Barbacana. Foto: Juan Aragonés
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Alejandro Ávila

Lo del lobo y el ser humano es una lucha ancestral. La pugna entre dos superdepradores, en la que el cánido ha terminado llevando las de perder. Por eso, cuenta el cineasta Arturo Menor, el lobo ha aprendido a rehuir al hombre y no atacar su ganado. Sabe que luego vienen las represalias. Conocedor de todas estas cosas, el director de cine, biólogo y amante de los lobos se preguntaba cómo podía haber tantas noticias sobre ataques a ganado. Así nació Barbacana, las huellas del lobo, que se estrena este viernes, 19 de octubre.

Arturo Menor. Foto: Pep Candela

Arturo Menor. Foto: Pep Candela

Para la producción de Barbacana, el cineasta manchego afincado en Andalucía ha contado con un equipo de lujo: el sonido de Daniel de Zayas (La isla mínimaLa peste) y Carlos de Hita (Entrelobos), el montaje de Alberto Romero y José Manuel García Moyano (La isla mínimaLa peste), la narración de Jesús Olmedo y el guión de Álvaro de Armiñán (Entreolivos) y Luis Manuel Carmona (El corazón de la tierra). El propio Arturo Menor se ha encargado de la dirección de fotografía y el guion. Lo entrevistamos para Filmand.

¿Por qué te querías hacer una película sobre el lobo?

Desde hace unos años, aparece mucha información contradictoria en los medios de comunicación sobre el lobo. Daba la sensación de que había un conflicto entre los ganaderos y el lobo, así que preocupado por la situación, me fui al norte a hablar con ellos. Me di cuenta de que el conflicto no existe y el hecho de que haya ganaderos que conviven pacíficamente con el lobo no es noticia. Además, muchos ataques se atribuyen a lobos, pero en realidad son de perros. Si te ataca un lobo, te indemnizan, pero el lobo no. Esto genera picaresca.

 

¿Con qué apoyos y con qué presupuesto has contado?

La película está producida con la participación de Canal Sur, CM Media (Televisión de Castilla la Mancha), Fundación Savia, Fundación Juan Luis Malpartida y Ecovidrio. En el caso de Lush (la marca de cosmética), nos han apoyado en actividades educativas con ganaderos. Van a pagar DVDs que se van a repartir gratuitamente a los ganaderos.

Barbacana. Foto: Puri Lozano

Dani de Zayas en ‘Barbacana’. Foto: Puri Lozano

¿Qué es una barbacana, el objeto que da nombre a tu documental?

La barbacana, en términos militares, es la primera línea de defensa de un castillo o muralla. Sirve para frenar los ataques a esta plaza fuerte. Los ganaderos, como analogía, han llamado barbacana a su primera línea de defensa frente a los posibles ataques del lobo. Una barbacana es una simple cuerda, que se coloca alrededor del redil a un metro de altura. Cuando el lobo llega a la cuerda, se encuentra un objeto que le produce desconfianza y no se atreve a rebasarla, dando tiempo a que los mastines o los pastores lleguen.

 

¿Cómo lograste las tomas de lobos en estado salvaje?

Para poder filmar animales salvajes, acudimos a la colaboración de naturalistas locales, que conocen el campo y la especie. Ellos saben, en el caso del lobo, los denominados puntos de encuentro, donde acude la manada para reunirse. Hemos trabajado en torno a estos puntos de encuentro.

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

¿Habéis rodado tomas con lobos en semilibertad?

También hemos tenido que usar lobos en semilibertad. Se hizo adrede. Queríamos tener secuencias de lobos salvajes, pero, por otro lado, no queríamos dejar de mostrar cosas que a los espectadores les gusta, como ver a los lobos cazando. En este caso, a un jabalí.

 

¿A nivel técnico, fotografía y sonido, cuáles han los mayores retos?

