Capitana Marvel Blockbuster del 2019
Victor Esquirol Molinas
Victor Esquirol Molinas

Falta la Academia. Faltan los Oscars. Está aún por llegar el cierre oficial (con todas las de la ley) de la temporada cinéfila… y en esto me refugio ahora mismo, porque las tendencias en la temporada de premios (marcadas en este preciso momento por la entrega de los Globos de Oro) nos hablan de una cosecha cinematográfica por lo menos discreta.

El año en el que la crítica extranjera pensó que Bohemian Rhapsody era el Mejor Drama de 2018 (sin comentarios), parece que lo único que nos quede es huir. Hacia adelante, claro; hacia la única dirección que nos permite el calendario. La memoria, ya se sabe, suele remar en dirección contraria a la de los galardones, y con demasiada facilidad los palmareses nos hacen olvidar los verdaderos hitos que, como no podía ser de otra manera, definen los derroteros por los que se mueven esas películas que realmente permanecerán.

Tiempo al tiempo y buena cara, porque incluso en la edición en que el biopic edulcorado de Freddie Mercury rivalizaba por los máximos honores con el tercer remake de la franquicia A nacido una estrella, con un Spike Lee menor y con una de las creaciones más mediocres de la fábrica (de churros) Marvel, llegaron a la línea de meta ciertos rayos de luz que sin duda invitaban a la esperanza: ahí estaba el título a la Mejor Película de Animación, concedido a Spider-Man: Un nuevo universo, nueva creación del sello Lord & Miller (y de la Marvel, claro, al César lo que es del César), o el Premio a la Mejor Actriz Principal, otorgado a Olivia Colman por su estupenda y muy regia composición en La favorita, de Yorgos Lanthimos.

Discretos pero a la vez contundentes apuntes a pie de página para disimular el mal sabor de boca con el que partíamos ya desde la selección de unas finalistas que, en su conjunto, y como ya he dicho, pedían a gritos que siguiéramos adelante, para ver si a finales de 2019 seríamos capaces de sacar una terna final por lo menos más digna. Y en éstas estamos, mirando el futuro más inmediato; repasando los estrenos a los que más ganas les tenemos. Empieza aquí el parte cinematográfico del nuevo año; la previsión de grandes éxitos (esperemos) que llegarán a nosotros desde tres frentes distintos de los que hablaremos en tres entregas. Esto es, cine español, cine de autor (a nivel internacional, se entiende) y, a continuación, cine blockbusters o comercial.

Los revienta-taquillas

Comenzando por el final, 2019 debería ser el año en el que Disney llegue definitivamente al infinito. Lo inconcreto se concretará (siempre en teoría) a través del díptico que completará la Fase 3 del Universo Cinematográfico de Marvel (siempre Marvel…). Primero conoceremos, por fin, a la Capitana Marvel, de la mano de Anna Boden & Ryan Fleck, y de Brie Larson, claro está. La última pieza en el rompecabezas de estos dioses modernos debería resolver el conflicto imposible de resolver; el órdago planteado por Thanos, cuyo ya legendario chasquido de dedos será contestado en Vengadores: Endgame.

Fin del juego (siempre con vistas a la próxima partida) en el que los hermanos Russo (fieles brazos ejecutores de la ambiciosa e híper-planificadora voluntad de Kevin Feige) van a orquestar, una vez más, el choque más estruendoso (de esto vive la taquilla) de ésta, y de cuantas dimensiones vengan a la cabeza. Y por si todo esto fuera poco, Tom Holland volverá a enfundarse, después de la tempestad, en el traje de hombre araña. 2019 también será testigo de Spider-Man: Lejos de casa, siempre bajo la batuta de Jon Watts, y con Jake Gyllenhaal encarnando al villano Mysterio.

 

Escena de 'Vengadores: Endgame', uno de lso estrenos blockbuster del 2019.

Escena de ‘Vengadores: Endgame’, uno de los estrenos blockbuster del 2019

Con este panorama en mente, parece que lo más sensato que podría hacer la DC (rival natural, muy a su pesar, de la omnipresente Marvel) es esconderse y rezar a sus divinidades particulares, en espera de que termine, de una vez por todas, el famoso “plan quinquenal” de los Capitanes América, Iron Mans y Hulks de turno… pero no. Animado a lo mejor por los excelentes números en el box office del Aquaman de James Wan, el DCU seguirá expandiéndose, confiando en el cachondeo de ¡Shazam! (al que pondrá cara Zachary Levi, y sentido la mente ocurrente de David F. Sandberg) y en la sonrisa retorcida del Joker (interpretado éste por Joaquin Phoenix, actor que parece haber nacido para hacerse cargo de este rol, y comandado por el anárquico y siempre resacoso Todd Phillips).

Dos apuestas cuya heterogeneidad atestiguan la falta de rumbo fijo en la nave DC… y que llaman a los éxitos recientes de James Wan y Patty Jenkins para recordarnos que precisamente en esta ausencia de planes maestros, pueden encontrarse joyas, y que viva el factor sorpresa.

El recorrido por las superhero-movies (género que sigue decidido a capitalizar los ingresos del mundo blockbuster) se completa con la inminente llegada de Glass (Cristal), esperadísimo cierre de la trilogía de superhéroes y villanos de M. Night Shyamalan, iniciada ésta con El protegido y seguida con Múltiple. Por su parte, Neil Marshall seguirá descendiendo a los infiernos de la mano de Hellboy, reinicio de las aventuras del “chico demonio” concebido por Mike Mignola, en el que la cámara maquillada de Ron Perlman se remplazará por la de David Harbour.

