur.

30 años de oscuridad


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