La mayor limitación ha sido la óptica. Hemos usado teleobjetivos, porque los lobos salvajes están muy lejos y la óptica siempre está limitada por las leyes de la física. La imagen a veces no era todo lo nítida que yo quería. Por otro lado, hemos tenido el placer de utilizar 4K y emplear drones o cámaras cable, para rodar un rebaño, mientras la cámara sobrevuela entre los árboles.

 

¿Y el sonido?

Una de las partes que me siento muy orgullosa es el sonido. Han participado grandes sonidistas, como Dani de Zayas o Carlos de Hita. En la música hemos contado con Jorge Marín, que ha hecho las mezclas. Y el trabajo final lo ha hecho Rubén Carregal. La película merece la pena ser vista en el cine, por la fotografía y el sonido.

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

¿Qué sensaciones te ha transmitido el equipo técnico?

He visto a todo el mundo contento. Me decían que la calidad del material era muy buena. Quienes nunca se habían enfrentado a un documental de naturaleza eran los montadores. Ellos le han dado su aire más cinematográfico y de ficción. Estoy muy contento con su trabajo. El equipo es excepcional, está medio equipo de La isla minima y La peste o al ayudante de Pedro Almovodóvar, Álvaro Armiñán. Creo que hemos trabajado con los mejores profesionales en España de cada uno de sus ámbitos.

 

¿En qué se diferencia de Wildmed, tu anterior película?

Con Barbacana quería hacer una película diferente. En Wildmed, el 100% es naturaleza salvaje, mientras que Barbacana se sitúa en un campo ambiguo, donde se mezclan temas sociales, técnicos y de documentales de naturaleza. Quería algo diferente y atractivo, con un guion y una historia que va llevando al espectador hacia delante. Barbacana es una película de cine para ver en el cine.

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

 

¿En cuántas salas se estrenará finalmente?

En este momento, tenemos 30 salas confirmadas para este viernes, aunque puede que se confirme alguna más. La semana siguiente van a entrar diez salas más. Espero estar en 70 salas finalmente, va a ser un estreno escalonado. El lobo es una especie muy atractiva y los exhibidores no pasan por alto que al espectador español le gusta el lobo.

 

¿Seguimos temiendo al lobo?

Si hiciéramos un ranking de las 50 especies más peligrosas en España, el lobo no entraría, porque en los últimos 40 años no hay documentado ataques al ser humano. Es más peligrosa una pulga o una garrapata. El lobo es una especie muy cauta, prudente. Ha estado sometida a una presión tan grande que rehúye del ser humano. El lobo tiene una cultura de lobos y aprenden cosas de sus mayores: cómo cazar, qué especies cazar, dónde alimentarse y qué no deben hacer. El lobo es consciente de que no le interesa matar ganado, porque luego hay represalias.

 

¿Podemos darlo por extinto en Andalucía?

Yo quiero mantener la esperanza de que no se ha extinguido. Es más fácil recuperar una especie que reintroducirla, pero la realidad es que quedan muy pocos… si es queda alguno.

Barbacana. Foto: Juan Russo

Barbacana. Foto: Juan Russo

¿Qué podemos hacer para recuperarlo?

Lo que hay que hacer es cambiar el actual modelo de gestión. Porque puede ser que una especie declarada en peligro de extinción en Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha, mientras sigue matando en Asturias. Es una irresponsabilidad en la gestión de fondos públicos: que en unos sitios se utilice para matar y en otros, para conservar. Debería de dejar de matarse lobos en la Península Ibérica.

 

¿Cómo ves el futuro del lobo?

El futuro es el único posible: que se convierta en una especie protegida en toda España. Se tendrá que trabajar para que las poblaciones vayan creciendo y recolonice los sitios donde desapareció. El lobo es una especie útil para el funcionamiento de los ecosistemas y es útil para los ganaderos, porque frena enfermedades que hacen mucho daño al ganado. La sociedad está cada día más concienciada y espero que Barbacana sirva para cambiar la concienciación y la percepción social del lobo.

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

Barbacana. Foto: Juan Aragonés

 

 


Un comentario sobre “Arturo Menor, director de ‘Barbacana’: “Una pulga es más peligrosa que un lobo”

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