Mientras (y por aquello de no olvidar a la Marvel), la 20th Century Fox reclamará su parte del pastel con un programa doble dedicado al universo de los mutantes de la Patrulla X: Sophie Turner protagonizará X-Men: Fénix Oscura, del debutante Simon Kinberg, y Maisie Williams hará lo propio con Los nuevos mutantes (muy terroríficos, nos han prometido) de Josh Boone.

 

Escena del primer tráiler del regreso de Hellboy.
Escena del primer tráiler del regreso de Hellboy.

Pero volviendo a la todopoderosa Disney, la factoría de Mickey Mouse seguirá con la fiebre digital, llevando a imagen real (es un decir) sus clásicos animados. El experto en la materia Jon Favreau (quien ya saliera airoso de la prueba de fuego de El libro de la selva) coronará a El rey león. El más desquiciado (y desde luego desquiciante) Guy Ritchie será el encargado de rehacer a Aladdin (misión para la que contará con Will Smith en el papel del icónico Genio).

Por su parte, Tim Burton seguirá la senda de Alicia en el país de las maravillas con Dumbo, espectáculo circense de incontables pistas, y de aún más espectacular factura en un cartel presidido por nombres como Colin Farrell, Micahel Keaton, Eva Green, Danny DeVito o Alan Arkin.

A todo esto, ¿quién se hace cargo de la animación? La Pixar, por supuesto. Con Toy Story 4 (primer largometraje de Josh Cooley), Woody & Buzz & Cía se despedirán, una vez más, de un público al que ya le habrán dado por lo menos tres motivos de peso para acudir a la sala de cine con un cargamento de pañuelos. Tom Hanks y Tim Allen, por si acaso, ya nos han advertido de la fuerte carga emocional de esta cuarta entrega. Disney (sin Pixar) contestará con el segundo episodio del “reino de hielo”.

Frozen 2 volverá a juntar en la dirección a Chris Buck y a Jennifer Lee para que las aventuras y el fantástico se congelen, muy alegremente, al son de la misma (e inolvidable, esperemos) música. La competencia correrá a cargo, cómo no, de DreamWorks. Como el asunto va de alargar sagas, tendremos ocasión de completar la trilogía vikinga de Dean DeBlois con Cómo entrenar a tu dragón 3. Y para que no falten los regresos, la sociedad Lord & Miller nos traerá La LEGO película 2, dirigida ésta por Mike Mitchell & Trisha Gum.

 

En el 2019 veremos el regreso de Toy Story.

En el 2019 veremos el regreso de Toy Story.

Siguiendo por los siempre apetecibles caminos del cine de género, Jordan Peele intentará reeditar el éxito de Déjame salir (que logró ponerse en lo más alto del ranking de películas más rentables de la historia) con una nueva pesadilla titulada Nosotros. Por su parte, Andy Muschetti clausurará con It: Capítulo 2, las fechorías del payaso Pennywise, diabólica criatura imaginada por el maestro del terror Stephen King, quien en esta ocasión causará noches de insufribles pesadillas a Jessica Chastain y James McAvoy. Por aquello de encontrar el lado cómico al escalofrío, Ruben Fleischer volverá a juntar a Jesse Eisenberg, Emma Stone, Woody Harrelson y Abigail Breslin (quién sabe si a Bill Murray) en Zombieland 2.

Ración de películas monstruosas
Poco antes, Michael Dougherty, una de las mentes privilegiadas del género, habrá concretado el gran salto al blockbuster con Godzilla: Rey de los monstruos, la cual promete (si nos podemos fiar del tráiler) llevar la monster movie a un nivel nunca visto hasta ahora. Y hablando de propuestas límite, Robert Rodriguez será quien realice el sueño imposible de James Cameron de plasmar, en clave Hollywood, la fantasía belicosa de Yukito Kishiro: en Alita: Ángel de combate, estará por ver si la maquinaria de los efectos especiales se convierte o no en arma de doble filo.

La acción más clásica tendrá un año más en Keanu Reeves, su principal abanderado. John Wick 3: Parabellum, de Chad Stahelski, será el último disparo en la cabeza imposible efectuado por el asesino a sueldo más letal del mundo. A todo esto, David Leitch (co-fundador del mito John Wick) pondrá juntos a Dwayne ‘The Rock’ Johnson y a Jason Statham en Hobbs and Shaw, spinoff híper-musculado de la hipertrófica saga Fast & Furious.

 

En el 2019 Tarantino recupera el asesinato de Sharon Tate.

En el 2019 Tarantino recupera el asesinato de Sharon Tate.

Aunque si de auténticos clásicos hablamos (al margen de cualquier género o de etiqueta posible), sería casi un crimen no estar atentos al nuevo trabajo de Quentin Tarantino, uno de los pocos directores capaces de conciliar el cine de autor con el recaudador. El eterno enfant terrible del cine americano nos llevará en Once Upon a Time in Hollywood a la locura de los años sesenta en el seno de un Hollywood que iba a ver sus cimientos violentamente zarandeados.

El fantasma de Sharon Tate (resucitada por Margot Robbie) bailará junto a Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Al Pacino, Tim Roth o Kurt Russell, en una nueva danza salvaje que promete seguir dando lustro a una de las carreras más brillantes del cine (post-)moderno made in USA.

Por último, aunque no por ello sea la menos importante (al contrario), Star Wars: Episodio IX. La última apuesta faraónica de la Disney para este 2019 volverá a ser confiada a la mano experta de J.J. Abrams. Se completará así la tercera trilogía de la fama intergaláctica más famosa… y también la más lucrativa, claro está.

El cine espectáculo, siempre insaciable, se pone los confines inabarcables del mismísimo cosmos como único límite posible. En el reino de lo imposible el infinito se convierte en algo tangible. La taquilla, en una maniobra claramente preventiva, ya hecha humo.


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