Alberto Rodrígez, director de 'La peste'
Ignacio Gutiérrez

Algo más que un thriller histórico, La Peste trata de mostrar la Sevilla del siglo XVI a vista de cualquier ciudadano a de la calle. El director de la ficción, Alberto Rodríguez (La isla mínima, 2014) y coguionista junto a Rafael Cobos de la serie más esperada de la temporada, nos habla sobre la ciudad como personaje en la serie, la intencionalidad realista de la obra y el rigor histórico con el que ha afrontado esta producción de 10 millones de euros que se estrena este viernes 12 en Movistar+.

Ignacio Gutiérrez (IG): La ciudad de Sevilla es algo más que el decorado de La Peste. Parece que tiene un papel protagonista.

Alberto Rodríguez (AR): Probablemente esa idea estaba desde el origen. Al empezar el proyecto queríamos hablar de Sevilla cuando esta ciudad era el epicentro económico de occidente, en ese momento en el que el imperio estaba en su máximo esplendor. Nosotros lo que pretendíamos desde el primer momento era que el espectador pudiera ir de paseo, pudiera hacer un viaje en el tiempo a la Sevilla del siglo XVI. Más que nada, porque pensábamos que a nosotros nos hubiera gustado realizar este viaje. Posteriormente, cuando empezamos a investigar, nos encontramos que era una ciudad mucho más interesante de lo que pensábamos a priori.

 

IG: Una ciudad de luces y sombras… ¿Qué hay de contemporáneo en este reflejo de la Sevilla del siglo XVI?

Todavía perduran muchas cosas de esta Sevilla, algunas que incluso los mismos sevillanos no nos damos cuenta de que existen. Esa frase tan sevillana de “esto es lo mejor del mundo”, creo que tiene algo que tiene razón. Es verdad que lo fue en un momento determinado y está muy bien que no se nos olvide. Pero por otro lado, esta misma frase nos deja entender que quizás nos hemos dado la vuelta hacia nosotros mismos en exceso y que nos falta volvernos a abrir y ser cosmopolitas como lo éramos justo en este momento en el que se desarrolla La Peste. No obstante, perdurar han perdurado muchas cosas… desde las hermandades, las procesiones, la catedral y unas cuantas iglesias y conventos… Y en el sevillano, cierto orgullo que yo a veces siento que falta refrescarlo.

El director Alberto Rodríguez durante el rodaje de 'La Peste'

El director Alberto Rodríguez durante el rodaje de ‘La Peste’

IG: La Peste está planteada más como una película larga que como una serie, ¿esto les permite profundizar más en la trama y los personajes, construir una narración coral…?

AR: Pudimos hacer la serie más coral y tocar un montón de aspectos que se hubieran quedado fuera y que eran muy importantes para entender el todo de la ciudad. En principio queríamos contar en un thriller en la Sevilla del XVI, pero cuando empezamos a documentarnos y a darnos cuenta de lo que suponía esta ciudad todo se volvió mucho más rico y decidimos abrir subtramas. Nos daba la sensación de que nos íbamos a dejar mucho sin contar si nos ceñíamos solo al thriller. Nos pareció que lo más interesante era hacer un fresco sobre cómo era la vida y cómo era esa ciudad en el siglo XVI. Cuando el público veas los seis capítulos se darán cuenta de que todo está imbrincado y unido. También, Rafael Cobos y yo tendemos escribir historias largas. Estamos acostumbrados a qué un tiempo antes de empezar a rodar alguien nos diga: tío, tienes que quitarle a esto 60 folios. Una vez escribimos un guion que tenía 250 páginas, nos faltaban 50 para tener una serie.

 

IG: No obstante, los ritmos de  rodaje de una serie siempre son más acelerados que en una película, ¿no?

AR: Una diferencia es que ha sido un periodo mucho más largo de rodaje. Han sido cuatro meses seguidos y eso realmente es agotador. Por otra parte, otra diferencia es que los tiempos han sido un poquito inferiores a los que solemos tener en el cine. Por lo demás, hemos seguido el mismo tratamiento y el mismo celo que cuando hacemos una película. La serie la hemos hecho entre mucha gente. Casi 3.000 personas contando a los extras. Gente que ha trabajado mucho y con mucho mimo y detalle. Esto es muy importante, porque ha permitido que todo sea muy artesanal. Al final se parece mucho a cómo hacemos las películas.

