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19 Ene 2019 - Alejandro Ávila

La actriz protagoniza ‘Gente que viene y bah’, que se estrena este fin de semana. Hablamos con ella de su nueva etapa sobre los escenarios, Almodóvar y su Premio honorífico del Cine Europeo

Bañada en lágrimas, trastabillándose al hablar, chapurreando el inglés. Carmen Maura confesaba el pasado mes de diciembre, al recibir el Premio de Honor del Cine Europeo, que nunca se emocionaba de esa manera. Que no era de lágrima fácil.

A sus 73 años, la protagonista de clásicos como Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almodóvar) o Ay, Carmela (Carlos Saura) nos volvía a sorprender, en este caso, emocionada hasta los tuétanos.

Horas antes de la gala celebrada en el Teatro Maestranza de Sevilla, la actriz le confesaba a un grupo de periodistas que los premios le gustaban “por lo contento que se ponen mis amigos, mis vecinos, el portero, la familia y los fans”. Recordaba que la primera vez que la nominaron a estos premios fue precisamente por Mujeres al borde de un ataque de nervios y que vestía de rojo.

Carmen Maura y Wim Wenders © EFA: Lolo Vasco

En cambio, con Ay, Carmela, el éxito la pilló desprevenida. “Cogí un traje de chaqueta negro, no me preocupé del discurso y cuando me lo dieron, estaba medio dormida, no me acuerda ni lo que dije… solo que estaba con Saura. Mi inglés es agotador, busco las palabras, mezclo los idiomas…”. Así fue, de hecho, cuando recogió su premio honorífico.

Carmen Maura, entre el cine y el teatro

Maura divide ahora su vida entre el cine y el teatro. Este fin de semana estrena una comedia, Gente que viene y bah, la ópera prima de Patricia Font, “que me gusta mucho, es monísima”, confiesa la veterana actriz.

Con más de 150 películas y capítulos a sus espaldas, en 2018 ha estrenado dos largometrajes: la francesa La fête des mères (Marie-Castille Mention-Schaar) y Oh! Mammy Blue, dirigida por el malagueño Antonio Hens y donde interpreta a una vieja estrella del rock. Para este 2019, tiene previsto el estreno de la serie Fantasmas a Flote (Andrés Spinova), la brasileña Veneza (Miguel Falabella) o la francesa de animación Ma famille et le loup.

Carmen Maura en una escena de 'Oh Mamy Blues'. Fotografía de Tamara Arranz

Carmen Maura en una escena de ‘Oh Mamy Blues’. Fotografía de Tamara Arranz

Asegura que ya no necesita trabajar por dinero, pero que hubo un tiempo en que sí, porque tenía “muchas deudas, que no eran mías. Ahora que hago teatro, estoy tomándome el lujo de decir que no a bastantes cosas. Me ofrecen muchas cosas de madre o abuelita simpática. Cuando no trabajo, estoy estupendamente. Estoy de lunes a viernes sin trabajar. Me gusta estar sola, pasearme por mi casa, hablar con mi perra, ir al cine”.

De su nueva etapa sobre las tablas disfruta de la comodidad de trabajar solo los fines de semana, llenar los teatros y “la sensación de ser negocio. Lo que más me gusta es que (mis funciones) den pasta”.

Al contrario que otros intérpretes, dice no sentir esa conexión extrema “con el público enfervorecido. Lo encuentro gratificante, pero no siento una cosa… (lo deja en el aire y se explica). Si hago un plano en el cine y veo la cara de felicidad del director y el operador, eso me da más revuelta por dentro que estar sobre un escenario”.

Carmen Maura, ¿una chica Almodóvar?

¿Se siente Carmen Maura una ‘Chica Almodóvar’? “No siento que sea algo. La gente cree que por trabajar con Almodóvar ya eres graciosa y lo tienes todo solucionado. Algunas han salido con depresión (tras trabajar con él). Recuerdo que cuando rodamos Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, yo no era nada moderna. Alaska tenía 15 años y con la primera toma, la de la meada, le dije a Pedro que aquello era una ordinariez y que las chicas nunca llamamos al coño, conejito. Él me decía: tú hazlo, no pasa nada”.

Según la actriz, ni la movida ni una película como Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón podrían darse en las circunstancias actuales, porque se consideraría “archimachista de mierda. Estamos perdiendo mucha libertad: hay cosas que se podían hacer y ahora, no. La falta de libertad daña el cine y el teatro”.

Carmen Maura, Emma Suárez y Victoria Abril © EFA: Lolo Vasco

Tras medio siglo de carrera, no echa de menos haber hecho ningún personaje y dice sentir debilidad por los que le son fáciles. Reconoce, eso sí, que le habría encantado ser la protagonista de Los asesinatos de mamá (John Waters, referente de Almodóvar). Y, por supuesto, matar a la mosca.


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