 

IG: La serie tiene un presupuesto de 10 millones de euros, una cifra que supera la media de la ficción española, ¿se siente la presión o se trabaja más cómodo así?

AR: Cuando uno piensa en que nos han dado tanto dinero para hacer la serie hay un momento en el que puedes sentir hasta un cargo de conciencia. Yo desde el principio me sentía tranquilo, creo que teníamos el dinero que nos hacía falta para contar esta historia. Hemos tenido un presupuesto adecuado a las necesidades. Realmente, comprado con los  presupuestos de cualquier serie internacional de época es un presupuesto medio. Tú puedes tener una película grande o una película pequeña pero necesitas un presupuesto determinado adecuado a tus necesidades y nosotros la hemos tenido. En La Peste hay muy poco virtuosismo técnico, no hemos invertido mucho tiempo colocando grúas ni hemos grabado ‘travellings’ excesivos porque pretendíamos que la cámara estuviera mucho con los personajes. Eso nos ha dado una libertad que ha permitido que otros departamentos trabajasen aspectos que nos parecían más importantes, como por ejemplo que todo lo que estabas viendo a tu alrededor sea verosímil, cada pequeño detalle. Hasta los trinchantes (los tenedores de la época) los elaboró un herrero. Cada pequeña cosa se ha buscado o se ha alquilado con una precisión y un intento de verosimilitud bastante intenso y para esto hace falta diez millones de euros.

IG: ¿Qué va a encontrar el espectador en La Peste?

AR: Me encantaría que el espectador encontrase un viaje en el tiempo, una ciudad nueva. Para el sevillano en concreto, una ciudad nueva y desconocida. Tener la oportunidad de pasar por una puerta y entrar a una ciudad así, a mí me parece fascinante. Eso ya de entrada. Y luego creo que sobre todo lo que va a encontrar es una serie de seis capítulos envuelta en un thriller, que está muy bien, pero que al final es una historia de personajes que es lo que tú quieres ver. Lo que hace que el público se identifique con la historia.

 

IG: ¿Cómo ha sido el trabajo de investigación previo?

AR: Bastante exhaustivo. Ha recaído en la figura de Pedro Álvarez Molina hemos leído muchísimo y se ha contado también con muchos catedráticos y profesores de historia. El otro día, precisamente haciendo una entrevista en Madrid una chica nos dijo que nos tenía que dar la enhorabuena porque era historiadora y hacía mucho tiempo que no veía una representación tan fiel de una época.

 

IG: Una producción de estas características rodada en Sevilla dice mucho sobre el buen momento del audiovisual andaluz, ¿cómo ve la industria del cine en Andalucía?

AR: Yo creo que poquito a poco vamos creciendo y que afortunadamente van llegando nuevos invitados a la mesa. Miro hacia atrás y pienso en hace 20 años cuando empezamos nosotros a hacer cosas y la verdad es que creo que el panorama es alentador. Hay más atención hacia lo que estamos haciendo y esto lo digo por todos, no lo digo por mí. De manera local también se tiende a cuidar a los que estamos haciendo audiovisual. Hay que empezar a entender la importancia que tiene porque es bestial. Hay ciudades como París que viven precisamente de lo que se ha construido en torno al mito y mucho se ha construido a través del audiovisual, y del cine, una barbaridad. Creo que esto se está empezando a entender y es buenísimo para todos.


Un comentario sobre “Alberto Rodríguez: “En ‘La peste’ todo el trabajo ha sido muy artesanal”

  1. Estoy espectante y al mismo tiempo orgulloso por todos Vosotros….??? Y vaticino, que os tendremos recogiendo premios en los mas Prestigiosos, Festivales Mundiales y Españoles..asi que !! A comprarse Ropa “pano”desentonar !! adiooooooos

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